Stop crying your heart out – Oasis (Mi canción de la semana XXIV)

¡Hola a todos/as! ¿Cómo lleváis estos primeros días en casa? Yo de momento lo llevo bien. Me encantan los planes en la calle, ir un día a un concierto, quedar en la casa de algún amigo/a para echar una play y juegos de mesa con una cerveza en la mano, salir a coreer o ir al gimnasio… Pero, a la vez, me gusta mucho estar conmigo mismo, pasarme una tarde entera leyendo, ver alguna serie o película, escribir, tocar la guitarra… Creo que me llevo muy bien conmigo mismo y eso es vital en momentos así: poder convivir con tu propia mente sin volverte loco.

Llevaba desde septiembre sin pasarme por esta sección y durante estos meses mi vida ha cambiado bastante. Me fui de nuevo a Barcelona a ejercer como profesor y lo cierto es que estoy mejor de lo que me hubiera pensado, los cambios nunca son fáciles, a pesar de ser esperados. El miedo siempre mantiene esa vocecita en el cerebro que anticipa todo lo negativo que puede suceder, aunque la mayoría de veces no se haga realidad. Supongo que, al final, lo importante es dejarse llevar y no hacer caso a las voces, simplemente dejarte llevar más por los impulsos.

Y creo que esta canción trata justo de eso, del dejarse llevar, de que a veces no podemos cambiar las cosas y debemos dejarlas tal y como son, del no tener miedo y seguir adelante. Hoy os traigo un temazo que es melancolía y a la vez aliento, es cerrar los ojos y pensar en ti mismo, en esa persona por la que hacemos llorar a nuestro corazón. Hoy vengo con una canción mítica, con un grupo que ni siquiera necesita presentación. Hoy tenemos por aquí a Oasis y su Stop crying your heart out.

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Debo reconocer que no escucho con asiduidad a Oasis. Sí, sé que son un grupo mítico del rock internacional y si me sale cualquier canción suya en Spotify, por ejemplo, me gusta y me paro a escucharla, pero no es un grupo que escucharía por decisión propia. De hecho, las únicas canciones que conozco son su archiconocida Wonderwall y esta misma.

Descubrí esta canción gracias a una maravillosa película llamada El efecto mariposa. El film gira entorno a Evan, el cual descubre que puede viajar al pasado y cambiar su forma de actuar en determinado momento, algo que supongo que a muchos nos gustaría hacer pero que, como la peli nos enseña, no tiene por qué dar un resultado positivo.

Y es que, esto es lo más importante, cada pequeño acto tiene consecuencias y estas pueden ser desastrosas o, al menos, no tan buenas como pensábamos.

Desde el principio, con ese piano, con esas notas tan sencillas, la canción ya nos envuelveoasis en una atmósfera mágica y melancólica a la vez, como si estuviéramos rotos desde el principio, tirados en el suelo pidiendo ayuda. La canción ya nos avisa, nos pide que aguantemos, que no tengamos miedo, que tal vez el destino está escrito y no podemos hacer nada para cambiarlo, pero que, a pesar de que pensemos que estamos envueltos de oscuridad, quizá ese mismo destino del que nos quejamos nos tenga preparado algo bueno.

Luego la canción va creciendo y se va haciendo más esperanzadora, la música nos abraza y guitarras, piano y violines se funden para darle luz, para iluminar poco a poco nuestro camino y pedirnos que seamos nosotros mismos, que no nos preocupemos, que algún día nos daremos cuenta de hacia dónde vamos.

Y que las personas van y vienen. Que, como las estrellas, aparecen y se desvanecen a lo largo de nuestra vida y no debemos tener miedo por ello, pues las realmente importantes, aquellas que nos han aportado algo, aquellas que forman parte de nuestro destino, nos acompañarán toda nuestra existencia. Incluso más allá.

La canción se va haciendo más grande y su melodía nos da la mano, nos invita a cerrar los ojos y levantarnos, nos recuerda que no debemos tener miedo, de que no podemos cambiar aquello que ya ha sucedido, que tenemos que afrontar las cosas con valentía y aceptar que es nuestro destino, a que veces las cosas no son como queremos pero que debemos buscar siempre la parte positiva, que siempre la hay.

Y creo que lo más importante: que nunca dejemos de ser nosotros mismos, que hagamos las cosas a nuestra manera sin pensar en las consecuencias, que vivamos el momento según como sintamos. Esto me parece vital. Muchas veces dejamos de hacer algo porque pensamos que en el futuro nos dolerá o porque creemos que no va a ser positivo para nosotros, a pesar de que tengamos un montón de ganas de llevarlo a cabo, a pesar de que sea algo que nos lo pide el corazón, a pesar de que sintamos que es lo que queremos hacer.

Y es que, a veces, deberíamos pensar más en el querer que en el deber.

Oasis-04-06-19-aTotal, si no sabemos las consecuencias de nuestros actos, si se supone que el destino está escrito, ¿no será mejor dejarse llevar? ¿no será mejor vivir el momento? Total, como dice la canción, somos todas las estrellas y estamos desapareciendo, así que vivamos, seamos a nuestra manera y no dejemos que nuestro corazón llore.

La canción es maravillosa hasta el final, cuando la voz se apaga y nos deja en una apoteosis de instrumentos y magia en la que solo apetece gritar que es cierto, que no podemos cambiar ciertas cosas y lo mejor es vivir el momento. Luego ese apogeo se va apagando y nos lleva a cerrar los ojos, a encontrar esa paz que necesitábamos y que nos hace replantearnos muchas cosas, que nos trae la calma y el afrontar las cosas de otra manera.

Porque sí, al principio creo que nos encontramos el aura de la canción más melancólica del mundo, pero creo que a lo que invita de verdad es a la esperanza. O yo, al menos, con eso me quedo.

A lo largo de la escritura de este post, he ido escuchando bastante canciones del grupo y lo cierto es que me han gustado mucho. Tienen un aire de canciones de estadio, melancólicas y a la vez épicas, geniales sobretodo a nivel instrumental pero cuyas melodías también te invitan a tararear rápidamente. Os recomendaría, aparte de Wonderwall, que ya he mencionado anteriormente, temas como Whatever, Don’t look back in anger, Stand by me o Live forever, canciones que, probablamente habréis esccuhado y cantado en más de una ocasión pero que, quizá, no sabíais que eran de ellos si no seguíais al grupo.

Y poco más, espero que, durante este encierro, estéis agusto con vosotros/as mismos/as, que aprendáis incluso a aburriros y a no hacer nada, porque, a veces, es en esos momentos cuando salen las mejores ideas. Creo que una de las cosas más importantes de este mundo es aprender a estar bien solo sin depender de los demás, conocerse a uno/a mismo/a y poder así quererse y entenderse más. Quizá es este el momento de conseguirlo.

Yo, mientras tanto, por si os aburrís, os dejo por aquí el enlace para comprar mi novela, tanto en físico como en digital.

Además, os dejo también aquí un enlace a la lista Spotify que estoy haciendo con las canciones que voy recomendando en Twitter. Y es que, al final, pase lo que pase, una de las cosas más importantes es seguir escuchando música, porque nos ayuda hasta en los momentos más difíciles.

¡A seguir escuchando mucha y buena música!


Oasis fue una banda de britpop y rock alternativo británica formada en Mánchester en 1991. En sus inicios, conocidos como The Rain, el grupo contaba en sus filas con el cantante Chris Hutton, el guitarrista Paul Arthurs, el bajista Paul McGuigan y el baterista Daniel Alexander, a los que más tarde se unirían en 1990 Liam Gallagher en la voz y Tony McCarroll como batería y el último que se unió obtuvo el papel de compositor, guitarrista principal y cantante secundario el hermano mayor de Liam, Noel Gallagher.

Los hermanos Gallagher fueron los líderes y compositores del grupo. Vendieron más de 100 millones de copias a nivel mundial3​ y, hasta antes de la separación del grupo, Liam Gallagher era el único miembro original que había permanecido en él. Los hermanos Gallagher fueron también reconocidos por sus constantes peleas entre sí y con otros grupos y artistas, como Blur y Robbie Williams, las cuales propiciaron su aparición en múltiples ocasiones en la prensa sensacionalista.4​ Tras la deserción de Paul Arthurs, Paul McGuigan, y más tarde la de Alan White, la alineación final se completaría con el guitarrista Gem Archer, el bajista Andy Bell y el baterista Chris Sharrock, aunque finalmente el último miembro en abandonar el grupo, ocasionando así su disolución, fue Noel Gallagher.5

Debido a las 15 millones de copias vendidas de su álbum debut Definitely Maybe, a las 30 millones de copias vendidas de su segundo álbum (What’s the Story) Morning Glory?1​ y al hecho de que su tercer álbum Be Here Now se convirtiera en el disco más rápidamente vendido en la historia del Reino Unido con 520 000 copias vendidas tan solo el día de su puesta a la venta, Oasis ha sido considerado como uno de los grupos musicales más importantes en la historia musical de Reino Unido.

Aparte de los tres álbumes mencionados, tienen otros tres: Standing on the Shoulder of Giants, Heathen Chemistry, Don’t Believe the truth y Dig out your soul.

Vía Wikipedia



Hold up / Hold on / Don’t be scared/ You’ll never change what’s been and gone.

May your smile / Shine on / Don’t be scared / Your destiny may keep you warm.

Cause all of the stars / Are fadin away / Just try not to worry / You’ll see them some day / Take what you need / And be on your way / And stop crying your heart out

Get up / come on / Why you scared / You’ll never change what’s been and gone

Cause all of the stars / Are fadin away / Just try not to worry / You’ll see them some day / Take what you need / And be on your way / And stop crying your heart out

Cause all of the stars / Are fadin away / Just try not to worry / You’ll see them some day / Take what you need / And be on your way / And stop crying your heart out

We’re all of us stars / We’re fadin away / Just try not to worry / You’ll see us some day / Just take what you need / And be on your way / And stop crying your heart out

Stop crying your heart out / Stop crying your heart out / Stop crying your heart out

TRADUCCIÓN

Soporta / Resiste / No tengas miedo / Nunca cambiaras lo que ha sido y fue

Puede que tu sonrisa / Ilumine / No tengas miedo / Tu destino puede mantenerte cálido

Porque todas las estrellas / Están desapareciendo / Simplemente trata de no preocuparte / Las veras algún día / Toma lo que necesitas / Y sé a tu manera / Y deja de hacer llorar a tu corazón

Levántate / Vamos / ¿Por qué tienes miedo? / Nunca cambiaras lo que ha sido y fue

Porque todas las estrellas / Están desapareciendo / Simplemente trata de no preocuparte / Las veras algún día / Toma lo que necesitas / Y sé a tu manera / Y deja de hacer llorar a tu corazón

Porque todas las estrellas / Están desapareciendo / Simplemente trata de no preocuparte / Las veras algún día / Toma lo que necesitas / Y sé a tu manera / Y deja de hacer llorar a tu corazón

Somos todas las estrellas / Estamos desapareciendo / Simplemente trata de no preocuparte / Nos verás algún día / Simplemente toma lo que necesitas / Y sé a tu manera / Y deja de hacer llorar a tu corazón

Y deja de hacer llorar a tu corazón / Y deja de hacer llorar a tu corazón / Y deja de hacer llorar a tu corazón

Letras vía letras.com

 

 

 

Rosa y Manuel – Andrés Suárez (Mi canción de la semana XXIII)

¡Hola a todos/as! ¿Qué tal septiembre? Me encanta este mes, creo que marca el cierre de una etapa y el inicio de otra. Siempre he considerado que año nuevo se enmarca mejor en esta época que en enero. En enero todo continúa, en septiembre todo cambia.

Este septiembre para mí está significando más un alargue del verano que el inicio de una nueva etapa, la cual vendrá en octubre. Durante ese mes volveré a Barcelona a trabajar como docente y, mientras tanto, sigo en el bar en el que llevo trabajando desde hace un par de años. Además, sigo con las presentaciones de mi novela, La chica de las mariposas. La de mi pueblo fue genial, nunca me he sentido más arropado por lo míos e incluso gente con la que no había hablado en la vida me felicitó. He tenido la inmensa suerte de presentar en Madrid, cosa que no hubiera imaginado nunca, este sábado toca en Alicante y pronto, tal vez, tocarán Barcelona y Valencia. No sé qué más puedo pedir.

Pero bueno, no he venido hoy a hablar de mi libro, eso lo hago aquí, hoy os traigo una nueva canción, un tema que llevo escuchando desde hace años, pero del cual me decido a hablar ahora. Hoy os traigo una canción que es melancolía y recuerdos, tristeza, de esas de cerrar los ojos y pensar en qué sucedería si algún día olvidaras la historia de tu vida. Hoy vengo con una inmensidad llamada Rosa y Manuel, de Andrés Suárez.

Descubrí a Andrés cuando en los relacionados de Youtube me salió una de las canciones andres_suarezde la serie “Canciones que no debí componer“, algunos temas que el artista dejó solamente en esta plataforma. Recuerdo que a mí no me gustaba especialmente la música de autor. Había intentado escuchar sin mucho éxito a otros cantautores como Ismael Serrano o Sabina y, realmente, no me decían nada. Pero noté en Andrés algo distinto, era dulce y tenía una enorme fuerza a la vez, parecía que me cantaba a mí, que directamente hablaba de mí, que sentía sus canciones de verdad.

Rosa y Manuel habla de una de las enfermedades más aterradoras que creo que existen: el alzhéimer. Y es que, ¿puede haber algo peor que olvidar todo aquello que has amado, ir a esos lugares que cuentan tu historia  y no reconocerlos, mirar los rostros de aquellas personas por las que diste la vida y no saber quién son, amar a alguien y no saber por qué? Me parece lo más horrible y triste que puede pasar en el mundo. Ya lo dice Andrés justo antes de arrancar a cantar: “va más allá de la propia muerte”. Ya lo creo. Cuando mueres se acaba todo, cuando olvidas, simplemente, no entiendes nada, mueres por dentro y solo quedan los restos de lo que un día fuiste.

El mismo Andrés cuenta la raíz de esta canción. Rosa y Manuel son, en realidad, Soledad y Mundo, los abuelos del propio artista. Cuenta Andrés que cuando Mundo murió, cuando se fue “a recordarlo todo”, Soledad se encontró un papel en su habitación con una sola línea escrita: “recuerda, tú que puedes”. Y joder, me parece que esa frase resume todo: la enfermedad, el amor, lo que debería ser. Recuerda, tú que puedes, recuerda nuestra historia para que no quede en el olvido, recuerda tan fuerte lo que fuimos para que, de alguna manera, los recuerdos sigan en mí, recuerda por mí todo cuanto yo no puedo recordar.

La canción no es solo bonita por la historia que cuenta. El tema comienza con un tarareo que parece, más bien, una canción de cuna que evoca nuestros propios recuerdos, todas aquellas historias que no querríamos olvidar, que nos hace cerrar los ojos y empezar a caminar de su mano. Luego canta a susurros, aún solo acompañado de su guitarra, con la que nos sitúa en el escenario de la historia, con la que ya sabemos que Manuel se ha hecho pequeño, que ya no recuerda, que ya no depende solo de él, que ya no es el rey de ese palacio. Y lo siente.

andres-suarez-bioEn ese cerrar de ojos vemos a Rosa recoger ese papel, leerlo y apretarlo contra el pecho, ese “recuerda, tú que puedes” que dice todo. Y joder, ¿qué haríamos nosotros?

Pues lo que hace Rosa cuando aparecen cuerdas y piano en escena y la canción empieza a hacerse enorme: enseñarle las fotos que cuentan su historia, hablarle de ellos dos, cuidarlo como le enseñó su corazón, a pesar de que él no responda, a pesar de que no sepa quién es, arreglarse como si tuviesen 15 años y fueran a tener su primera cita.

Recordarlo todo por los dos.

La canción sigue haciéndose grande gracias a la suavidad de Andrés al cantar, gracias a la fuerza que siguen dando cuerdas y piano. Seguimos con los ojos cerrados cuando habla Manuel y dice que el dolor desaparecerá cuando él se marche a recordarlo todo, que entonces será cuando, por fin, será él quien cuente su historia. Que le pedirá perdón por todo aquello que ha olvidado. ¿Os lo imagináis? Darse cuenta de que los recuerdos se desvanecen, que lo intentas con todas tus fuerzas y no eres capaz. Que tú mismo/a te vas desvaneciendo con ellos porque se llevan parte de ti.

No sé quién lo pasa peor: si la persona que olvida o la persona olvidada.

Y por último, el apoteósico final. Ese tarareo de cuna que vuelve para calmarnos y con el que parece que flotamos y esa subida al cielo con la que es imposible no estremecerse y temblar, ese adiós final que, más bien, es un hasta luego porque Rosa y Manuel algún día se reencontrarán y podrán recordarlo todo.

Andrés Suárez tiene canciones maravillosas, este Rosa y Manuel es solo una de ellas. Yo me quedaría con Benijo, de la cuál tenéis aquí el análisis y que, creo, es mi canción favorita de siempre. Pero también os recomendaría una y mil veces temas como Tengo 26, Más de un 36, Piedras y charcos o Hay algo más. Aunque debo decir que, últimamente, la música de Andrés me está decepcionando, suena a tópico pero creo que ha dado un giro mucho más pop y comercial y que sus canciones han perdido la fuerza y magia que tenían al intentar agradar a todo el mundo. Es una simple opinión, supongo que los artistas deben evolucionar y no quedarse anclados en lo de siempre, pero yo me quedo con el Andrés de Moraima y discos anteriores.

Tuve la suerte de que fue en esa época cuando vi a Andrés en concierto en Almería, fue una noche súper íntima y en la que el músico estuvo en permanente interacción con el público y cantó con todas sus ganas y fuerza, así que solo con eso ya me dejó eternamente feliz.

Y nada, aquí lo dejo, espero que terminéis este septiembre de manera genial, que los cambios que os haya traido estén siendo para bien y, si no, que poco a poco vayáis recuperando el rumbo perdido.

¡A seguir escuchando mucha y buena música!

Andrés Suarez (Ferrol, 16 de abril de 1983) es un cantautor español.


A los catorce años monta su primer grupo en su ciudad natal, Ferrol (Galicia, España). Desde entonces pasa por distintos grupos de pop y rock hasta viajar a Santiago de Compostela. Allí se hace cantautor, actúa por los locales de la zona vieja y graba su primer disco, De ida, con una distribución de casi tres mil copias y que le lleva de gira por todo el país.

Se marcha a vivir a la capital de España y de la Comunidad de Madrid, Madrid ese mismo año y, en el Café Libertad 8, conoce a Tontxu, famoso cantautor español. Éste decide estrenarse como productor musical con el nuevo disco de Andrés, Maneras de romper una ola, que le lleva un par de años. Finalmente sale en el año 2008. Con este trabajo consigue vender, sin apenas promoción, casi cinco mil copias, además de recorrer buena parte de las salas de conciertos de toda España dando conciertos y recitales.

El día 4 de octubre de 2011 comienza la promoción de su tercer disco, Cuando vuelva la marea, cuyo primer single se titula Lo malo está en el aire.

El 16 de Abril de 2013 se publicó el nuevo álbum, llamado Moraima el cual hace referencia a un nombre de mujer, el mismo Suárez afirma que “La música es mujer”

El 2 de junio de 2015 se puso a la venta su álbum Mi pequeña historia, alegando que se había “quedado vacío” en cuanto a sus sentimientos, ya que habían sido publicados en este disco.

El día 26 de mayo de 2017 publica su séptimo álbum llamado Desde una ventana.

El día 5 de octubre de 2017 publica su primer libro titulado Más allá de mis canciones.

El día 31 de agosto de 2018 publica mediante distribución digital una versión de su canción Tal vez te acuerdes de mí (incluída en Desde una ventana) junto con Nina, de Morgan.

Vía Wikipedia


 


Tu nombre es una planta que hay delante del portal aún lo recuerdo / El nombre de la calle se parece al del mantel pero al revés / La playa que hay a un lado debería contar algo / que hicimos de jóvenes / Te veo tan bien / Supongo me miras extraño por no hacer de rey de este palacio / no conocer el reino pues ayer tuvieron que irme a recoger / a una casa arruinada creo que vio nacer a alguien y hoy te juro no sé quien es / A veces alguien llora mientras duermo / y Rosa aprieta el pecho contra el tallo / y Rosa se marchita en un papel / que se encontró limpiando entre caricias y recuerdo que firma bajo Manuel:

“Recuerda tu que puedes” / “Recuerda tú que puedes”

Y ella le enseña las fotografías / y él le pregunta ¿este niño quién es? / Y si Manuel se nubla ella lo abriga y hasta olvida que ayer le enseño a comer / Y el niño de la foto ya ni asoma / cansado que vivir no es responder / Y rosa que aún se arregla cada tarde le asegura mañana sabrás volver / al hogar que hicimos juntos media vida y en el sueño habla Manuel:

Amor se te olvide la pena / cuando un día me duerma / y se acabe el dolor / y te hablaré de todo / No olvidare los pasos / bailando en el salón / te pediré perdón por olvidarme / de nuestra fecha amor / Y me vestiré solo / Y correré hasta el parque / donde un niño en la tarde conmigo se enfadó / por no devolver el beso, el abrazo / que llorando me dio

Amor / y cuidarás los rosales / que planté antes del viaje / les cantaras por mi cualquier canción / Amor / y volveré cualquier tarde / para conmigo llevarte / y no recordarte tanto
corazón / adiós

A la sombra de la sierra – La Raíz (Mi canción de la semana XIX)

¡Hola a todos/as! Con la tontería ya estamos en diciembre. Huele a chimenea, a fuego encendido, a polvorones en la mesa y castañas asadas. Empiezan a brillar las luces y los primeros árboles se empiezan a vislumbrar. Curiosa la nostalgia de este mes en el que parece que siempre apetezca echarse una manta por encima, cerrar los ojos y recordar.

Y eso he hecho yo. El pasado 18 de noviembre creo que se cerró un círculo. Yo soy de un pequeño pueblo de la provincia de Alicante llamado Beniarbeig, en la comarca de la Marina Alta, y lo cierto es que me toca sacar un poco de pecho. Creo que vivo en una de las zonas más vivas, musicalmente hablando, de la Comunidad Valenciana. Hablar de la Marina Alta es hablar de música, de conciertos, de grupos que emergen y otros tantos que saben que tocar aquí es sinónimo de éxito, que tocar aquí les puede dar reconocimiento y encumbrarlos.

Recuerdo veranos en los que llegábamos a ver dos o tres veces al mismo grupo, recuerdo cantar canciones que hablaban de lucha y que nos reconciliaban con nuestra tierra, pero también otras tantas que hablaban de esa persona y que nos hacían volar. Recuerdo mil pogos en los que nos dejábamos llevar, saltábamos y bailábamos sin acercarnos siquiera al concepto erróneo de pogo que tienen algunos/as.

He tenido la oportunidad de pasarme los últimos 10 años de concierto en concierto de mis grupos favoritos de la zona tanto de la Comunidad Valenciana como de Cataluña. He visto crecer y encumbrarse a grupos como Obrint Pas, La Gossa Sorda, Aspencat, La Raíz, Zoo, Smoking Souls, Txarango, Els Catarres u Orxata Sound System, pero, sobre todo, los que más he disfrutado y de los que más recuerdos tengo son de los cuatro primeros.

Y si me pongo a repasarlos es cuando empieza la nostalgia, pues ya no queda ninguno en activo.

Obrint pas se despedía de los escenarios el 31 de diciembre de 2014 en el festivalmaxresdefault Festivern, en Tavernes de la Valldigna, La Gossa Sorda hacía lo mismo el 18 de junio del 2016 en su Pego natal, Aspencat lo hacía el 21 de octubre del 2017 en Barcelona y, como decía, el pasado 18 de noviembre se cerraba mi particular círculo con la despedida de La Raíz en Valencia.

Empieza la nostalgia porque asocio una etapa importante de mi vida a escuchar a todos estos grupos, a asistir a sus conciertos, a esa etapa en la que las noches de verano son eternas y apenas hay responsabilidades, en la que vives todo al máximo sin importar nada, y cantas, y bailas, y te dejas llevar y la vida son pequeños instantes, cuatro amigos cantando con el puño al aire, cervezas de lata, cena de cualquier bar y pogos donde no importan cuántos moratones pueden aparecer. Una etapa de vida en la que no piensas un solo momento en el futuro, sino en disfrutar cada segundo.

Los grupos se han ido marchando y ahora todo parece distinto. Ya no nos metemos en pogos porque nos decimos a nosotros mismos que somos demasiado viejos para esas mierdas. Nos podemos ir a todos los conciertos por tener responsabilidades. Nos hacemos adultos y con ello las obligaciones propias de la edad, algunos ya cambian pañales y otros tantos empiezan a pensar en campanas.

Constantemente hago un viaje en el tiempo lleno de misticismo y belleza pero a la vez doloroso por las etapas que se van quemando, por aquellos tiempos que sé que no volverán. Nos hacemos mayores y, en cierto modo, es algo a lo que temo, a lo que creo que tememos todos si se mira solo desde una perspectiva.

Pero, al fin y al cabo, sé perfectamente que son etapas que deben ser quemadas, pues es demasiado tóxico quedarse atrapado en un viaje hacia el pasado, que lo bonito de la vida es, al fin y al cabo, avanzar y seguir descubriendo y autodescubriéndose a uno mismo, quemar etapas y empezar otras nuevas, renovarse y tener la constante esperanza de que cualquier tiempo futuro será mejor.

Por tanto, el hecho de que sea nostálgico hacia un tiempo pasado no quiere decir que sea infeliz hacia el tiempo presente. Creo que, aunque corra peligro de caer atrapado en el pasado, se puede convivir perfectamente en ambas posiciones y creo que eso hace mirar la vida con otra luz, pues miras la vida hacia el futuro sabiendo que en el pasado hiciste muchas cosas bien y lo pasaste muy bien.

Bueno, como veis, no he hablado de A la sombra de la sierra en si, ni de La raíz, sino queLa-Raíz-concierto-fueros-Vitoria-4-de-agosto-2 lo quería utilizar como excusa para hablar de lo que significa la nostalgia para mí y de ese círculo de vida que se ha cerrado o que poco a poco se está cerrando. Pero no quiero desaprovechar este espacio para promocionar un grupazo como este.

Si repasamos la discografía de La Raíz, encontramos inumerables himnos. Para mí alcanzaron la perfección justo en su último disco, Entre poetas y presos, un álbum redondo en el que abandonaron los ritmos más reggae y de calle para envolverse en canciones más “convencionales”, pero con más sentido, bajo mi opinión, destacando, sobre todo, temas como Nos volveremos a ver, El circo de la pena, La hoguera de los continentes o la que da nombre al disco, Entre poetas y presos. Pero no puedo dejar de mencionar otras canciones que han ido construyendo la verdadera esencia de La Raíz, temas con lo que he saltado y bailado hasta quedarme rendido como El lado de los rebeldes, Obediencia ciega, La voz del pueblo, Jilgueros, Borracha y callejera, o Suya mi guerra, canciones con las que, además de disfrutar cantando y bailando, poder crear cierta conciencia social, un sentimiento de lucha en el mundo tan complicado en el que vivimos, lo cual considero muy importante en cierta etapa de la vida en la que tomas conciencia de todo las injusticias y problemas que existen alrededor.

Y es que este tipo de canciones no incentivan a quemar contenedores, como dicen algunos medio en broma medio en serio, sino para darnos cuenta de que el mundo no es tan perfecto como nos cuentan y podemos y debemos ser miembros activos del cambio. Sé que muchos/as tienen cierto rechazo hacia este tipo de grupos o de canciones pero al final la música son emociones y no podemos privarnos de algo por un concepto que puede ser o no erróneo, sino que debemos indagar, descubrir y formar nosotros mismos nuestro propio concepto sobre la música, no dejarnos llevar por lo que algo aparenta ser sino por lo que uno/a descubre que es.

Y con esto os dejo. Espero que esto os sirva para que realicéis vuestro propio viaje al pasado y al mismo tiempo dicho viaje os sirva para avanzar, daros cuenta de que quemar etapas no nos deja atrapados sino que nos hace crecer. Solo me queda desearos una feliz semana.

¡A seguir escuchando mucha y buena música! 🙂


La Raíz, como la conocemos actualmente, nace en 2006 en Gandía (Valencia). En los últimos 12 años han publicado 4 discos de estudio, 2 singles y su último trabajo, un DVD grabado en directo en el Palacio de Vistalegre (Madrid) frente a más de 10.000 personas. La Raíz recorre los escenarios nacionales e internacionales a través del rock, el ska y el hip hop. Una energía brutal en escena es su sello. Su lema: Guerra al silencio.

Tienen un total de 5 discos: Guerra al silencio (2009), El lado de los rebeldes (2011), Así en el cielo como en la selva (2013), Entre poetas y presos (2016) y el disco del directo de Vistalegre: Nos volveremos a ver (2017).

Vía La raíz


Letra:

Si te encuentro gritaré a viva voz / que prefiero verte que ganar la guerra
Levántate, mi corazón / te escondiste a la sombra de la sierra

Que se apague la luz de ese faro / que me apunta y me hace sentir raro / esa ciudad está infestada de ratas / Que se aparten las gentes enormes / con uniforme de antiguo soldado / Veo piratas que visten corbata.

Veo maletas como de equipaje que esconden dinero / y a esas gentes de traje, los llaman banqueros /  Veo una vida podrida que tú no elegiste / Veo a los niños callados y tristes / pero a ti no te veo

Si te encuentro gritaré a viva voz / que prefiero verte que ganar la guerra / Levántate, mi corazón / te escondiste a la sombra de la sierra.

Veo un circo lleno de payasos / que no hacen malabares y con las botellas, solo llenan vasos / Veo caballos que son de hojalata / veo cadenas que atan las patas de un mundo,
que no se desata.

Hoy hace noche mi barco en tu puerto / pero prefiero flotar, a caminar como un muerto /
Lanzo mis besos al aire, para que esquiven el baile de cuerpos de una sociedad / en la que no te encuentro.

Si te encuentro gritaré a viva voz / que prefiero verte que ganar la guerra / Levántate, mi corazón / te escondiste a la sombra de la sierra.

Acércate, que hoy te quiero sentir hoy te quiero decir / que todo lo que me ofrece la vida sin ti, es condena / Acércate, que hoy te quiero sentir hoy te quiero decir / que todo lo que me ofrece la vida sin ti, es condena.

Levántate, salvaje / como una planta que nace, a la sombra de la sierra / Levántate, salvaje / como una planta que nace, a la sombra de la sierra / Levántate a la sombra de la sierra / Levántate a la sombra de la sierra / Mi corazón dónde te metiste? / A la sombra de la sierra / Mi corazón, se que te escondiste / a la sombra de la sierra.

Allí donde solíamos gritar – Love of lesbian (Mi canción de la semana XVIII)

¡Hola a todos/as! Empieza a atardecer este 2018 y tengo la sensación de que ha avanzado a una velocidad endiablada. Parece que hace un momento estaba brindando con champán por el nuevo año, hace otro instante disfrutando de los rayos de Sol y del verano eterno de las fiestas de pueblo y que mañana mismo será 2019. Creo que no me viene bien que esto vaya tan rápido.

Estas semanas he estado más metido en lo musical que en lo literario. Últimamente las palabras me salen mejor en forma de canción y eso hago, me encanta coger la guitarra y contar historias. Creo que, al fin y al cabo, la música es literatura, un buen modo de dar rienda suelta a la creatividad y las palabras, aunque algunos se empeñen en llamarle música a cualquier cosa y no vivamos buenos tiempos. Yo seguiré aportando mi granito de arena intentando crear letras que emocionen e intentando traer aquí las letras que me emocionan a mí, como lo hago hoy.

Hoy os traigo un grupo, una canción que, a decir verdad, no sé por qué no ha estado aquí antes. Un grupo que es melancolía y tristeza, pero también éxtasis y diversión, es calma y delirio, cerrar los ojos y saltar bailando. Hoy os traigo a Love of Lesbian y su temazo Allí donde solíamos gritar.

Podría decir que Love of lesbian es mi grupo favorito, tal vez compartiendo podio con Vetusta Morla y Supersubmarina, pero no recuerdo exactamente cuándo los descubrí. Sé que en 2009, mientras estudiaba filología en Alicante, ya escuché hablar de ellos por algún concierto que dieron por la zona pero creo que no fue hasta 2010 o incluso 2011 cuando empecé a escucharlos con regularidad, probablemente en una web llamada Rockola fm, la misma en la que descubrí a Supersubmarina y la cual fue un nuevo universo para mí en cuanto a la música alternativa se refiere.

La voz de Santi Balmes no es fácil, cabe decirlo, no es la voz perfecta, esa que te dejalove-lesbian-almeria-kLNE-U601211649038LqG-624x385@Ideal aniquilado por afinar bien todas las notas. No, podríamos decir que es la voz perfecta para que ningún productor te quiera grabar un disco, la antivoz. Es grave pero no llega a bonita, parece que en cualquier momento se vaya a asfixiar y no vaya a poder pronunciar la siguiente frase, diría incluso que es demasiado lineal. Sin embargo tiene algo, no sabría decir muy bien qué, puede ser desgarro, tristeza o un atisbo de soledad, quizá es tan normal que eres tú mismo cantando y sintiendo la historia que cuenta, tal vez eso es lo importante: saber contar la historia, no cómo es la voz que la cuenta.

A pesar de ello, Love of lesbian no sería nada sin Santi Balmes, pues su voz, su modo de contar las historias, su magia, es lo que los hace indistinguibles, únicos.

Allí donde solíamos gritar es melancolía en estado puro, es romperse, es esconder la cabeza entre las piernas, cerrar los ojos y volver hacia atrás, en silencio, en calma, dejando que los flashes de imágenes discurran en tu cabeza. Esta canción habla del recuerdo, de cómo el pasado, esa persona que nos ha marcado tanto, siempre vuelve, de cómo las pequeñas huellas, los enormes edificios que construisteis aún quedan intactos en el tiempo, como humo que se resiste a irse y es apenas visible.

Allí donde solíamos gritar es esa persona que has perdido, ese monstruo que te reconcome la cabeza y no te deja en paz, que aparece cual fantasma y te acecha en la 1334333149_0noche , esa historia que parece que nunca has cerrado y siempre vuelve para observarte, para hablarte en susurros de todo lo que vivisteis, de todo lo que sucedió, de todas vuestras desventuras, de las miradas y silencios, de las medias sonrisas.

Un viaje en el tiempo tan doloroso, tan traumático como bello, pues en la melancolía también hay belleza, aquella que se nutre de los momentos más simples, aquellos más felices, ese grabar unas iniciales pensando que la historia de sus dueños durará tanto como la madera, sin saber que puede que el final esté cerca.

Por eso son felices, porque nunca se sabe que el final está cerca.

Y el grito no es más que su historia, el grito es toda la mierda que llevan dentro, los demonios que ríen y se divierten al ver dolor, los finales, los silencios de despedida, el mirarse y no ver a nadie, la caída, el impacto contra el suelo, la muerte.

El grito es intentar liberarte de todas esas cadenas, de las cuerdas que a cada uno ata la vida.

Aunque, como dice la canción, el grito siempre vuelve y con nosotros morirá, pues aquellos recuerdos que nos hacen grandes siempre permanecen con nosotros, por mucho que los odiemos, por mucho que los gritemos, por mucho que los arrojemos al vacío en el más agudo de los aullidos. Siempre volvemos allí, a esas personas, a esas historias, a esos lugares donde fuimos felices.

Puedo destacar tantas cosas de la discografía de Love of lesbian. Esta canción se incluyeb234a8c4b83e94e7922d1a44507f6235.1000x998x1 dentro del álbum 1999, un disco perfecto de cabo a rabo definido por la melancolía con canciones como 1999, Segundo asalto o 2009. Voy a romper las ventanas pero en el que se puede ver la vertiente más festiva y delirante del grupo con temas como Algunas plantas, Te hiero mucho o Miau. Le tengo especial cariño a este disco porque las letras y el tono de sus canciones más íntimas inspiraron mi libro 1997 Mil y una noches de incendio. Por eso considero la música tan importante en mi vida, por lo inspiradora que puede llegar a ser. Del grupo destaco muchas otras canciones de otros discos como Universos infinitos, Un día en el parque, Me amo, Oniria e Insomnia, Belice, Cuando no me ves o El poeta Halley. De hecho, tengo un vídeo en mi canal de Youtube hablando de mis 15 canciones favoritas del grupo, el cual os puede servir de gran ayuda si queréis descubrir al grupo y que os dejo por aquí

Y nada más. Os dejo mientras la lluvia golpea mi ventana, lo cual ha hecho más perfecta esta descripción y, en general, hace más perfecto este otoño. Solo me queda desearos una feliz semana y también, a aquellos que estudiáis, muchísima suerte para los exámenes que muchos empezáis a tener.

¡A seguir escuchando mucha y buena música! 🙂


Love of Lesbian es un grupo español de indie rock e indie pop procedente de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona).

Empiezan a tocar en otoño de 1997. El grupo está formado por Santi Balmes (voz, guitarra y teclados), Jordi Roig (guitarra y teclados), Joan Ramón Planell (bajo y sintetizador) y Oriol Bonet (batería y programación). Esta formación original de cuarteto se completa con la incorporación de Julián Saldarriaga (guitarra y voz) y Dani Ferrer (teclados) en los directos.

En octubre de 2017 el grupo anuncia de forma oficial que Joanra (Joan Ramón Planell) deja el grupo, cuyo puesto es ocupado por Ricky Falkner.1

Tiene 8 discos en total: 3 en inglés (​Microscopic Movies (1999), Is it fiction (2002) y Ungravity (2003)) y 5 en castellano, con los cuales ya dan el salto al gran público (Maniobras de escapismo (2005), Cuentos chinos para niños del Japón (2007), 1999 (2009), La noche eterna. Los días no vividos (2012) y El poeta Halley (2016)

Vía Wikipedia


¿A que no sabes donde he vuelto hoy? / Donde solíamos gritar / diez años antes de este ahora sin edad / aún vive el monstruo y aún no hay paz.

Y en los bancos que escribimos / medio a oscuras, sin pensar / todos los versos de “Heroes” con las faltas de un chaval / aún están.

Y aún hoy / se escapa a mi control / problema y solución / y es que el grito siempre acecha, es la respuesta.

Y aún hoy / sólo el grito y la ficción / consiguen apagar / las luces de mi negra alerta.

Tengo un cuchillo y es de plástico / donde solía haber metal / y el libro extraño que te echó de párvulos / sus hojas tuve que incendiar.

Y en los hierros que separan la caída más brutal / siguen las dos iniciales / que escribimos con compás / ahí están.

Vertical y transversal / soy grito y soy cristal / justo el punto medio / el que tanto odiabas
cuando tú me repetías que / té hundirá y me hundirá / y solamente el grito nos servirá / decías “es fácil” y solías empezar.

Y es que el grito siempre vuelve y con nosotros morirá / frío y breve como un verso / escrito en lengua animal / ¡Y siempre está!

Te hundirá y me hundirá / y solamente el grito nos servirá / y ahora no es fácil / tú solías empezar.

Vertical y transversal / soy grito y soy cristal / justo el punto medio / el que tanto odiabas / cuando tú me provocabas aullar.

Y ya está, ya hay paz / oh, ya hay paz / Y ya está, ya hay paz / oh, ya hay paz.

¿Por quién gritaba? / Lo sé y tú no / no preguntabas / tú nunca, no.

Vía música.com

Lying to you – Keaton Henson (Mi canción de la semana XVII)

¡Hola a todos/as! El otoño empieza a cabalgar y lo cierto es que tenía ganas de abandonar el calor. Sí, me encanta ir a la playa, estar moreno, que sean las diez de la noche y sea de día, salir con los amigos/as en esas interminables noches de orquesta. Pero necesitaba dejar de sudar, enfudarme en una sudadera y abrazar un café con leche calentito mientras veo llover, pasear y observar los árboles cambiando de color.

Querría haber escrito antes pero lo cierto es que no me da la vida. Cuando eres pequeño/a te dicen que cuando seas mayor podrás hacer lo que quieras, pero llega la hora de la verdad y todo son obligaciones. Muchas te gustan, lo peor es que otras tantas no te llevan a ninguna parte.

Pero basta de excusas. Hoy os traigo una canción perfecta para esta estación recién empezada, una canción de esas de melancolía, de acurrucarse y escuchar con los ojos cerrados, de estar un momento en silencio solo con ella, relajados, en paz, en calma, pues eso es principalmente lo que transmite. Hoy os traigo al que quizá sea mi cantautor favorito, a Keaton Henson y su canción Lying to you.

Descubrí a Keaton Henson allá por 2014. En una época en la que me interesé muchísimo687474703a2f2f7777772e6261636b737461676574616c65732e636f6d2f77702d636f6e74656e742f75706c6f6164732f323031362f30322f31323635393738315f3937333637353631323730373534315f3337343637373236365f6e2e6a7067 por los cantautores que cantaban en inglés, estaba escuchando a Damien Rice en Youtube y merodeando por los relacionados me topé con él. Normalmente me ocurre que no distingo a unos cantautores de otros, me gustan las canciones, siempre quiero escuchar más pero no asocio una canción a un determinado artista, sino que forman parte de un gran imaginario. Descubrí a Keaton en 2014 pero no fue hasta 2015 cuando me vicié a él. 2015 fue mi año de melancolía, mi año más extraño, mi año de sentirme como en un pozo aun no estando en él.

Quizá por eso su música me llenó tanto.

Y es que Keaton es eso, melancolía, cantarle destrozado al amor, con la voz rota y entrecortada, en penumbra, cantarle a todo aquello que te deja abatido, sin fuerzas. Pero en este caso, no es Keaton el destrozado, no es él el derrotado, sino que es él quien destroza, quien derrota, quien rompe. Lying to you habla de decirle a esa persona que no la quieres, que lo sientes, que ojalá fuera así pero no, vuestra historia no es cierta.

Y lo que es peor: que durante todo ese tiempo solo has buscado un sustituto/a de quien amabas.

Porque a veces sucede, te obligas a sentir cosas y, en realidad, el corazón decide solo, no le puedes obligar a sentir. Incluso, tal vez, hubo un tiempo en que sentiste tanto que te agotaste y ya no puedes sentir, puedes empatizar, puedes encariñarte, puedes querer, pero amar… amar es otra cosa.

Keaton nos lleva en volandas toda la canción, acompañado de una instrumental perfecta, sencilla, sin abalorios, suficiente para que nos calme y podamos cerrar los ojos, respirar y pensar en la historia que nos está contando, en ese “lo siento”, siento mentirte cuando te digo te quiero, siento que parezca que tenemos 80 años y esté cansado, siento que a pesar de que tú me ofrezcas calor, yo me sienta frío, siento que seas la persona más encantadora y buena del mundo y a mí no me nazca enamorarme de ti, siento hacerte perder el tiempo, siento decirte que tú no eres la adecuada, pues a la adecuada ya la tuve y la perdí.

Qué jodido es. ¿No os ha sucedido nunca? Pensar que no estás siendo justo con esa persona, pensar que la estás haciendo perder el tiempo, pensar que se merece algo mejor que tú. Y sigues sin saber por qué, a pesar de notarse en los silencios, a pesar de que las palabras no brotan con fluidez.

Pero qué jodido es también pensar que ya has querido o has amado todo lo que eres capaz, que ya no va a haber ninguna persona capaz de sacarte esa media sonrisa tímida, o ese revuelo en el estómago. Qué jodido es saber, tener la puta certeza de que aunque esa persona es maravillosa, aunque esa persona parece serlo todo, para ti es nada.

keaton-henson-live_0Keaton Henson es una maravilla en toda su discografía, sus canciones tienen un mismo aire pero todas son distintas, cada una te lleva a un estado dentro de la melancolía. Suena extraño sí, pero igual que hay distintos grados de tristeza o de alegría, también creo en ese abanico melancólico. Os puedo recomendar otras canciones que me encantan, como por ejemplo To your health (hasta el último momento dudé en hacer su reseña), Alright, No Witnesses, You, Beekeeper, Sarah Minor, Small Hands o Flesh and Bone, pero con total sinceridad os recomiendo que os relajéis, os lo toméis con calma e intentéis escuchar el máximo de canciones.

Y nada más, lo cierto es que me he quedado exhausto analizando esta canción por todo lo que dice, por el aura que la rodea, pero a veces viene bien desangrarse para conocerse mejor a uno mismo. La música, en general, viene bien para conocerse a uno mismo. Os dejo esperando que los días aumenten un par de horas para hacer todo lo que quiero y, sobre todo, que se reduzcan esas cosas que debo hacer y se cambien por las que quiero hacer.

¡Pasad buena semana y seguid escuchando mucha y buena música! 🙂


Keaton Henson (Londres, 24 de marzo de 1988) es un cantautor de folk rock,indie folk, artista visual y poeta inglés.

Henson sufre de ansiedad y, como resultado de esto, rara vez ofrece conciertos. Su muestra de arte titulada “Hithermost” fue presentada en la galería Pertwee, Anderson & Gold de Londres en enero de 2013 y se vendió rápidamente. También publicó una novela gráfica sin diálogos titulada “Gloaming”, bajo la editorial Pocko, la cual es “esencialmente una guía de campo a un mundo espiritual más allá de nuestra realidad” y un libro de poesía llamado “Idiot Verse”.

 Tiene 4 álbums convencionales: Dear (2010), Birthdays (2013), Romantic Works (2014) y Kindly Now (2016).

Vía Wikipedia


I can see in your eyes that you mean it.
I can feel in your arms that it’s true.
And though I just heard myself say it,
Baby, I’m lying to you.

All of these years you’ve been lonely,
And knowing not what you should do.
And though you are right,
I’ve been looking as well.
Babe, I’m not looking for you.

I’m just as damn disappointed as you,
Only I just do better to hide it.
And the one thing that keeps me
from falling for you,
Is I’m truly alone and I like it.

As we lie in bed I feel lonely,
Though we’re young, I feel eighty years old.
And your arms around me are keeping me warm.
But baby, I’m still feeling cold.

And girl you must know you are lovely,
You’re kind and you’re beautiful too.
And I feel in some way I do love you
But babe, I’m not in love with you.

It may seem strange
that still I stay with you,
If it’s true you’re not really the one.
And why don’t I just keep on looking for her?
Because I found her and now she is gone.

Traducción (vía Songs in Translation)

Veo en tus ojos que hablas en serio
siento en tus brazos que es verdad
y aunque me oigo a mí mismo diciéndolo,
cariño, te estoy mintiendo.

Has estado sola todo este tiempo
sin saber qué hacer.
Y aunque tengas razón,
yo también he buscado
pero cariño, no te buscaba a ti.

Yo estoy igual de decepcionado que tú,
solo que se me da mejor ocultarlo.
Lo único que me impide
enamorarme de ti
es que me gusta la verdadera soledad.

Tumbado a tu lado me siento solo
aunque seamos jóvenes,
parece que tengamos ochenta años
tus brazos me rodean
y aun así, cariño, tengo frío.

Debes saber que eres encantadora,
buena y preciosa.
Y en cierto modo siento que te quiero
pero cariño, no estoy enamorado de ti.

Parecerá algo extraño
que siga contigo
si es verdad que no eres tú la adecuada.
¿Por qué no voy en busca de ella?
Porque ya la encontré
y después la perdí.

Consejo de sabios – Vetusta morla (Mi canción de la semana XV)

¡Hola a todos/as! Aquí estoy de nuevo, sin saber qué decir, de nuevo con la presión de esa barrita que parpadea y espera impaciente a que le des vida, a que la muevas de sitio, a ayudarla a dejar tras de sí cientos de palabras que os diviertan, que os emocionen.

Que me diviertan, que me emocionen.

Renazco de mis propias cenizas creyendo que ha sido suficiente el descanso, sabiendo que escribir es mi vida, con el proyecto que llevaba entre manos en 2016 cerrado y otros tantos naciendo en mi cabeza.

Y me apetecía volver con lo que fue mi sección favorita del blog, este Mi canción de la semana con la que cierro los ojos y me dejo llevar por la música, por la melodía, por esas letras que cuentan historias y hablan de nosotros, la vida en sí misma.

Hoy os traigo una canción que hace romper en mil pedazos, de esas que se escuchan más por la piel que por el oído, de las que atraviesan el alma. Hoy os traigo a uno de los mejores grupos del panorama nacional: Vetusta Morla y su Consejo de sabios.

Probablemente ésta es una de las canciones que más he escuchado en lo que va de año,image_content_7444241_20171110001554 seguramente no por lo que cuenta, sino por el estado de ensoñación y magia en el que me siento cada vez que la escucho, eso que nos pasa tantas veces de cerrar los ojos y transportarte a un sitio de paz, solo contigo mismo, solo quizás con otra persona, sin nada alrededor, solo oscuridad, solo tenue respiración, solo oscuridad que tantas veces ilumina.

Consejo de sabios habla del olvido, del recuerdo, tan diferentes y tan semejantes. Habla de esa persona que sigue ahí, detrás de ti, en tu mente, como una sombra de la que no te puedes desprender, de la que no puedes huir, pues en realidad no quieres hacerlo. Habla de la melancolía, de esos momentos en los que te creíste gigante junto a la otra persona, de mirar hacia atrás en el tiempo, de ver los años pasar y darte de cuenta de que sigues atrapado en esa luz perpetua que hace tiempo se encendió. Habla del no saber qué hacer, de claudicar, de querer dejarse llevar, de que no importe nada de lo que pasó.

Es imprescindible escuchar esta canción casi a todo volumen, reventarte los tímpanos con esas primeras notas de piano que rompen el alma, con esa áurea mágica que consiguen con el sintetizador y la caja, una conjunción perfecta que crea susurros venidos de ultratumba. Es hora de cerrar los ojos, la canción ya está en ti, solo queda respirar y sentirla, pues la calma solo es el principio.

La voz de Pucho entra suave, con un juego de efectos en su tono que la hacen máspucho-vetusta-morla-cantando-directo característica aún, en este caso perfecta. Imagino un sitio oscuro y esas dos personas rozándose las manos e iluminados por una tenue luz, una luz propia que emerge de ellos mismos. Cada palabra es una punzada al corazón, una súplica de clemencia, de quizá una última oportunidad. Y la canción se debate aún en esa calma que quiere arrancar pero es silenciada, un pulso que hace más angustiante la espera, a la vez más perfecta.

Luego sube, paréntesis, en esa eterna pregunta de ¿qué hay que hacer? Cuántas veces nos lo preguntamos… Qué hay que hacer cuando has intentado olvidar y no lo consigues, cuando sientes el aliento del recuerdo acechando a cada paso, como el cuervo que espera la muerte para arrancarte las entrañas. Esta subida solo es un caramelo, un breve pellizco que ni atisba lo que vendrá al final.

Calma. Pocas canciones logran inducirte en tantos estados en tan poco tiempo. Vuelves a la magia, a recordar a esa persona, a evocarla. Lo hace lentamente, de manera fría, para que cierres de nuevo los ojos y solo la tengas a ella presente, todo lo que fuisteis.

Y entonces vuelve a subir, ya para no bajar nunca, para volver a hablar de lo difícil del olvido, del recuerdo, esa magnífica capacidad del ser humano que a veces dice tanto, que a veces jode tanto. Sube como reflejo de que ya es inevitable escapar de esa persona, que ya no importa el olvido o lo que haya pasado. Sube como reflejo de esas veces que nos dejamos llevar más por el corazón que por la razón, de esas veces en que nos apetece gritar y mandarlo todo a la mierda, y rompernos en mil pedazos, convertirnos en seres irracionales para volver a racionalizarlo todo. La canción explota, alcanza su cima, un estadio cantando a mil voces que se hace grande a cada segundo que pasa, que eriza la piel y late el corazón.

Y como si nada hubiera sucedido, la canción acaba dejándonos exhaustos. Abres los ojos y miras a tu alrededor, consciente del ciclón que acaba de rondar tu cabeza, destrozado por espinas que te han golpeado y abrazado a la vez, algo que muy pocos grupos, muy pocas canciones pueden conseguir.

1518740968_019660_1518771027_noticia_normalVetusta Morla forma parte de mi top 3 junto a Love of Lesbian y Supersubmarina, sin tener yo aún muy claro qué posición ocupa cada uno. Este tema forma parte de su último disco (Mismo sitio, distinto lugar), un álbum que abordé con pocas esperanzas y cierto escepticismo, pues el anterior, La deriva, no me había llenado demasiado. Este último disco acabó de rematar mis esperanzas, pues creo que sus canciones son muy planas y sin gracia alguna, sin ese misticismo y juego al que Vetusta nos tiene acostumbrados. Al menos, su escucha me hizo volver a La deriva, disco que, como he dicho, no me había gustado pero al que, de pronto, le encontré un encanto y una caña sensacional. A veces sucede que cierta música no llega a tu vida en el momento adecuado y hay que darle tiempo. Una canción evoluciona al igual que lo hacemos nosotros, siempre es distinta, por ello nunca hay que dejar de dar oportunidades a la música que no nos gusta.

He de decir que, aunque Mismo sitio, distinto lugar, no me haya gustado, destaco Punto sin retorno, que también me deja en un estado de eterna ensoñación y, sobretodo, La vieja escuela, que es un verdadero temazo, con una caña brutal y que deja totalmente en las nubes, con unas ganas de bailar, gritar y saltar increíbles, una canción que probablemente merezca pasar por esta sección en otro momento. Por supuesto, no puedo dejar de recomendaros otras canciones de otros discos como Los días raros, de la cual tenéis reseña aquí, que es mi canción favorita y creo que ha encontrado digna sucesora en este Consejo de sabios; u otras como Valiente (con la cual los descubrí), Copenhague, Maldita dulzura o Cuarteles de invierno.

Y sin más me despido. Espero que os haya gustado este regreso y que os animéis a comentar y recomendarme música, siempre estoy abierto a nuevos horizontes.

¡Saludos! 🙂


Vetusta Morla es una banda española de indie rock originaria de Tres Cantos, Madrid, que canta en español. Tras nueve años de andadura musical, en febrero de 2008 publicaron su primer largo, Un día en el mundo. Tres años más tarde, en 2011, publicaron su segundo álbum, Mapas.​ El 8 de abril de 2014, tras varios años de gira por España y otros países, publican su tercer álbum, La deriva. En 2017 publican su cuarto álbum Mismo sitio, distinto lugar. La banda debe su nombre al personaje la Vetusta Morla de La historia interminable, la tortuga anciana gigante.



Antes de hacerlo estallar / Quiero que aguantes mi mano / Dime si el pulso es constante / O es un murmullo lejano

No arrastro nada esta vez / Traigo el carrete velado / Es pronto para la amnesia / Y tarde para irnos intactos

¿Qué hay que hacer? / ¿Qué hay que hacer? / Ahora que todo está hablado / Lo intenté / Lo intenté / Hoy tu recuerdo es un pájaro / Que bate sus alas detrás de mí / Y guarda en su pico tus labios

Tienes la forma precisa / Guardas la herencia del mármol / Fuiste la Venus de Milo / Y yo puse el mundo en tus brazos

Y rodé / Y rodé / Como resbalan los años / Lo intenté / Lo intenté / Hoy tu silueta es un pájaro / Que bate sus ales detrás de mi / Me silba y enreda mis pasos / Reunid otra vez al Consejo de Sabios / Ponedme una vela, estoy atrapado

 

Sácame del corredor / Cuando caiga el santuario / Sácame de este fortín / Llévame en tu vuelo raso / Quiero un punto ciego / Quiero tu arrebato / Llévame contigo / Llévame sin pactos / Y llévame al puente que no explotó / Al muro que crece en mi mano / El mismo que impide tus pasos / Caerán los imperios, caerán los estadios / Pero antes tendrán que caer nuestros santos

 

Consejo de sabios – Vetusta morla (Mi canción de la semana XV)

Where the life and the sea – Almadrava (Mi canción de la semana XIII)

¡Hola a todos! Por fin ha llegado el frío y es tiempo de encender la chimenea y estar junto al calor del hogar. No hay nada mejor que estar junto al fuego mientras en la calle pueden pasear pingüinos y cantar princesas de hielo. A mí me apasiona el hábito de estar junto al fuego, me encanta observar sus llamas, jugar con las brasas y perderme  en ellas, me relaja.

Hoy sigo con esta línea de canciones tranquilas que llenan de calma el cuerpo, que transmiten paz y serenidad, parece que es lo que le pega a la época del año, o lo que me pega a mí, no lo sé. Apetece tumbarse, mirar el techo y perderse en la música, cerrar los ojos y que nadie perturbe tu tranquilidad. Hoy os traigo una canción del grupo Almadrava, hoy os traigo la canción Where the life and the sea.

Hace años que esta canción habita entre mi colección, aunque últimamente no la estoy escuchando tanto como cuando la descubrí, época en la que la podía reproducir cuatro o cinco veces al día sin cansarme de ella. Suele pasar con la música, que juega con los momentos, a veces necesitamos una y a veces otra, nos puede desagradar una canción y al instante siguiente encantarnos, y al revés. Ayer, mientras escribía mi nueva novela, decidí ponerla y me di cuenta de que tenía que hablaros de ella, de que me apetecía hablar de ella.

Esta canción la descubrí escuchando el programa deportivo Al primer toque, de OndaIMG_1821-copia-1024x683 Cero. Recuerdo que el programa acababa todas las noches con esta canción, con la versión en catalán de esta canción, que es de la que yo me enganché y prefiero escuchar, y yo me preguntaba cómo podía averiguar su nombre, pues apenas ponían diez segundos y no llegaba a entender la letra y no la podía escuchar. Un par de noches estuve atento para pillar al vuelo aunque fuera una frase y, entonces, pude buscarla en internet y, por fin, descubrirla y escucharla entera.

Where the life and sea habla de que todo en esta vida es posible si lo hacemos con el corazón, de que todo es posible, sobre todo, porque siempre habrá alguien que te ayudará a hacerlo posible, que tus sueños son también los de esa persona especial, que tus luchas son también de aquella persona que siempre estará a tu lado, que nadie está solo, que aunque lo sintamos así tenemos que saber que hay alguien peleando por ti.

Habla también de lo que nos queda cuando sentimos el vacío que nos deja otro, de las sonrisas que algún día volaron, de la fuerza que siempre hallaste en esa persona que te ayudó a sobrevivir, del valor que debemos dar a quien pelea por nosotros en la sombra.

Y lo hace sobre todo con calma, con ese piano que nos lleva en volandas durante toda laAlmadrava_Patricia canción, que nos sube y nos baja en un carrusel de intensidades que hacen única a esta canción, ese piano que parece directamente tocar teclas en el corazón, en el alma. La mezcla de voces es perfecta, cada una nos ofrece la tranquilidad a su manera, desde el desgarro y la tristeza también. Me imagino a alguien hablándole al mar y éste contestándole que no se preocupe, abrazándole, diciéndole que todo ira a mejor. Me encanta.

Es, sin duda, la canción perfecta para subirte desde los infiernos a la serenidad, para plantearte empezar de nuevo, para dejar atrás enfados y rabias.

Recuerdo que, tras descubrir esta canción, me aficioné durante un tiempo a las canciones de este estilo al que realmente no sé cómo llamar, quizá estilo chill out o new age, tal vez. Recuerdo que, sobre todo, lo escuchaba para estudiar o para escribir, ya que son canciones que se pueden escuchar de fondo, que ayudan a concentrarse y, a mí, por lo menos, transmiten paz, lo cual en esos momentos es muy importante. No distingo este tipo de música de esas páginas webs que ofrecen sonido de lluvia o sonidos del campo o montaña, y no lo digo con un sentido malo, pues ese tipo de sonidos me encantan y considero necesarios para muchos momentos en los que se necesita sentirse tranquilo con uno mismo y con los demás, sentirse en calma. Os las recomiendo cuando necesitéis sentiros así.

Where the life and the sea no es la única canción que recomiendo de Almadrava. Como  digo, durante un tiempo busqué mucho este tipo de canciones y, por supuesto, investigué sobre este grupo. Os puedo recomendar, por ejemplo, Land of eternal sunset, The way, Distancia del mar, If you could see my eyes o una versión de la famosísima La vie en rose.

Y nada más, espero que os haya gustado la recomendación y os digo, como siempre, que estoy abierto a escuchar las cosillas que me mandéis ya sea por aquí, por twitter, Facebook o mail, ya sabéis que me encanta descubrir música y me fío muchísimo de vuestro gusto, seguro acertáis.

Espero que paséis una semana genial y salgáis a la calle y disfrutéis del frío, que escuchéis mucha música y os de lo que necesitáis, que siempre acompaña. Yo mientras tanto seguiré estudiando para alcanzar mis sueños y escribiendo esa novela en la que tengo puestas muchísimas esperanzas.

¡Saludos!

PD: No he encontrado el vídeo de la versión de la canción en catalán. Si alguien lo encontrase por favor que me avise y así lo podré compartir también.


Los principales compontes del grupo, Patricia y Pedro se conocieron durante la grabación del videoclip del primer single de ella como cantante en solitario When we fly away, cuando ella tenía solo 19 años. Así, empezaron a realizar, sobre todo bandas sonoras para televisión y documentales.

Más tarde, les proponen componer varias canciones chill out que se convertirán en su primer disco y que incluirán en el disco Blanco y negro 2001, combinando instrumentos clásicos con sintetizadores, tradición y modernidad.

En 2003 compondrían su segundo álbum, compuesto por 12 canciones con un sonido mucho más acústico y con la sorpresa de incluir dos canciones en español, cosa que nunca habían hecho.

Será en 2008 cuando nazca Positivity, el álbum que incluye esta canción junto al artista Joan Berenguer, y que trae consigo 13 canciones más creadas desde el entusiasmo y la diversión, siempre tocando el tema chill out.

Su último álbum se llama Spectrum y fue lanzado en 2010, un disco con 12 nuevas canciones que se alargan desde el chill out hasta incluso en electro pop, pero siempre con el mismo sonido relajante que define a este grupo.



Tu no te preocupes / esta brisa suave empuja a navegar / Hazlo con cariño / salva la distancia sin mirar atrás / Y si por la noche pesa el corazón / piensa que también comparto tu ilusión / Vive tu mi sueño y hazlo tuyo, por favor /

Where we go now? / With you my friend… / Where we go now? / Where life and the sea…

Siento un gran vacío / te echaré de menos cada amanecer / Pero eso poco importa / lo que me preocupa es que te encuentres bien / Rezaré a las olas una oració / esperando signos de su bendición / Te amaré aun más fuerte y quizás hoy me escuche Dios/

Where we go now? / With you my friend… / Where we go now? / Where life and the sea…

Dibuja una sonrisa / y compraré el recuerdo cuando ya no estés / Un viaje sin retorno / es mas emocionante siempre al volver / Y cuando las gaviotas traigan tu canción / borraré de dentro esta sensación / Y aunque nunca vuelvas, sé que has hecho lo mejor /

Where we go now?  / With you my friend… / Where we go now? / Where life and the sea…