¿Es mejor haber amado y haber perdido que nunca haber amado?

Ahora mismo estoy derrotado, sin palabras, sentado en el sofá con la tele encendida pero con mis ojos mirando a ninguna parte. Y en mi cabeza… en mi cabeza solo unas palabras, unas palabras… de ella:

-Creo que es mejor que lo dejemos por un tiempo, adiós.

No es la primera vez que oigo esto. No es la primera vez que llego a casa cabizbajo, con los ojos llorosos, pensando en qué ha podido fallar, en qué ha pasado para que los “te quiero”, las sonrisas y la felicidad se conviertan en silencios, miradas serias y ese último “adiós”.

Y ha llegado un momento en que no puedo más.

Después de tantas experiencias, después de haber experimentado tantas sensaciones y sentimientos, después de haber perdido tantas veces, yo me pregunto ¿Es cierta esa frase que algunos dicen de que es mejor haber amado y haber perdido que nunca amado? ¿A quién se le ocurrió esa frase que muchas veces no tiene sentido? ¿Acaso aquellos que tienen la osadía de decir esta frase han probado lo que es amar y perder? ¿O lo dicen por decir sin haber tenido alguna experiencia anterior?

Son muchos aquellos que dicen esta frase, cada vez más. Quizá aquellos que la dicen no comprenden el verdadero significado de la palabra “perder”, porque “perder” en el amor no significa otra cosa que llorar, sentirse triste y no tener ganas de hacer nada. Que me pregunten a mí ahora, que le pregunten a aquel que ha perdido en el amor si tiene sentido esa frase. Porque después de haber perdido en el amor, después de comprobar como se siente uno después de haber perdido, uno no para de preguntarse:

¿En realidad es mejor haber amado y haber perdido que nunca haber amado?