Sentir

Sentir.

Descubrirse a uno mismo sin ningún miedo a hacerlo. Entender que a veces no nos entendemos pero sentimos, dejar volar el propio cuerpo sin juzgarlo, sin prohibir, sin obligaciones, sin decir no.

No llores.

No tengas miedo.

No estés triste.

No estés mal.

No te preocupes.

Déjalo libre. En esta sociedad de la soma y la eterna felicidad, obligarse a uno mismo a ser feliz es enjaular el pájaro que solo quiere vivir, atraparlo entre las manos y asfixiarlo, impedirle respirar. Y la jaula se hace más pequeña, nos atrapa, sus barrotes cruzan nuestro cuerpo y dejan marca, una que tarda en borrarse y queda en el corazón, más que en la piel.

No somos blanco ni negro, sino un gris de todos los colores, a veces tan oscuro que nos asusta, a veces tan claro que ciega. Ni uno ni otro nos permiten ver, ni uno ni otro nos ayudan a pisar el suelo.

Es necesaria la oscuridad, tanto como la calma, permitirnos exhalar el aire que acumulamos, ya sea a lágrima o silencio, me da igual grito que rabia. No podemos cogerla con los dedos, no podemos hacerla desaparecer por deseo propio, no podemos aparentar que no está porque justo eso es lo que quiere: alimentarse de nuestra ignorancia y del no saber adiestrarla, de no saber lanzarla.

Respira.

Este texto no va a decirte que seas feliz porque, de momento, no aprece tener el poder de algunas tazas de desayuno o mensajes milagrosos en las redes. Porque eso seria darte una droga que solo durará unos minutos.

Porque la felicidad, estimado lector, no consiste en ser feliz todo el tiempo sino en abrazar las emociones que piden a gritos salir, dejarlas libres, saber domarlas y llevarlas, ser consciente de que la oscuridad forma parte de nosotros.

Ser consciente de que cerrarle las puertas convertiria nuestro corazón en su hogar.

 

Allí donde solíamos gritar – Love of lesbian (Mi canción de la semana XVIII)

¡Hola a todos/as! Empieza a atardecer este 2018 y tengo la sensación de que ha avanzado a una velocidad endiablada. Parece que hace un momento estaba brindando con champán por el nuevo año, hace otro instante disfrutando de los rayos de Sol y del verano eterno de las fiestas de pueblo y que mañana mismo será 2019. Creo que no me viene bien que esto vaya tan rápido.

Estas semanas he estado más metido en lo musical que en lo literario. Últimamente las palabras me salen mejor en forma de canción y eso hago, me encanta coger la guitarra y contar historias. Creo que, al fin y al cabo, la música es literatura, un buen modo de dar rienda suelta a la creatividad y las palabras, aunque algunos se empeñen en llamarle música a cualquier cosa y no vivamos buenos tiempos. Yo seguiré aportando mi granito de arena intentando crear letras que emocionen e intentando traer aquí las letras que me emocionan a mí, como lo hago hoy.

Hoy os traigo un grupo, una canción que, a decir verdad, no sé por qué no ha estado aquí antes. Un grupo que es melancolía y tristeza, pero también éxtasis y diversión, es calma y delirio, cerrar los ojos y saltar bailando. Hoy os traigo a Love of Lesbian y su temazo Allí donde solíamos gritar.

Podría decir que Love of lesbian es mi grupo favorito, tal vez compartiendo podio con Vetusta Morla y Supersubmarina, pero no recuerdo exactamente cuándo los descubrí. Sé que en 2009, mientras estudiaba filología en Alicante, ya escuché hablar de ellos por algún concierto que dieron por la zona pero creo que no fue hasta 2010 o incluso 2011 cuando empecé a escucharlos con regularidad, probablemente en una web llamada Rockola fm, la misma en la que descubrí a Supersubmarina y la cual fue un nuevo universo para mí en cuanto a la música alternativa se refiere.

La voz de Santi Balmes no es fácil, cabe decirlo, no es la voz perfecta, esa que te dejalove-lesbian-almeria-kLNE-U601211649038LqG-624x385@Ideal aniquilado por afinar bien todas las notas. No, podríamos decir que es la voz perfecta para que ningún productor te quiera grabar un disco, la antivoz. Es grave pero no llega a bonita, parece que en cualquier momento se vaya a asfixiar y no vaya a poder pronunciar la siguiente frase, diría incluso que es demasiado lineal. Sin embargo tiene algo, no sabría decir muy bien qué, puede ser desgarro, tristeza o un atisbo de soledad, quizá es tan normal que eres tú mismo cantando y sintiendo la historia que cuenta, tal vez eso es lo importante: saber contar la historia, no cómo es la voz que la cuenta.

A pesar de ello, Love of lesbian no sería nada sin Santi Balmes, pues su voz, su modo de contar las historias, su magia, es lo que los hace indistinguibles, únicos.

Allí donde solíamos gritar es melancolía en estado puro, es romperse, es esconder la cabeza entre las piernas, cerrar los ojos y volver hacia atrás, en silencio, en calma, dejando que los flashes de imágenes discurran en tu cabeza. Esta canción habla del recuerdo, de cómo el pasado, esa persona que nos ha marcado tanto, siempre vuelve, de cómo las pequeñas huellas, los enormes edificios que construisteis aún quedan intactos en el tiempo, como humo que se resiste a irse y es apenas visible.

Allí donde solíamos gritar es esa persona que has perdido, ese monstruo que te reconcome la cabeza y no te deja en paz, que aparece cual fantasma y te acecha en la 1334333149_0noche , esa historia que parece que nunca has cerrado y siempre vuelve para observarte, para hablarte en susurros de todo lo que vivisteis, de todo lo que sucedió, de todas vuestras desventuras, de las miradas y silencios, de las medias sonrisas.

Un viaje en el tiempo tan doloroso, tan traumático como bello, pues en la melancolía también hay belleza, aquella que se nutre de los momentos más simples, aquellos más felices, ese grabar unas iniciales pensando que la historia de sus dueños durará tanto como la madera, sin saber que puede que el final esté cerca.

Por eso son felices, porque nunca se sabe que el final está cerca.

Y el grito no es más que su historia, el grito es toda la mierda que llevan dentro, los demonios que ríen y se divierten al ver dolor, los finales, los silencios de despedida, el mirarse y no ver a nadie, la caída, el impacto contra el suelo, la muerte.

El grito es intentar liberarte de todas esas cadenas, de las cuerdas que a cada uno ata la vida.

Aunque, como dice la canción, el grito siempre vuelve y con nosotros morirá, pues aquellos recuerdos que nos hacen grandes siempre permanecen con nosotros, por mucho que los odiemos, por mucho que los gritemos, por mucho que los arrojemos al vacío en el más agudo de los aullidos. Siempre volvemos allí, a esas personas, a esas historias, a esos lugares donde fuimos felices.

Puedo destacar tantas cosas de la discografía de Love of lesbian. Esta canción se incluyeb234a8c4b83e94e7922d1a44507f6235.1000x998x1 dentro del álbum 1999, un disco perfecto de cabo a rabo definido por la melancolía con canciones como 1999, Segundo asalto o 2009. Voy a romper las ventanas pero en el que se puede ver la vertiente más festiva y delirante del grupo con temas como Algunas plantas, Te hiero mucho o Miau. Le tengo especial cariño a este disco porque las letras y el tono de sus canciones más íntimas inspiraron mi libro 1997 Mil y una noches de incendio. Por eso considero la música tan importante en mi vida, por lo inspiradora que puede llegar a ser. Del grupo destaco muchas otras canciones de otros discos como Universos infinitos, Un día en el parque, Me amo, Oniria e Insomnia, Belice, Cuando no me ves o El poeta Halley. De hecho, tengo un vídeo en mi canal de Youtube hablando de mis 15 canciones favoritas del grupo, el cual os puede servir de gran ayuda si queréis descubrir al grupo y que os dejo por aquí

Y nada más. Os dejo mientras la lluvia golpea mi ventana, lo cual ha hecho más perfecta esta descripción y, en general, hace más perfecto este otoño. Solo me queda desearos una feliz semana y también, a aquellos que estudiáis, muchísima suerte para los exámenes que muchos empezáis a tener.

¡A seguir escuchando mucha y buena música! 🙂


Love of Lesbian es un grupo español de indie rock e indie pop procedente de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona).

Empiezan a tocar en otoño de 1997. El grupo está formado por Santi Balmes (voz, guitarra y teclados), Jordi Roig (guitarra y teclados), Joan Ramón Planell (bajo y sintetizador) y Oriol Bonet (batería y programación). Esta formación original de cuarteto se completa con la incorporación de Julián Saldarriaga (guitarra y voz) y Dani Ferrer (teclados) en los directos.

En octubre de 2017 el grupo anuncia de forma oficial que Joanra (Joan Ramón Planell) deja el grupo, cuyo puesto es ocupado por Ricky Falkner.1

Tiene 8 discos en total: 3 en inglés (​Microscopic Movies (1999), Is it fiction (2002) y Ungravity (2003)) y 5 en castellano, con los cuales ya dan el salto al gran público (Maniobras de escapismo (2005), Cuentos chinos para niños del Japón (2007), 1999 (2009), La noche eterna. Los días no vividos (2012) y El poeta Halley (2016)

Vía Wikipedia


¿A que no sabes donde he vuelto hoy? / Donde solíamos gritar / diez años antes de este ahora sin edad / aún vive el monstruo y aún no hay paz.

Y en los bancos que escribimos / medio a oscuras, sin pensar / todos los versos de “Heroes” con las faltas de un chaval / aún están.

Y aún hoy / se escapa a mi control / problema y solución / y es que el grito siempre acecha, es la respuesta.

Y aún hoy / sólo el grito y la ficción / consiguen apagar / las luces de mi negra alerta.

Tengo un cuchillo y es de plástico / donde solía haber metal / y el libro extraño que te echó de párvulos / sus hojas tuve que incendiar.

Y en los hierros que separan la caída más brutal / siguen las dos iniciales / que escribimos con compás / ahí están.

Vertical y transversal / soy grito y soy cristal / justo el punto medio / el que tanto odiabas
cuando tú me repetías que / té hundirá y me hundirá / y solamente el grito nos servirá / decías “es fácil” y solías empezar.

Y es que el grito siempre vuelve y con nosotros morirá / frío y breve como un verso / escrito en lengua animal / ¡Y siempre está!

Te hundirá y me hundirá / y solamente el grito nos servirá / y ahora no es fácil / tú solías empezar.

Vertical y transversal / soy grito y soy cristal / justo el punto medio / el que tanto odiabas / cuando tú me provocabas aullar.

Y ya está, ya hay paz / oh, ya hay paz / Y ya está, ya hay paz / oh, ya hay paz.

¿Por quién gritaba? / Lo sé y tú no / no preguntabas / tú nunca, no.

Vía música.com

Lying to you – Keaton Henson (Mi canción de la semana XVII)

¡Hola a todos/as! El otoño empieza a cabalgar y lo cierto es que tenía ganas de abandonar el calor. Sí, me encanta ir a la playa, estar moreno, que sean las diez de la noche y sea de día, salir con los amigos/as en esas interminables noches de orquesta. Pero necesitaba dejar de sudar, enfudarme en una sudadera y abrazar un café con leche calentito mientras veo llover, pasear y observar los árboles cambiando de color.

Querría haber escrito antes pero lo cierto es que no me da la vida. Cuando eres pequeño/a te dicen que cuando seas mayor podrás hacer lo que quieras, pero llega la hora de la verdad y todo son obligaciones. Muchas te gustan, lo peor es que otras tantas no te llevan a ninguna parte.

Pero basta de excusas. Hoy os traigo una canción perfecta para esta estación recién empezada, una canción de esas de melancolía, de acurrucarse y escuchar con los ojos cerrados, de estar un momento en silencio solo con ella, relajados, en paz, en calma, pues eso es principalmente lo que transmite. Hoy os traigo al que quizá sea mi cantautor favorito, a Keaton Henson y su canción Lying to you.

Descubrí a Keaton Henson allá por 2014. En una época en la que me interesé muchísimo687474703a2f2f7777772e6261636b737461676574616c65732e636f6d2f77702d636f6e74656e742f75706c6f6164732f323031362f30322f31323635393738315f3937333637353631323730373534315f3337343637373236365f6e2e6a7067 por los cantautores que cantaban en inglés, estaba escuchando a Damien Rice en Youtube y merodeando por los relacionados me topé con él. Normalmente me ocurre que no distingo a unos cantautores de otros, me gustan las canciones, siempre quiero escuchar más pero no asocio una canción a un determinado artista, sino que forman parte de un gran imaginario. Descubrí a Keaton en 2014 pero no fue hasta 2015 cuando me vicié a él. 2015 fue mi año de melancolía, mi año más extraño, mi año de sentirme como en un pozo aun no estando en él.

Quizá por eso su música me llenó tanto.

Y es que Keaton es eso, melancolía, cantarle destrozado al amor, con la voz rota y entrecortada, en penumbra, cantarle a todo aquello que te deja abatido, sin fuerzas. Pero en este caso, no es Keaton el destrozado, no es él el derrotado, sino que es él quien destroza, quien derrota, quien rompe. Lying to you habla de decirle a esa persona que no la quieres, que lo sientes, que ojalá fuera así pero no, vuestra historia no es cierta.

Y lo que es peor: que durante todo ese tiempo solo has buscado un sustituto/a de quien amabas.

Porque a veces sucede, te obligas a sentir cosas y, en realidad, el corazón decide solo, no le puedes obligar a sentir. Incluso, tal vez, hubo un tiempo en que sentiste tanto que te agotaste y ya no puedes sentir, puedes empatizar, puedes encariñarte, puedes querer, pero amar… amar es otra cosa.

Keaton nos lleva en volandas toda la canción, acompañado de una instrumental perfecta, sencilla, sin abalorios, suficiente para que nos calme y podamos cerrar los ojos, respirar y pensar en la historia que nos está contando, en ese “lo siento”, siento mentirte cuando te digo te quiero, siento que parezca que tenemos 80 años y esté cansado, siento que a pesar de que tú me ofrezcas calor, yo me sienta frío, siento que seas la persona más encantadora y buena del mundo y a mí no me nazca enamorarme de ti, siento hacerte perder el tiempo, siento decirte que tú no eres la adecuada, pues a la adecuada ya la tuve y la perdí.

Qué jodido es. ¿No os ha sucedido nunca? Pensar que no estás siendo justo con esa persona, pensar que la estás haciendo perder el tiempo, pensar que se merece algo mejor que tú. Y sigues sin saber por qué, a pesar de notarse en los silencios, a pesar de que las palabras no brotan con fluidez.

Pero qué jodido es también pensar que ya has querido o has amado todo lo que eres capaz, que ya no va a haber ninguna persona capaz de sacarte esa media sonrisa tímida, o ese revuelo en el estómago. Qué jodido es saber, tener la puta certeza de que aunque esa persona es maravillosa, aunque esa persona parece serlo todo, para ti es nada.

keaton-henson-live_0Keaton Henson es una maravilla en toda su discografía, sus canciones tienen un mismo aire pero todas son distintas, cada una te lleva a un estado dentro de la melancolía. Suena extraño sí, pero igual que hay distintos grados de tristeza o de alegría, también creo en ese abanico melancólico. Os puedo recomendar otras canciones que me encantan, como por ejemplo To your health (hasta el último momento dudé en hacer su reseña), Alright, No Witnesses, You, Beekeeper, Sarah Minor, Small Hands o Flesh and Bone, pero con total sinceridad os recomiendo que os relajéis, os lo toméis con calma e intentéis escuchar el máximo de canciones.

Y nada más, lo cierto es que me he quedado exhausto analizando esta canción por todo lo que dice, por el aura que la rodea, pero a veces viene bien desangrarse para conocerse mejor a uno mismo. La música, en general, viene bien para conocerse a uno mismo. Os dejo esperando que los días aumenten un par de horas para hacer todo lo que quiero y, sobre todo, que se reduzcan esas cosas que debo hacer y se cambien por las que quiero hacer.

¡Pasad buena semana y seguid escuchando mucha y buena música! 🙂


Keaton Henson (Londres, 24 de marzo de 1988) es un cantautor de folk rock,indie folk, artista visual y poeta inglés.

Henson sufre de ansiedad y, como resultado de esto, rara vez ofrece conciertos. Su muestra de arte titulada “Hithermost” fue presentada en la galería Pertwee, Anderson & Gold de Londres en enero de 2013 y se vendió rápidamente. También publicó una novela gráfica sin diálogos titulada “Gloaming”, bajo la editorial Pocko, la cual es “esencialmente una guía de campo a un mundo espiritual más allá de nuestra realidad” y un libro de poesía llamado “Idiot Verse”.

 Tiene 4 álbums convencionales: Dear (2010), Birthdays (2013), Romantic Works (2014) y Kindly Now (2016).

Vía Wikipedia


I can see in your eyes that you mean it.
I can feel in your arms that it’s true.
And though I just heard myself say it,
Baby, I’m lying to you.

All of these years you’ve been lonely,
And knowing not what you should do.
And though you are right,
I’ve been looking as well.
Babe, I’m not looking for you.

I’m just as damn disappointed as you,
Only I just do better to hide it.
And the one thing that keeps me
from falling for you,
Is I’m truly alone and I like it.

As we lie in bed I feel lonely,
Though we’re young, I feel eighty years old.
And your arms around me are keeping me warm.
But baby, I’m still feeling cold.

And girl you must know you are lovely,
You’re kind and you’re beautiful too.
And I feel in some way I do love you
But babe, I’m not in love with you.

It may seem strange
that still I stay with you,
If it’s true you’re not really the one.
And why don’t I just keep on looking for her?
Because I found her and now she is gone.

Traducción (vía Songs in Translation)

Veo en tus ojos que hablas en serio
siento en tus brazos que es verdad
y aunque me oigo a mí mismo diciéndolo,
cariño, te estoy mintiendo.

Has estado sola todo este tiempo
sin saber qué hacer.
Y aunque tengas razón,
yo también he buscado
pero cariño, no te buscaba a ti.

Yo estoy igual de decepcionado que tú,
solo que se me da mejor ocultarlo.
Lo único que me impide
enamorarme de ti
es que me gusta la verdadera soledad.

Tumbado a tu lado me siento solo
aunque seamos jóvenes,
parece que tengamos ochenta años
tus brazos me rodean
y aun así, cariño, tengo frío.

Debes saber que eres encantadora,
buena y preciosa.
Y en cierto modo siento que te quiero
pero cariño, no estoy enamorado de ti.

Parecerá algo extraño
que siga contigo
si es verdad que no eres tú la adecuada.
¿Por qué no voy en busca de ella?
Porque ya la encontré
y después la perdí.

La voz

Te he visto observarme en silencio, desde la distancia.

Te he visto controlar cada uno de mis movimientos, los correctos, sobre todo cuando fallo.

Te he escuchado susurrar tras mis pasos, desaparecer al volverme, como una sombra que gira a mi alrededor.

Te he escuchado hablar en sueños, o justo antes de dormir, revivir una y otra vez mis pasos, mis derrotas.

He sentido tus dedos guiarme sin pedirlo, tus zarpas diciéndome lo que debo hacer.

He sentido tu aliento en mi cuello.

Me das asco y, a pesar de todo, sigues ahí.

Eres oscuridad, la peor de las tormentas, esa que asusta al inocente y enloquece al racional, esa que destroza el alma y nos hace cada día más enfermos.

Tú, la voz que dice que no puedo.

Tú, la voz que dice que soy estúpido.

Tú, la voz que dice que nunca llegaré-

No existes y, sin embargo… Pesas tanto, quemas tanto, dueles tanto…

Eres mi debilidad, mi ceniza soy yo mismo.

¡Calla, salta, ahógate, muere!

Silencio, calma, paz…

Volverás, sé que volverás, cuando menos te necesite, cuando me hagas más daño. Eres así, esa es tu esencia.

Perderás, sé que volverás, te haré mucho más daño. Soy así, esa es mi esencia.

No hay que perderla

Me pierdo en vacíos que quisieron acabar conmigo antes de tiempo, en vías de tren cuyos raíles ya no chirrían por el paso del tiempo, caigo y caeré ante imperios que se levantaron cuando el Sol estaba en lo más alto.

Siento que a cada segundo que pasa el reloj da marcha atrás hacia un 0 que será inevitable, que llegará y hará explosión en todos mis sentidos, en todas mis verdades y en todas mis mentiras, aquellas que conté para salir del paso y que ahora me sobrepasan, que ahora me pierden, que ahora me restan.

Y grito,  y chillo, y solo se escucha el eco de mi voz pendiente de respuesta, de que alguien me escuche. Pero ya nadie escucha ecos, eso es de otros tiempos, ya nadie escucha ecos porque ya nadie camina tras los pasos, ya no queda nadie, nadie, nadie… el eco es aire vacío de palabras, de suspiros, de agitaciones provocadas por el miedo, que solo fueron un parche para una herida que no tenía remedio. Nunca lo tuvo.

Las balas provocarán las heridas, disparadas desde una bomba de metal fría y gris, una bomba que alimenta y daña a la vez. En este caso mató sin querer, quizás queriendo, ya no sé. Muerte que no llevó a otro mundo sino que se perderá entre vivos para que duela aún más. Y es que no hay peor muerte que vivir estando muerto.

¿Y ahora? Ahora solo silencio, a pesar de que sigo gritando. Ya solo silencio porque no sirvió de nada agitar las manos, ni los vientos, ni el murmullo, ni las voces.

Ya solo silencio porque entendí que vida solo hay una y no hay que perderla gritando que perdí todo aquello que tenía a mi lado.

No hay perderla gritando que perdí todo aquello que tenía.

No hay que perderla gritando que perdí todo.

No hay que perderla gritando que perdí.

No hay que perderla gritando.

No hay que perderla.