De las dudas infinitas – Supersubmarina (Mi canción de la semana XXVI)

¡Hola a todos/as!

¿Cómo lleváis la situación? Al menos ya tenemos algo más de libertad. Podemos tener esas cosas gratis que casi siempre valen más que todas esas otras por las que a veces pagamos un montón de dinero. Y es que, ¿qué precio tiene poder darle un abrazo a un familiar o a ese amigo al que hace tanto que no ves? ¿O compartir una comida con alguien a quien quieres? ¿O simplemente compartir un refresco o una cerveza con alguien mientras charláis de la vida? Creo que son cosas a las que nunca hemos dado el valor merecido y solo ahora nos hemos dado cuenta.

Aunque tampoco esta nueva situación es fácil. No sé si a vosotros os sucede, pero yo ahora tengo menos ganas de salir que nunca. Tampoco es que sea yo una persona de estar todo el día fuera de casa, pero siempre había disfrutado del aire libre. Ahora mismo se me hace muy cuesta arriba cosas tan básicas como ir al supermercado o tomar algo en el bar. Quizá es porque me he acostumbrado a la comodidad de estar en casa, donde no tengo que evitar a nadie, llevar mascarilla ni seguir ningún protocolo. Quizá. Pero no me gusta esta sensación. Quiero disfrutar de la calle, espero que la vieja normalidad no tarde en llegar.

Como pienso que la música es una de las cosas que más pueden hacer que todo vuelva a su estado natural, voy a intentar seguir recomendando canciones de manera más regular. Hoy os traigo a uno de mis grupos favoritos. Lleva acompañándome diez años y, desde el principio, supe que lo haría toda la vida. Sus canciones me emocionan y me elevan a partes iguales, me meten el ritmo en el cuerpo de una manera increíble. Hoy pasan por aquí Supersubmarina y su temazo De las dudas infinitas.

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Descubrí a Supersubmarina allá por 2011 gracias a la web Rockola fm. Por aquel entonces era de las primeras  (o al menos que yo conociera), que te recomendaba canciones según tu estado de ánimo o artistas que estuvieras escuchando. Recuerdo exactamente qué estaba haciendo y dónde cuando, de pronto, me saltó la canción Kevin McCallister y flipé. Me encantó el ritmazo que llevaba, esa fuerza, la potencia que desprendía la canción. Me puse a dar cabezazos dejándome llevar por la canción y luego a investigar como un loco todas las canciones del grupo. Se convirtió en poco en mi grupo preferido, el más escuchado.

Los llevaba puestos todo el día en los auriculares. Canciones como Supersubmarina, El encuentro, Puta vida o Ana tenían un ritmo brutal y me servían para desahogarme, para dejarme llevar y cantar a plena voz. Me encantaba ponerlos a todo volumen, cerrar los ojos y subirme con ellos, sentirme como en un concierto e impregnarme de su energía.

De las dudas infinitas vino tiempo después, con su segundo disco, que, a mi gusto, supera al primero y es el mejor de su discografía. Tiene letras más oscuras y canciones en general más elaboradas. Creo que dieron un salto de calidad importante, a pesar de que su primer disco ya me encantaba. Esta canción me impresionó creo desde la primera escucha y se convirtió en mi favorita.

Ya desde ese primer punteo inicial te sumerge en un estado onírico, como si estuvieras en un sueño o flotando en cualquier parte, en la más completa oscuridad, solo ante esa persona a la que le quieres decir tantas cosas. Cierras los ojos y relajas la respiración, pero el ritmo del corazón se acelera entonces parece como si le ofrecieras la mano a esa persona y empiezas a hablar, a cantarle todo.

La voz de Jose “el chino”, el cantante, aparece de manera suave, como si fuese un susurro. Lo hace para decirle a esa persona aquello que tantas veces ha dicho pero ella escucha: que siempre estará ahí, que la esperará. Y es que sucede muchas veces, decimos las cosas que sentimos y no nos escuchan o no nos quieren escuchar, el mensaje se pierde en el vacío y solo nos queda esperar a que esa persona abra los ojos y se de cuenta de quién está realmente a su lado.

La batería rompe y la canción sigue. La voz continúa acompañándonos como si fuese una nube a nuestro lado. Habla para recordar que a veces magnificamos el tiempo y lo vemos como algo irrecuperable, pero en realidad debemos ver más allá y darnos cuenta de que unos días, unos meses o incluso algunos años, no son nada en comparación con lo que nos queda por vivir.

Que queda más por vivir que el tiempo que se ha perdido.

foto-supersubmarinaLuego sube y recuerda algo clave que a veces no tenemos en cuenta: no sabemos en qué medida nos puede haber querido esa persona, no sabemos que quizá nunca recibiremos la misma cantidad de amor. Lo hace con esa frase que deja tan tocado qu eriza la piel: “que como yo a veces sueño nadie ha soñado contigo“.

Llega el estribillo y la canción rompe del todo, nos eleva a los cielos y nos hunde a los infiernos, todo al mismo tiempo. Destroza oír que seguirá esperando a esa persona y más destroza recordar que quizá esa historia se esté echando a perder por el miedo. Desgarra saber que quizá todo se está quedando en nada por estar asustada.

Y es que, ¿cuántas cosas nos habremos perdido por no ser capaces de lanzarnos al vacío?

El tema ofrece una pausa y luego sigue a ritmo suave, hablando de que seguirá al lado de esa persona pase lo que pase, cuando se sienta sola. No la quiere perder pero, sobre todo, no quiere sentirse perdido sin ella. A veces, ponemos tanto el rumbo junto a esa persona que, al final, la necesitamos como faro. Al final acaba siendo una isla y nosotros míseros náufragos que buscamos salvación.

Luego va subiendo para volver al puente y al estribillo y se convierte en infinita, en una canción que eriza la piel y te deja hundido y en volandas al mismo tiempo, que te hace pensar en esa historia que por circunstancias no ha sido y no sabes si será. El tema termina en un subidón final que destroza cual puñalada en el pecho pero que da un mensaje esperanzador, ese de que la luna no se apaga y su luz siempre nos guarda.

Tal vez haya que pensar en eso: a veces creemos que una historia tiene punto final pero solo es una pausa indefinida al acecho de que alguna de las dos partes se decida.

Me he desfogado a base de bien, pero pienso que esta canción tiene mucho jugo y lo merece. Adoro cómo provoca esa sensación de duelo pero esperanza a la vez, ese ascenso a los cielos y derrota en los infiernos. Me encantan ese tipo de temas.

De Supersubmarina os podría recomendar mil canciones, no en vano es uno de missupersubmarina-2016-04 grupos favoritos. Aparte de las que ya he mencionado más arriba, os divido las recomendaciones en dos grupos: por un lado, un tipo de canciones más enérgicas y bailables, de esas de cantar a plena voz como Cientocero, Canción de guerra, Santacruz, Hermética o Viento de cara; y por otro lado, canciones algo más tranquilas pero que tienen un aire soñador y de melancolía como esta, canciones como LN Granada o Para dormir cuando no estés.

Si os digo la verdad, el último disco me decepcionó un poco porque me faltaba algo de energía y garra, además de esa melancolía que les caracteriza, aunque me seguía gustando igual. Deseo y espero que se recuperen pronto del accidente que tuvieron hace unos años y puedan seguir con su carrera, ofreciéndonos canciones tan brutales como a las que nos tienen acostumbrados.

Además, tengo muchísimas ganas de verlos en directo de nuevo. Lo hice en 2012, con pase VIP para conocerles incluido, y me encantó. Me parecieron brutales y dejaron sobre el escenario una energía enorme. Fue sin duda uno de los mejores conciertos a los que he ido.

Y sin más os dejo. Espero que poco a poco estéis recuperando la normalidad, aunque no se le parezca a lo que teníamos antes. Pero bueno seguiremos escuchando y disfrutando de la música igualmente.

Ya sabéis que tenéis en Sotify una lista con todas estas canciones, aquí os la dejo. Además, os dejo también aquí un enlace a la lista Spotify que estoy haciendo con las canciones que voy recomendando en Twitter.

¡A seguir escuchando mucha y buena música!


Supersubmarina es una banda española de indie rock originaria de Baeza (Jaén). Está formada por José Chino (voz y guitarra), Jaime (guitarra solista), Pope (bajo) y Juanca (batería y percusión).

La idea de formar un grupo surgió en el 2005, cuando empezaron a tocar simplemente por diversión y en unas condiciones muy precarias. Uno de esos días que quedaron para tocar, introdujeron un arreglo a un tema que imitaba el sonido del mar, y de ahí salió el nombre original del conjunto.

No es hasta 2008 cuando empezaron a darle forma a “Cientocero“, su primer EP, que desde el 16 de diciembre se encontraba a la venta en formato digital. Está formado por cuatro canciones compuestas por ellos mismos. Cantan sobre los problemas cotidianos o las relaciones personales, pero lo hacen con un lenguaje propio y un estilo muy original. Tras este trabajo salió a la luz en 2009 un nuevo EP de título homónimo a ellos, “Supersubmarina“. En él publican otras cuatro canciones, algunas de las cuales aparecerán en su álbum debut.

A principios de 2010, Supersubmarina firmó por la compañía discográfica Sony Music para lanzar su primer disco. De título ‘Electroviral‘, recoge un compendio de 13 canciones, algunas de las cuales aparecieron en sus anteriores EP.

En mayo de 2011 se publica Realimentación, de nuevo bajo la firma Sony, lo que supone el tercer EP de la banda, conteniendo tan solo cuatro pistas a modo de extensión del LP Electroviral, ya que se mantiene el estilo enérgico de las canciones y constituye un paso más para que la banda se reafirme en el panorama musical español.

En las navidades de 2011 el grupo se dedica a maquetar los temas del que será su próximo disco “Santacruz”, que se publica el 22 de mayo de 2012, entrando al número 3 de ventas de los disco más vendidos en España. Se presentó en directo por todo el territorio español.

A principios de 2014, el grupo adelantó que se encontraba en el estudio grabando lo que sería su tercer LP. Ya el 23 de junio del mismo año, el grupo lanzó el primer sencillo del nuevo trabajo, Hasta que sangren. Además, revelaron que el título del nuevo trabajo sería Viento de cara.

Vía Wikipedia



LETRA

Vengo a decirte lo mismo / que tantas veces te he dicho / eso que poco me cuesta / y que tú nunca has oído / Pequeña de las dudas infinitas / aquí estaré esperando mientras viva.

Vengo a decirte que el tiempo / que ya llevamos perdido / es sólo un tiempo pequeño / en el cielo del olvido.

Que todo el daño que tengo / de lo que ya hemos sufrido / que no quise vivir de algo / para que hayas aprendido.

Porque como yo a veces sueño / nadie ha soñado contigo / que como te echo de menos / no hay en el mundo un castigo.

Pequeña de las dudas infinitas / aquí estaré esperando mientras viva / No dejes que todo esto quede en nada porque ahora estés asustada.

Vengo a decir que lo siento / aunque no tenga un motivo / para que cuando estés sola / sepas que a tu lado sigo.

Para que sientas que tienes / siempre a tu lado un amigo / Porque no quiero perderte / no quiero ser yo el perdido.

Porque como yo a veces sueño / nadie ha soñado contigo / que como te echo de menos / no hay en el mundo un castigo.

Pequeña de las dudas infinitas / aquí estaré esperando mientras viva / No dejes que todo esto quede en nada / porque ahora estés asustada.

Tranquila que la luna no se apaga / que su luz siempre nos guarda.

Vía musica.com

 

Qué casualidad – Shinova (Mi canción de la semana XX)

¡Hola a todos/as! Cómo cambian las cosas. A veces pasa que crees que tu vida se ha estabilizado, que has encontrado una cierta comodidad y que vas viento en popa con cierta tranquilidad. Y de pronto te cambian todos los esquemas. De pronto recibes una llamada y tienes que cambiar tu vida 180 grados, de pronto tienes que recorrer 400 kilómetros y empezar una nueva vida, y volver a comenzar, y volver a readaptarte, y se supone que te gusta o que te tiene que gustar porque es lo que has decidido ser, porque es para lo que llevas estudiando y preparándote tantos años.

Por fin puedo decir que soy profesor, por fin es oficial, doy clases en un colegio, y se supone que debería estar feliz, pero llega en el momento en el que más estabilidad había encontrado, en el momento en que más me había planteado mi futuro, el qué quiero ser. Espero que esta experiencia no sea más que el empujón que me ayude a encontrar todas las respuestas.

Bien, después de este repaso de mi vida que sé que a nadie le interesa, vamos a lo que de verdad importa. Hoy os traigo a un grupo al que hace tiempo que quiero traer aquí. Los descubrí en pleno cierre del blog y ahora que he vuelto no he podido resistirme más a hablar de ellos, lo hice de pasada en el Mis canciones de 2018 pero este grupo merece un Mi canción de la semana dedicado a él, un grupo que es fuerza, garra y calma a la vez. Hoy os traigo a Shinova y su Qué casualidad.

Descubrí a Shinova allá por 2016, cuando escuché el tema Volver (cantado a dúo con Rozalén) en una lista de Spotify. Durante un tiempo me limité a escuchar ese tema como algo aislado, sin prestar atención al grupo, pero un día me decidí a bucear y a investigarlo. Y descubrí a un grupazo. Descubrí que Volver, a pesar de que me encanta, no tiene mucho que ver con el resto de canciones del grupo sino que el resto tiene otro aire, mucho más bailable, mucho más cañero (aunque justo la canción que os traigo no es así).

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Qué casualidad es un tema mágico. Ya desde ese punteo inicial y ese traqueteo constante de batería te sumerge, te hace cerrar los ojos y al instante pensar en esa persona, esa persona con la que sientes una conexión increíble y con la que a veces no entiendes cómo demonios has tenido tanta suerte para coincidir con ella en tiempo y en espacio.

Esta canción habla de eso, de las casualidades, de cómo el universo gira de manera que no entiendes pero que parece darle sentido a todo, de ese “algo” en el aire que conecta lo invisible, de los hilos que hay entretejidos sin que podamos verlos, invisibles a los ojos, que parecen moverlo todo.

Y es que, con la cantidad de gente que somos en el mundo, con lo grande que es el pajar, ¿no os parece mágico ser capaces de encontrar la aguja que le da sentido a todo? ¿esa persona que nos remueve por dentro? Parece que, como dice la canción, hay algo en el aire formando puntos neutros para que vidas paralelas se encuentren en el centro, que hay algo asociando direcciones, fechas y nombres, orientando los trayectos hacia el momento perfecto. Y es que, ¿cómo concebirlo de otra manera? ¿De qué otra manera puede suceder, si no lo hace el mismísimo universo, el mismísimo aire que nos rodea, ese engranaje tan grande e invisible?

La canción avanza y llega ese épico final que da justo en el clavo, ese éxtasis que nosShinova-1 lleva en volandas y que nos hace dar mil cabezazos al ritmo de la batería, que nos hace cerrar los ojos, abrir los brazos y cantar a plena voz, porque a veces, solo a veces, esa persona parece llegar en el momento perfecto, cuando más la necesitamos, cuando estamos naufragando y necesitamos un salvavidas que nos saque del mar. Como dice la canción: “es la mano que me alcanza en el último segundo, la bengala que nos salva del silencio más oscuro”.

A veces necesitamos simplemente eso, una persona que, en el momento perfecto, nos dé un poco de luz en el camino de oscuridad por el que pasamos, que nos enseñe el camino adecuado. Repito, que en ese momento y en ese lugar aparezca ESA persona es una maravillosa casualidad, una jugada que solo ha podido ser ideada por el mismísimo universo.

En fin, llamadme incrédulo o mil adjetivos parecidos pero me encanta la idea que transmite la canción, el hecho de que exista algún plan elaborado de manera increíble por el cual todo está entretejido y por el que somos capaces de encontrar a ESA persona. El hecho de que, en general todos tengamos a ESA persona esperándonos en algún lugar del mundo y que aparecerá en el momento más insospechado, cuando más la necesitemos, cuando más nos estemos ahogando.

Lo cierto es que creo que, pensar de otra manera, es tener una visión muy pesimista de la vida.

Como he dicho, apenas llevo un par de años escuchando a Shinova, pero ya está ganando los puntos suficientes como para luchar y entrar en mi top 3 nacional. Quien me conozca bien sabe que hace tiempo que Love of Lesbian, Vetusta Morla y Supersubmarina copan ese podio, pero Shinova, al igual que Nunatak, de los que hablaré otro día, están metiendo cabeza a base de codazos y puede que no tarden mucho en conseguirlo.

Puedo decir que alcanzaron la perfección en su cuarto disco, “Volver”, un largo que es una delicia en su conjunto, un listado de canciones que no decae en ningún momento y que merece la pena comprarse, como hice yo, destacando temazos como el mismo Volver, Doce meses, Viajero o El combate del siglo, aunque, en general, todos los temas tienen una fuerza enorme y tienen las letras cuidadísimas.

Shinovacartas-de-navegacionSu último disco, Cartas de navegación, salió en 2018 y, aunque debo reconocer que al principio me costó digerirlo porque es bastante distinto a Volver, enseguida caí rendido a sus encantos y me enamoré de temazos como Guerra y paz, Expectativas y espejismos, Utopía, En el otro extremo o la canción que da nombre al disco. Considero que este disco no supera al anterior pero creo que, en realidad, no tiene nada que envidiarle.

De este grupo solo me queda verlos en directo, cosa que espero poder hacer este 2019 sin falta, ya que si sus canciones me transmiten esa fuerza en estudio, no quiero ni imaginar qué me transmitirán en un directo. Estoy convencido de que será brutal.

Y con esto me marcho. Espero que disfrutéis mucho con este grupo, si es que no lo conocíais y espero que me podáis seguir recomendando nuevos grupos a descubrir y comentando cuáles son vuestras canciones favoritas, ya sabéis que me encanta explorar nueva música.

¡A seguir escuchando mucha y buena música! 🙂


Shinova es una banda de rock alternativo española originaria de Berriz. Desde su fundación en el año 2008, han publicado cinco discos: “Latidos” (2009), “La Ceremonia de la Confusión”(2011), “Ana y el Artista Temerario” (2014) , “Volver” (2016) y “Cartas de navegación” (2018). El nombre del grupo nace de un juego de palabras entre el fonema “chi”-que deriva en shi- y la palabra“nova”, significando esto “nueva energía”.

En el verano de 2008, Ander Cabello y Gabriel de la Rosa se conocen en unos locales de ensayo de Abadiano y deciden comenzar a hacer canciones para colgarlas en internet, sin más pretensión que la de divertirse y dar rienda suelta a su creatividad. Al poco tiempo, viendo la repercusión de esas primeras composiciones, deciden formar una banda con la intención de llevar su sonido al directo, dando lugar a la primera formación de Shinova, compuesta ésta por Eneko Urcelay (batería), Ander Cabello (bajo), Iñaki Elorza (guitarra), Javier Martín (guitarra) y Gabriel de la Rosa (voz). Dicha formación ha sufrido distintas modificaciones hasta quedarse en la siguiente: Gabriel de la Rosa (voz), Daniel del Valle (guitarra), Erlantz Prieto (guitarra), Ander Cabello (bajo) y Joshua Froufe (batería)

Vía Wikipedia


Letra

Hay algo en el aire / que conecta lo invisible /  como cuerdas trasparentes /que enlazan lo imposible / Hay algo en el aire / que cambia las mareas / anula las distancias / y entrega las respuestas.

Qué casualidad / alguien ha encendido el faro / cuando iba a naufragar / es increíble qué casualidad / coincidir en estos tiempos, en el mismo lugar.

Ahora que por fin lo vemos claro / ahora que en el mapa hemos trazado una cruz / ahora que las puertas se han quebrado /  comprendemos que, si vimos sombra es que
siempre hubo luz.

Hay algo en el aire / formando puntos neutros / para que vidas paralelas se encuentren en el centro / hay algo en el aire / asociando direcciones fechas y nombres / orientando los trayectos hacía el momento perfecto.

Qué casualidad / coincidir en estos tiempos en el mismo lugar.

Ahora que por fin lo vemos claro / ahora que en el mapa hemos trazado una cruz / ahora que las puertas se han quebrado /  comprendemos que, si vimos sombra es que
siempre hubo luz.

Lo he notado entre la brisa de mi tierra natal / desde oriente hasta occidente / brillando entre la gente / que se pierde en esta gran ciudad.

Es la mano que me alcanza en el último segundo / la bengala que nos salva del silencio más oscuro / Qué casualidad / qué casualidad / coincidir en este lugar.

Vía Música.com

Mis canciones del año 2018

¡Hola a todos/as! Madre mía, vamos a entrar ya en 2019. Parece que fue hace nada cuando pisábamos 2018 con todas esas ilusiones y esperanzas a cuestas que se llevan cuando entramos en un año nuevo.

Lo cierto es que, si miro hacia atrás parece que no he andado mucho en mi particular camino, pero a veces hay que ponerse la gafas de ver de cerca para darse cuenta de que, no es necesario alcanzar grandes cosas para caminar, que se puede caminar lento pero, aun así, seguir caminando.

Empezaba el año con la vista puesta en las oposiciones a educación primaria que podían darme ese trabajo que tanto ansío desde hace años, prueba que no me dio una plaza pero de la que extraigo excelentes conclusiones y resultados personales.

También lo empezaba con la esperanza de conseguir publicar alguna de mis novelas y ahí siguen, en el cajón de las cosas para hacer. He conseguido el sí de dos editoriales pero sus propuestas no me llegan a convencer, así que he preferido no hacer las cosas a hacerlas de mala manera. Seguiremos luchando.

Tuve, junto a un amigo, mi propio programa de radio, un sueño que tenía desde pequeño, un bonito proyecto en el que aprendí mucho y en el que conocí a gente realmente fantástica. Un gusanillo que se ha quedado ahí y que espero poder volver a despertar algún día.

A pesar de las oposiciones, ha sido un muy buen año en cuanto a la escritura, sobre todo musical. He creado canciones que me encantan y que me animan a querer seguir aprendiendo guitarra, a seguir creando. Canciones que he empezado a subir a mi canal de Youtube y espero seguir subiendo.

Y por último, no me puedo olvidar mi viaje a Viena, porque sí, porque viajar es muy importante para mí, ya sea a 300 o a 3000km, porque me encanta descubrir mundos nuevos y otras culturas, descubrir esos lugares que han formado parte de la historia y otros tantos que para muchos son historia, porque me hace crecer y ser mejor persona, porque son experiencias que si, además, las recorres con grandes personas, se hacen inolvidables.

Bueno, y después de este rollazo con mis miserias y éxitos del año, doy paso, sin más dilación a mis canciones del año. Debo avisar que el orden de las mismas no tiene ningún por qué y que la mayoría de canciones no representan solo a la canción en sí, sino al grupo que la interpreta.

From now on – The Greatest Showman

A principios de año fui al cine a ver esta película de Hugh Jackman y, automáticamente, se convirtió en una de mis películas favoritas del año, más que por la película en si, por sus canciones. Salí del cine cantándolas y me pasé semanas con su banda sonora reproduciéndose en mi Spotify, consciente de que, con el paso de los años, iba a formar parte del imaginario colectivo musical de la historia del cine, tal y como han hecho otras bandas sonoras recientes como Moulin Rouge o Chicago. De todas las canciones me quedo con este From now on, un tema con una intensidad increible que habla de renacer, de darse cuenta de quién ha estado ahí en los momentos importantes, de quién nunca nos ha abandonado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La cerveza – Los flacos (Lena Carrilero y Fran Mariscal)

He de decir que no recuerdo ahora mismo cómo descubrí este temazo. Sé que lo hice en youtube, con el vídeo que tenéis más abajo, pero no sé cómo llegué a él. Sea como sea, este tema tiene un rollazo descomunal y, personalmente, viéndolos simplemente  guitarra y voz, me devuelve a mis años estudiando en Almería en los que me pasaba el día componiendo canciones y los jueves de concierto en salas. Escuchar a este dueto me ha llevado a lo largo del año a descubrir a otros pedazo de artistas que ahora escucho regularmente como El Kanka, El niño de la hipoteca o Muerdo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Solar

Como he dicho en la intro, este año tuve la oportunidad de presentar un programa de radio, por la cual cosa tuve la oportunidad de entrevistar a un montón de artistas y gente interesantísima. En uno de los programas entrevistamos al grupo Solar, banda con la que mi compi de programa y yo aprendimos muchísimo y a la que desconocía por completo y que, puedo decir, ha sido mi descubrimiento del año. Las canciones de Solar tienen mucha magia y te invitan a cerrar los ojos y llenarse de melancolía. Si queréis más sobre ellos, no puedo más que recomendaros la entrada sobre la canción que tenéis más abajo, ese Días de Gloria que nos lleva a la infancia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pren el moment – Els Catarres

Els Catarres siempre han sido uno de mis grupos en catalán predilectos. Los conocía cuando apenas llenaban recintos con 50 personas y ahora es uno de los grupos más escuchados en los países catalanes. He de reconocer que a su penúltimo disco, Big Bang, no le encontré el gancho más que a un par de canciones, pero este 2018 sacaron Tots els meus principis, su último disco, y me volvieron a encandilar con un ritmo más eléctrico y explosivo que al que nos tenían acostumbrados, así que ha vuelto a convertirse en uno de mis grupos que cantan en catalán favoritos junto a Blaumut, Manel, Txarango o Els amics de les arts. Os dejo un temazo llamado Pren el moment, una canción que nos lleva a vivir el momento, a bailar y cantar a pleno pulmón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Million Reasons – Lady Gaga

¿Qué decir de Lady Gaga que no se haya dicho nada? No lo sé, la verdad. Lo cierto es que no es una artista que yo escuche constantemente porque tiene canciones más “discotequeras” que otra cosa, pero no por ello tengo que dejar de reconocer que es una de las voces más espectaculares que existen en el panorama musical actual y que solo con su presencia es capaz de llenar un escenario. Existen ciertas canciones de ella que me encantan y esta es una de ellas, magia en estado puro, estremecimiento en la piel y lágrimas en las pupilas. Tengo la costumbre de escucharla a todo volumen y cada vez que lo hago me deja totalmente noqueado, y este año lo he hecho más que nunca. Os dejo una versión en directo para que aprecéis aún mejor si cabe lo fantástica que es.

 

 

 

 

 

 

 

 

Sargento de hierro – Morgan

Este 2018 ha sido el año en el que de verdad me he enganchado de verdad a Morgan. Los conozco desde hace un par de años, desde que sacaron su primer álbum, North, pero me había quedado solo con un par de canciones y no había indagado más en ellas. Pero este año, a raíz del lanzamiento de su segundo largo, Air, los he ido escuchando más y más. La voz de su cantante, Nina, te llega totalmente al alma y el grupo en si te envuelve en una aurea melancólica, además de, en muchos temas, llevarte a los inicios del rock más puro de los años 60. Una verdadera bocanada de aire fresco para el pop-rock de nuestro país, totalmente diferente a lo que se está  haciendo recientemente tanto en el mundo mainstream como en el alternativo.

 

 

 

 

 

 

Mess is mine – Vance Joy

Este año 2018 he escuchado bastante pop rock en inglés. He puesto en la lista a Vance Joy como representación pero podría haber puesto perfectamente a Bastille, Mumford & Sons, Kodaline, Band of Horses o The Lumminers, grupos que se pueden enmarcar dentro de un mismo estilo y que, a decir verdad, me transmiten grandes dosis de vitalidad, épica y energía. Canciones perfectas para transportarte con la música a otro ambiente, para llenar de color hasta los días más oscuros.

 

 

 

 

Cartas de navegación – Shinova

Shinova es uno de mis grupos del momento, y en 2018, con su último disco Cartas de navegación, lo he confirmado. Los descubrí allá por 2016, gracias a que Spotify incluyó su temazo Volver en una de sus listas. Estuve un tiempo escuchando solo esa canción y cuando me decidí a escuchar el resto de sus canciones ya no me pude desenganchar. Shinova son épica, vitalidad, energía, sonoridad en sus canciones. Su penúltimo disco, Volver, me gustó tanto que incluso me lo compré, así que cuando este año salió Cartas de navegación, su nuevo disco, me lancé rápidamente a escucharlo. He de confesar que tardé bastante en pillarle el punto, pero ya se sabe que la música son momentos y siempre hay que dar segundas oportunidades. Mereció la pena. Cartas de navegación es, actualmente, uno de mis discos favoritos y lo escucho día tras día. Lo único que me queda es verlos en directo, lo cual estoy deseando hacer este próximo 2019.

 

Aún respira – Nunatak

Con Nunatak me pasa algo parecido a Shinova. Según Spotify, es el grupo al que más he escuchado este año y, probablemente, sea verdad. Descubrí a este grupo hace un par de años, cuando un amigo me recomendó su temazo La primera luz, un temazo de su disco Nunatak y el pulso infinito lleno de intensidad y épica. De primeras no me impactó mucho ni la canción ni el grupo pero poco a poco le fui cogiendo el gusto. Ha sido este 2018, con el lanzamiento de su último disco, Nunatak y el tiempo de los valientes, cuando definitivamente se han hecho conmigo. Lo encuentro un disco casi redondo, con canciones repletas de fuerza, magia y energía que te dan un revés desde el primer momento en que las escuchas. Al igual que me pasa con Shinova, lo único que me queda con Nunatak es verlos en directo, cosa que estoy deseando hacer.

Consejo de sabios – Vetusta Morla

Bien. Hace casi diez años que conozco a Vetusta Morla y casi diez son los años que he tardado en verlos en directo, cosa que, al fin, ha sucedido este 2018, en el que puedo definir mi concierto del año. Llevaba tiempo buscando fecha y lugar para asistir a uno de sus conciertos pero por unas cosas o por otras, lo había ido postergando. Cuando una amiga y yo vimos que el grupo actuaba casi al lado de casa no lo dudamos, nos lanzamos a comprar las entradas y esperamos. Y mereció la pena. El concierto fue un continuo sinfin de emociones, intensidad, fuerza. Me pasé las dos horas con los vellos de punta y un nudo en la garganta, Pucho y los suyos hicieron magia y las lágrimas estuvieron al borde de salir en canciones como Los días raros, Copenhague o esta que os traigo. Fue un concierto más de piel que de oído, de esos que se recuerdan toda la vida. Respecto a esta canción, poco más os puedo decir que lo que ya dije en la Mi canción de hoy que le dedique, así que os invito a que la leáis aquí.

Bonus track

Tal y como hice en Mis canciones del año 2015 voy a sacar a la luz de forma totalmente aleatoria 10 canciones que tenga en el movil, de manera que no hay trampa ni cartón ni postureo a la hora de mostraros la música que escucho. Le doy al aleatorio y las diez primeras canciones que salen son…

Romper el cielo – Nunatak

Arte moderno – Izal

Correfoc – Zoo

Bella’s Lullaby – Twilight Soundtrack

Fuego cruzado – Solar

Maldita dulzura – Vetusta Morla

La vida sigue igual – Julio Iglesias

Agua – Jarabe de palo

Desastre – Full

Corazón de mimbre – Marea

Bien, la verdad es que no me puedo quejar de lo que ha salido, ni siquiera de ese La vida sigue igual, pues, al final, también hay que valorar la buena música que se ha hecho en este país los últimos 50 años.

Con esto me despido. Espero, con total sinceridad, que este próximo 2019 os traiga un montón de felicidad, que sigáis construyendo vuestro camino, que no paréis, que, aunque la piedra sea pequeña, todo cuenta y todo vale. Espero que leáis mucho, que escuchéis mucha y buena música y que me lo contéis, aquí espero estar yo leyendo lo que me contéis.

¡Feliz año nuevo!

 

 

Con las ganas – Zahara (Mi canción de la semana XII)

¡Hola a todos! Espero que el otoño haya empezado genial para vosotros. Yo al fin he vuelto a tierras valencianas después de mi periplo en Almería, con mi máster en sexología bajo el brazo. Mientras escribo esto llueve, y me encanta, porque la lluvia y sus olores le vienen a la perfección a la canción que os traigo hoy, parece que el día quiera hablar de melancolías y de abrazos que dan calor, de ausencias, una mezcla perfecta, a veces necesaria.

Parece que el frío, la lluvia, esa taza de café humeante que hay sobre la mesa sean el complemento perfecto para este tipo de canciones, que atrapan, que desgarran, que llegan al fondo y nos hacen caer, que tocan. Hoy os traigo la canción perfecta para huir de todo, de todos, hoy os traigo Con las ganas, de Zahara.

Hace ya algunos años que conozco esta canción, y desde que comencé con esta secciónimage_content_13463792_20180826111412 supe que tarde o temprano formaría parte de ella, pero no ha sido hasta hoy cuando, haciendo “zapping” por la música que tengo en el móvil, he dado con ella y he sabido que tenía que escribir sobre ella.

Por más que pasa el tiempo, esta canción no me agota y sabe aportarme lo que necesito en el momento exacto, y es que soy de los que pasa los momentos tristes escuchando canciones tristes, y el que no lo haya hecho que tire la primera piedra. Descubrí la canción después de haber estado un tiempo escuchando la versión que tienen Zahara y Santi Balmes, de Love of Lesbian, de la canción Lucha de gigantes, de Antonio Vega. Me apetecía escuchar más de esa chica que cantaba con Santi, y merodeando por los relacionados de Youtube (bendito apartado), hice clic en esta canción. Y caí en el abismo.

Con las ganas habla de amor y de sexo, de pasión, de dos personas que juegan a quererse, de los primeros instantes, del aleteo de mariposas que sentimos, del distanciamiento, de ese ver que todo acaba y no querer hacerlo, de no poder hacerlo, del darse cuenta de lo que se ha perdido, de lo que perdemos. Nunca se han dicho tantas cosas en una sola canción, nunca de esta forma.

Esos primeros acordes de guitarra ya te envuelven en melancolía y desamor, luego ese “recuerdo que al llegar ni me miraste” que ya no olvidas. Cierras los ojos y sientes el desgarro de Zahara, sientes que ella también canta con los ojos cerrados. Poco a poco cuenta esa historia de querer, de juego y pasión, de cómo esa persona que no era nada acaba siendo todo, con calma, susurrando, llegando al alma. El instrumento de cuerda entra en escena y tú respiras, suspiras más bien, te retuerces en el desasosiego y la acompañas moviendo los labios, sin voz, con todo. La canción avanza, el dolor también, casi oyes estallar las grietas de la montaña que esa pareja construyó junta, se desmorona, un castillo de naipes que pierde fuerza sin que ni uno ni otro sepan cómo ha sucedido. Y duele, y mata, darte cuenta de que no eres capaz de olvidar, de echar de menos. Y es que nunca nos han enseñado a echar de menos. Por eso la canción no puede acabar de otra forma que con esa frase, que desgarra, que te deja tocado, ese

zahara-ticketea-acustico-kQyE-U60988736363frE-624x385@LeonoticiasMe moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos.

La canción acaba y sigues con los ojos cerrados. Eres incapaz de abrirlos, no quieres, no puedes. Envuelto en tristeza y melancolía, has bajado al más hondo de los infiernos y realmente cuesta volver al mundo real.

Joder… Es imposible escuchar esta canción y no estremecerse, no pensar en alguna historia personal, echar la vista atrás y hacer la canción tuya. O simplemente quedarse prendado del desgarro de Zahara. Es imposible no enamorarse de la canción y de la magia que desprende, no quedarse con esas frases sueltas y susurrarlas para ti mismo.

Tuve la suerte de poder ver a Zahara en directo en un concierto en Almería en el año 2012. Recuerdo que me fui algo enfadado porque no cantó esta canción y yo, básicamente, la necesitaba, escuchar su voz en directo, cerrar los ojos y dejarme llevar. Tiempo después leí que durante un tiempo no cantó esta canción porque estaba basada en una experiencia personal y le dolía hacerlo, así que respeto al 100% sus motivos, aunque yo me quedase con las ganas (guiño) (guiño). He de decir que me encantó aquel directo. Estuvo súper cercana con el público, hablando entre canción y canción, sintiendo lo que cantaba. Lo recomendaría una y otra vez.

Con las ganas no es, por supuesto, la única canción de esta cantante que merece la pena.51 Aún tengo que descubrir su nuevo disco, que acaba de salir y con el que va a empezar gira en próximas fechas, pero os puedo recomendar, sin lugar a dudas, canciones como Diciembre,  Olor a mandarinas, La canción más fea del mundo o Domingo astromántico, otra colaboración que tiene con el cantante Santi Balmes, sus voces unidas forman un espléndido tándem.

En fin, espero que tengáis una estupenda semana y que el frío no arrecie, después de un verano que ha durado seis meses, por lo menos, vienen bien estos días de manta y abrigo. Yo seguiré escribiendo y haciendo mil cosas a la vez, que no decaiga, espero meses de duro trabajo por delante, y bienvenidos sean, pues seguro serán sinónimo de felicidad tarde o temprano. Os iré poniendo al día.

Saludos! 🙂


María Zahara Gordillo Campos (Úbeda, Jaén, 10 de septiembre de 1983), más conocida como Zahara, es una cantautora española. Estudió educación primaria en el Colegio Público Sebastián de Córdoba y el grado elemental de música en el Conservatorio de Música de Úbeda. Cursó cuarto de ESO en el Instituto Francisco de los Cobos (Úbeda). Ya en la universidad se graduó en Magisterio Musical entre Almería y Granada. Es hija del primo del cantautor Joaquín Sabina.

El 26 de mayo de 2009 salió a la venta su primer álbum profesional, titulado “La fabulosa historia de…”, compuesto por 11 canciones y producido por Carlos Jean y Ricky Falkner para la discográfica Universal Music Spain. En la primera semana de lanzamiento se colocó en el puesto 23 de la lista de ventas de España. Su sencillo “Merezco” fue elegido como la canción oficial de la Vuelta ciclista a España 2009

El 22 de Noviembre, después de algún retraso logístico sale a la venta el álbum más personal, sincero y crudo de la Ubetense, de nombre “La Pareja Tóxica”. En él desgrana los dimes y diretes que tiene cualquier relación, ya sea amorosa, de pareja, de amistad, de trabajo, o simplemente la relación con uno mismo. Un álbum mucho más crudo y sin adornos que el anterior, grabado en directo con los músicos tocando a la vez y Ricky Falkner de director de orquesta. El resultado es un gran trabajo que aún sorprende aún más en directo causa de la fuerza y energía que Zahara y su banda le dan a las canciones.

A principios de este 2015, Zahara daba la noticia de, tras casi cuatro años de la salida del disco de “La Pareja Tóxica” de decenas de conciertos no sólo en España, también en otros países, se ponía en marcha la creación de su nuevo disco: SANTA. Y además, bajo su propio sello discográfico: G.O.Z.Z. Records.

Vía Wikiepdia



Letra

Recuerdo que al llegar ni me miraste / fui solo una más de cientos / y, sin embargo, fueron tuyos / los primeros voleteos / Cómo no pude darme cuenta / que hay ascensores prohibidos / que hay pecados compartidos / y que tú estabas tan cerca.

Me disfrazo de ti / Te disfrazas de mí / Y jugamos a ser humanos / en esta habitación gris / Muerdo el agua por ti / Te deslizas por mí / Y jugamos a ser dos gatos / que no se quieren dormir.

Mis anclajes no pararon tus instintos / ni los tuyos, mis quejidos / Y dejo correr mis tuercas / y que hormigas me retuerzan / Quiero que no dejes de estrujarme / sin que yo te diga nada / Que tus yemas sean lagañas / enganchadas a mis vértices.

Me disfrazo de ti / Te disfrazas de mí / Y jugamos a ser humanos / en esta habitación gris / Muerdo el agua por ti / Te deslizas por mí / Y jugamos a ser dos gatos / que no se quieren dormir.

No sé que acabó sucediendo / sólo sentí dentro dardos / Nuestra incómoda postura / se dilató en el espacio / Se me hunde el dolor en el costado / se me nublan los recodos / tengo sed y estoy tragando / no quiero no estar a tu lado.

Me disfrazo de ti / Te disfrazas de mí / Y jugamos a ser humanos / en esta habitación gris / Muerdo el agua por ti / Te deslizas por mí / Y jugamos a ser dos gatos / que no se quieren dormir.

Me moriré de ganas de decirte / que te voy a echar de menos…  / Y las palabras se me apartan / me vacían las entrañas / Finjo que no sé, y que no has sabido / Finjo que no me gusta estar contigo… / Y al perderme entre mis dedos
te recuerdo sin esfuerzo

Me moriré de ganas de decirte / que te voy a echar de menos.

Los días raros – Vetusta Morla (Mi canción de la semana VIII)

¡Hola! Después de mil semanas sin actualizar esta sección me paso por aquí porque tengo tantas ganas de contar mis sensaciones con esta canción que voy a aguantar un rato más despierto por tal de compartirlas con vosotros. Es curioso, porque llevo toda la semana pensando a ver de qué canción podía hablar. Normalmente voy alternando canciones en castellano e inglés y, como sabréis, la última fue éste temazo de Funambulista y Andrés Suárez, así que se suponía que tocaba un tema en inglés. Pensando, pensando y pensando hasta que esta noche ha sonado en el aleatorio de mi móvil esta pedazo de canción de Vetusta Morla, y me he venido tan arriba que no me he podido resistir. Y es que la música es eso, sensaciones que te recorren el cuerpo y te tocan un pedazo que te deja tambaleando. En fin, ya lo sabéis, hoy os hablo  de Vetusta Morla y su Los días raros.

Recuerdo perfectamente la primera vez que escuché a Vetusta Morla, era el1518740968_019660_1518771027_noticia_normal año 2009 y por aquel entonces yo estudiaba filología en la universidad de Alicante. Al estar cerca de mi casa, cada fin de semana volvía al pueblo con un conocido de allí. Lo único que saqué de esos viajes fue conocer a este grupo a través de la canción Un día en el mundo. Demasiado premio. Luego vino Valiente, que resonaba cada jueves de fiesta universitaria, y ya me acabé de enamorar.

Es prácticamente imposible analizar una letra de Vetusta Morla porque parecen frases inconexas que no tienen ningún sentido y que, probablemente, a cada uno le transmiten una cosa diferente. A mí particularmente me habla de los caminos recorridos en el pasado, darse cuenta de lo que uno ha hecho y aprender de todo ello, sea bueno o malo, porque la vida es muy larga como para tener solo victorias o derrotas, tenemos ambas y debemos sacar el mejor provecho de ello. Habla del pasado pero también de un futuro prometedor, de una vida que nos depara mil sorpresas y de la que debemos esperar todo. Positividad al máximo, desde luego.

Los días raros es una canción impresionante, épica. El piano inicial te lleva a un estado de ensueño y magia, te sube a una nube en la que te puedes tumbar, cerrar los ojos y dejarte llevar. La voz de Pucho suena de pronto encajada perfectamente en el ritmo, y mis labios se mueven cantando sin emitir sonido, lo acompaño, necesito acompañarle. Luego aparece la bateria y la guitarra dejando esa suave melodía de fondo que te hace balancearte acompañando la canción, te mueves con ella, la nube se mueve y el aire empieza a darte en el rostro. Y de pronto el estribillo, un pequeño adelanto de lo que vendrá luego, un pequeño subidón que al poco te baja de repente con un parón, con un silencio inescrutable.

pucho-vetusta-morla-cantando-directoSolo están preparando el escenario. La música vuelve a sonar lenta, baja, para que te relajes otra vez. Pucho vuelve a cantar suave y entonces empieza a subir con una batería que te prepara para la acción. El estribillo vuelve y tú te sientes ese lazo en el ventilador, moviendo los brazos como si solo estuvieseis la música y tú. Ahora la música ya está en todo lo alto, y ya no podrá dejar de subir hasta el infinito. Todos los instrumentos se empiezan a conjugar para remarcar la epicidad de la canción, sube, sube, sube y tú subes con ellos, mueves la cabeza con los ojos cerrados y te dan ganas de dejarte la voz acompañando al cantante en ese coro de mil voces que no deja de gritar, de proclamar al viento todos esos caminos de los que hemos hablado antes, los de antes y los que están por venir, y te sientes grandioso, y te sientes mágico y piensas que no hay mundo tan grande como para que te puedan parar los pies. Un orgasmo infinito que emociona, que eriza cada poro de la piel, que hace temblar, que toca adentro, que mueve todo tu interior, que mata, que revive.

Y silencio, y aquí uno que se acaba de liberar, bueno, en realidad, cada vez que escucho la canción. Me he quedado bien, la verdad.

Bueno, sigo. Vetusta Morla es un grupo que, diría, se encuentra consolidadoimage_content_7444241_20171110001554 incluso fuera del ámbito del pop/rock alternativo, dando conciertos a diestro y siniestro por toda España y Sudamérica. Yo diría que la banda por la que yo me aficioné a este tipo de música. Porque sí, yo antes solo escuchaba música comercial. Me conquistaron porque, por ejemplo, su primer disco no tiene una canción mala. Temas como Copenhague, Al respirar o La cuadratura del círculo te llenan de magia y grandes sensaciones, te dejan algo en las entrañas que dura hasta mucho después de escucharlas. Su segundo disco me siguió encantando con canciones que enamoran como Maldita dulzura, que te llevan a un estado de ensoñación como Baldosas amarillas o que te ponen a tope como Boca en la tierra. Y llego al último, ay el último… no sé que les ha pasado, o qué me ha pasado a mí, pero no me ha convencido para nada, me parece soso y sin chispa, impropio del grupo. Quizá sea yo, no lo sé, de todas maneras pienso hacerle varias escuchas más a ver si me empieza a llenar o me deja vacío del todo. Espero con todas mis fuerzas que lo primero.

Así que nada, aquí os dejo esta maravillosa canción, espero que os transmita tantas sensaciones como me las transmite a mí. ¡Solo me queda desearos un estupendo final de semana!

¡Nos leemos! 🙂


Vetusta Morla es una banda de Rock Alternativo originaria de Tres Cantos, Madrid (España), que canta en español. Tras nueve años de andadura musical, en febrero de 2008 publicaron su primer largo, Un día en el mundo, que recibió una gran acogida, tanto por parte del público como por la crítica especializada. Tres años más tarde, en 2011, publicaron su segundo álbum, Mapas. El 8 de abril de 2014, tras varios años de gira por España y otros países, publican su tercer álbum, La Deriva.


Letra

Ábrelo, ábrelo despacio / Di, ¿qué ves? Dime, ¿qué ves? Si hay algo / un manantial breve y fugaz entre las manos / Toca afinar, definir de un trazo / Sintonizar, reagrupar pedazos / en mi colección de medallas y de arañazos.

Ya está aquí / ¿Quién lo vio bailar como un lazo en un ventilador? / ¿Quién iba a decir que sin carbón no hay reyes magos?

Aún quedan vicios por perfeccionar en los días raros / los destaparemos en la intimidad con la punta del zapato.

Ya está aquí / ¿Quién lo vio bailar como un lazo en un ventilador? / ¿Quién iba a decir que sin borrón no hay trato? / El futuro se vistió con el traje nuevo del emperador / ¿Quién iba a decir que sin carbón no hay reyes magos?

Nos quedan muchos más regalos por abrir / monedas que al girar / descubran un perfil. Que empieza en celofán / y acaba en eco.