Stop crying your heart out – Oasis (Mi canción de la semana XXIV)

¡Hola a todos/as! ¿Cómo lleváis estos primeros días en casa? Yo de momento lo llevo bien. Me encantan los planes en la calle, ir un día a un concierto, quedar en la casa de algún amigo/a para echar una play y juegos de mesa con una cerveza en la mano, salir a coreer o ir al gimnasio… Pero, a la vez, me gusta mucho estar conmigo mismo, pasarme una tarde entera leyendo, ver alguna serie o película, escribir, tocar la guitarra… Creo que me llevo muy bien conmigo mismo y eso es vital en momentos así: poder convivir con tu propia mente sin volverte loco.

Llevaba desde septiembre sin pasarme por esta sección y durante estos meses mi vida ha cambiado bastante. Me fui de nuevo a Barcelona a ejercer como profesor y lo cierto es que estoy mejor de lo que me hubiera pensado, los cambios nunca son fáciles, a pesar de ser esperados. El miedo siempre mantiene esa vocecita en el cerebro que anticipa todo lo negativo que puede suceder, aunque la mayoría de veces no se haga realidad. Supongo que, al final, lo importante es dejarse llevar y no hacer caso a las voces, simplemente dejarte llevar más por los impulsos.

Y creo que esta canción trata justo de eso, del dejarse llevar, de que a veces no podemos cambiar las cosas y debemos dejarlas tal y como son, del no tener miedo y seguir adelante. Hoy os traigo un temazo que es melancolía y a la vez aliento, es cerrar los ojos y pensar en ti mismo, en esa persona por la que hacemos llorar a nuestro corazón. Hoy vengo con una canción mítica, con un grupo que ni siquiera necesita presentación. Hoy tenemos por aquí a Oasis y su Stop crying your heart out.

Debo reconocer que no escucho con asiduidad a Oasis. Sí, sé que son un grupo mítico del rock internacional y si me sale cualquier canción suya en Spotify, por ejemplo, me gusta y me paro a escucharla, pero no es un grupo que escucharía por decisión propia. De hecho, las únicas canciones que conozco son su archiconocida Wonderwall y esta misma.

Descubrí esta canción gracias a una maravillosa película llamada El efecto mariposa. El film gira entorno a Evan, el cual descubre que puede viajar al pasado y cambiar su forma de actuar en determinado momento, algo que supongo que a muchos nos gustaría hacer pero que, como la peli nos enseña, no tiene por qué dar un resultado positivo.

Y es que, esto es lo más importante, cada pequeño acto tiene consecuencias y estas pueden ser desastrosas o, al menos, no tan buenas como pensábamos.

Desde el principio, con ese piano, con esas notas tan sencillas, la canción ya nos envuelve en una atmósfera mágica y melancólica a la vez, como si estuviéramos rotos desde el principio, tirados en el suelo pidiendo ayuda. La canción ya nos avisa, nos pide que aguantemos, que no tengamos miedo, que tal vez el destino está escrito y no podemos hacer nada para cambiarlo, pero que, a pesar de que pensemos que estamos envueltos de oscuridad, quizá ese mismo destino del que nos quejamos nos tenga preparado algo bueno.

Luego la canción va creciendo y se va haciendo más esperanzadora, la música nos abraza y guitarras, piano y violines se funden para darle luz, para iluminar poco a poco nuestro camino y pedirnos que seamos nosotros mismos, que no nos preocupemos, que algún día nos daremos cuenta de hacia dónde vamos.

Y que las personas van y vienen. Que, como las estrellas, aparecen y se desvanecen a lo largo de nuestra vida y no debemos tener miedo por ello, pues las realmente importantes, aquellas que nos han aportado algo, aquellas que forman parte de nuestro destino, nos acompañarán toda nuestra existencia. Incluso más allá.

La canción se va haciendo más grande y su melodía nos da la mano, nos invita a cerrar los ojos y levantarnos, nos recuerda que no debemos tener miedo, de que no podemos cambiar aquello que ya ha sucedido, que tenemos que afrontar las cosas con valentía y aceptar que es nuestro destino, a que veces las cosas no son como queremos pero que debemos buscar siempre la parte positiva, que siempre la hay.

Y creo que lo más importante: que nunca dejemos de ser nosotros mismos, que hagamos las cosas a nuestra manera sin pensar en las consecuencias, que vivamos el momento según como sintamos. Esto me parece vital. Muchas veces dejamos de hacer algo porque pensamos que en el futuro nos dolerá o porque creemos que no va a ser positivo para nosotros, a pesar de que tengamos un montón de ganas de llevarlo a cabo, a pesar de que sea algo que nos lo pide el corazón, a pesar de que sintamos que es lo que queremos hacer.

Y es que, a veces, deberíamos pensar más en el querer que en el deber.

Total, si no sabemos las consecuencias de nuestros actos, si se supone que el destino está escrito, ¿no será mejor dejarse llevar? ¿no será mejor vivir el momento? Total, como dice la canción, somos todas las estrellas y estamos desapareciendo, así que vivamos, seamos a nuestra manera y no dejemos que nuestro corazón llore.

La canción es maravillosa hasta el final, cuando la voz se apaga y nos deja en una apoteosis de instrumentos y magia en la que solo apetece gritar que es cierto, que no podemos cambiar ciertas cosas y lo mejor es vivir el momento. Luego ese apogeo se va apagando y nos lleva a cerrar los ojos, a encontrar esa paz que necesitábamos y que nos hace replantearnos muchas cosas, que nos trae la calma y el afrontar las cosas de otra manera.

Porque sí, al principio creo que nos encontramos el aura de la canción más melancólica del mundo, pero creo que a lo que invita de verdad es a la esperanza. O yo, al menos, con eso me quedo.

A lo largo de la escritura de este post, he ido escuchando bastante canciones del grupo y lo cierto es que me han gustado mucho. Tienen un aire de canciones de estadio, melancólicas y a la vez épicas, geniales sobretodo a nivel instrumental pero cuyas melodías también te invitan a tararear rápidamente. Os recomendaría, aparte de Wonderwall, que ya he mencionado anteriormente, temas como Whatever, Don’t look back in anger, Stand by me o Live forever, canciones que, probablamente habréis esccuhado y cantado en más de una ocasión pero que, quizá, no sabíais que eran de ellos si no seguíais al grupo.

Y poco más, espero que, durante este encierro, estéis agusto con vosotros/as mismos/as, que aprendáis incluso a aburriros y a no hacer nada, porque, a veces, es en esos momentos cuando salen las mejores ideas. Creo que una de las cosas más importantes de este mundo es aprender a estar bien solo sin depender de los demás, conocerse a uno/a mismo/a y poder así quererse y entenderse más. Quizá es este el momento de conseguirlo.

Yo, mientras tanto, por si os aburrís, os dejo por aquí el enlace para comprar mi novela, tanto en físico como en digital.

Además, os dejo también aquí un enlace a la lista Spotify que estoy haciendo con las canciones que voy recomendando en Twitter. Y es que, al final, pase lo que pase, una de las cosas más importantes es seguir escuchando música, porque nos ayuda hasta en los momentos más difíciles.

¡A seguir escuchando mucha y buena música!


Oasis fue una banda de britpop y rock alternativo británica formada en Mánchester en 1991. En sus inicios, conocidos como The Rain, el grupo contaba en sus filas con el cantante Chris Hutton, el guitarrista Paul Arthurs, el bajista Paul McGuigan y el baterista Daniel Alexander, a los que más tarde se unirían en 1990 Liam Gallagher en la voz y Tony McCarroll como batería y el último que se unió obtuvo el papel de compositor, guitarrista principal y cantante secundario el hermano mayor de Liam, Noel Gallagher.

Los hermanos Gallagher fueron los líderes y compositores del grupo. Vendieron más de 100 millones de copias a nivel mundial3​ y, hasta antes de la separación del grupo, Liam Gallagher era el único miembro original que había permanecido en él. Los hermanos Gallagher fueron también reconocidos por sus constantes peleas entre sí y con otros grupos y artistas, como Blur y Robbie Williams, las cuales propiciaron su aparición en múltiples ocasiones en la prensa sensacionalista.4​ Tras la deserción de Paul Arthurs, Paul McGuigan, y más tarde la de Alan White, la alineación final se completaría con el guitarrista Gem Archer, el bajista Andy Bell y el baterista Chris Sharrock, aunque finalmente el último miembro en abandonar el grupo, ocasionando así su disolución, fue Noel Gallagher.5

Debido a las 15 millones de copias vendidas de su álbum debut Definitely Maybe, a las 30 millones de copias vendidas de su segundo álbum (What’s the Story) Morning Glory?1​ y al hecho de que su tercer álbum Be Here Now se convirtiera en el disco más rápidamente vendido en la historia del Reino Unido con 520 000 copias vendidas tan solo el día de su puesta a la venta, Oasis ha sido considerado como uno de los grupos musicales más importantes en la historia musical de Reino Unido.

Aparte de los tres álbumes mencionados, tienen otros tres: Standing on the Shoulder of Giants, Heathen Chemistry, Don’t Believe the truth y Dig out your soul.

Vía Wikipedia



Hold up / Hold on / Don’t be scared/ You’ll never change what’s been and gone.

May your smile / Shine on / Don’t be scared / Your destiny may keep you warm.

Cause all of the stars / Are fadin away / Just try not to worry / You’ll see them some day / Take what you need / And be on your way / And stop crying your heart out

Get up / come on / Why you scared / You’ll never change what’s been and gone

Cause all of the stars / Are fadin away / Just try not to worry / You’ll see them some day / Take what you need / And be on your way / And stop crying your heart out

Cause all of the stars / Are fadin away / Just try not to worry / You’ll see them some day / Take what you need / And be on your way / And stop crying your heart out

We’re all of us stars / We’re fadin away / Just try not to worry / You’ll see us some day / Just take what you need / And be on your way / And stop crying your heart out

Stop crying your heart out / Stop crying your heart out / Stop crying your heart out

TRADUCCIÓN

Soporta / Resiste / No tengas miedo / Nunca cambiaras lo que ha sido y fue

Puede que tu sonrisa / Ilumine / No tengas miedo / Tu destino puede mantenerte cálido

Porque todas las estrellas / Están desapareciendo / Simplemente trata de no preocuparte / Las veras algún día / Toma lo que necesitas / Y sé a tu manera / Y deja de hacer llorar a tu corazón

Levántate / Vamos / ¿Por qué tienes miedo? / Nunca cambiaras lo que ha sido y fue

Porque todas las estrellas / Están desapareciendo / Simplemente trata de no preocuparte / Las veras algún día / Toma lo que necesitas / Y sé a tu manera / Y deja de hacer llorar a tu corazón

Porque todas las estrellas / Están desapareciendo / Simplemente trata de no preocuparte / Las veras algún día / Toma lo que necesitas / Y sé a tu manera / Y deja de hacer llorar a tu corazón

Somos todas las estrellas / Estamos desapareciendo / Simplemente trata de no preocuparte / Nos verás algún día / Simplemente toma lo que necesitas / Y sé a tu manera / Y deja de hacer llorar a tu corazón

Y deja de hacer llorar a tu corazón / Y deja de hacer llorar a tu corazón / Y deja de hacer llorar a tu corazón

Letras vía letras.com

 

 

 

Mis 25 canciones de la década

¡Hola a todos/as! La segunda década de este siglo se acaba y con ella parece que se va parte de nuestras vidas, aquellos caminos que hemos recorrido con la esperanza de crecer, los tropiezos que nos han hecho más fuerte, todas aquellas experiencias que, de una u otra manera la han hecho inolvidable.

Para mí, esta década ha sido importantísima en cuanto a música se refiere. Hace diez años me dedicaba a escuchar música comercial ante todo, y todos estos años han supuesto un cambio para mí. He buscado, he indagado, me he movido por ambientes diferentes y me he llenado de estilos que no se me hubiera ocurrido escuchar nunca. Y gracias también a eso, a la variedad de música que he ido escuchando a lo largo de estos años, creo que soy mejor, sensible a otras cosas, más humano.

Aquí os presento las 25 canciones que han marcado mi década por diferentes razones, las 25 canciones que me llevo de estos años y que sé que me acompañarán toda mi vida, las 25 canciones que han cambiado mi manera de ver la música, que me han cambiado.

Valiente – Vetusta Morla

Allá por 2010 estudiaba filología hispánica en Alicante y mis compañeros de piso me llevaron por ambientes que yo no había pisado nunca. Pubs llenos de rock y cerveza en los que sonaba música que ni por asomo había imaginado que existía y que me enganchó enseguida. Vetusta Morla fue de los primeros grupos que hizo posible mi revolución en cuanto a la música, su Valiente me hacía cantar y bailar sin descanso y no dudé en empezar a investigar más canciones del genial álbum Un día en el mundo.

“A veces no soy yo, busco un disfraz mejor”

Luces de neón – Lori Meyers

Lori Meyers fue otro de los grupos que marcó esos inicios de década. Recuerdo esas noches en la sala Stereo de Alicante en las que sonaba esta canción y yo no podía dejar de bailar, preguntándome qué demonios era aquello. No tardé en empezar a buscar más canciones suyas y me noqueó ese estilo tan fresco y despreocupado que tenían.

“Tendría que reconocer que no llevo razón”

Camals mullats – La gossa sorda

Esta ha sido la década de los conciertos, del ir cada fin de semana a un pueblo a ver a grupos que nos ponían de buen rollo y con los que pasar un buen rato con los amigos. Íbamos a tropel y llegábamos a las tantas de la madrugada a casa después de haber reído y cantado horas. La gossa sorda fue el referente en este tipo de conciertos. Sus canciones nos ponían a bailar a la vez que reinvindicaban la lucha social, aspectos que empezaban a estar latentes pero de los que aún no nos habíamos parado a pensar.

“T’estime, t’estimo, t’estim”

L’últim segon – Aspencat

Otro de los grupos que jamás fallaba en esos conciertos era Aspencat. Los escucho ahora mismo y siento nostalgia de esas noches de verano infinitas cubata en mano y risas en la garganta. Cada vez que escucho sus canciones me transporto sobretodo a 2012 y 2013, la época en que más veces los vi y disfruté. Una pena que se separaran y no pueda volver a repetir aquellas experiencias.

“Perque eres tu l’únic govern que em governa”

Allí donde solíamos gritar – Love of Lesbian

Esta canción lo es todo para mí. El anhelo por lo que fue, el amor perdido que no volverá, la nostalgia. De Love of Lesbian empecé escuchando sobretodo Incendios de nieve pero esta ha sido la canción que se quedará enganchada a mi corazón para siempre. A Love of Lesbian les agradeceré siempre su intimismo, la magia que transmiten y que me inspiraran para escribir La chica de las mariposas, así que no puedo concebir esta década sin ellos.

“En los hierros que separan la caída más brutal, siguen las dos iniciales quue escribimos con compás”

Magia y efectos especiales – Izal

Allá por 2012, mi compañero de piso en Almería me pasó esta canción por casualidad y me enganché al instante. Izal era frescura y baile, ritmos veloces que me daban energía y me hacían cantar a plena voz. Desde entonces se convirtió en uno de mis grupos favoritos y siempre me acompaña a todas partes.

“Todos a la mierda, sobre todo tú”

Puta vida – Supersubmarina

He escuchado tantas veces esta canción que no quedan números para nombrarlas. Supersubmarina fue un soplo de aire fresco en mi escena musical allá por 2011 y me enganché a sus canciones enseguida. Puta vida viene estupendamente bien para cuando el mundo te da tanta rabia que solo quieres gritar, con una fuerza tremenda que rompe los sentidos. Ojalá se recuperen pronto del accidente que tuvieron y vuelvan a regalarnos sus canciones, quizá es el deseo musical que le pido a 2020.

“Puta vida esta la que me tocó”

To build a home – The cinematica orchestra

Esta canción es calma, cerrar los ojos y dejarse llevar como si te susurraran al oído. Recuerdo que la descubrí en una etapa no muy buena de mi vida y escucharla era sentir la melancolía y la tristeza meterse en el rincón más oscuro de mi alma, tristeza pero a la vez paz, olvidar todo lo vivido y casi sentir como si dejara de existir.

“And now, it’s time to leave and turn to dust”

Con las ganas – Zahara

Quizá esta es la canción más bonita que he escuchado jamás. El desgarro, el alma, la humanidad con la que la canta Zahara te llega al corazón y hasta la más profunda de las entrañas, tan adentro que solo cabe cerrar los ojos y perderse en ese mar de desamor y ahogo en el que se sumerge la cantante.

“Jugamos a ser dos gatos que no se quieren dormir”

Una vaina loca – Fuego

Esta canción me lleva a mi época universitaria, a las noches en las que llegábamos a casa al amanacer después de haber estado horas bailando y cantando. El ritual era siempre el mismo: tapeo, bares de rock y música alternativa y discotecas donde ya rematábamos la noche y no importaba nada. Escuchar esta canción me lleva a la nostalgia y otros tiempos.

“Nunca he sentido nada como esto en mi vida”

Guantanamera – Guitarricadelafuente

He descubierto a Guitarricadelafuente este 2019, pero yo creo que me acompañará toda la vida, por eso lo incluyo en esta lista. Este artista es arte, bohemia y sentimiento, sus canciones parecen llevar un pedacito de su alma y retumban en el corazón tan fuerte como los cajones gitanos que las suelen acompañar. El flamenco es un estilo de música que no suelo escuchar, pero hay tanta magia en estas canciones que me parece inevitable, llegan allí donde ni siquiera imaginar llegar otras.

“En las cuevas de Cañart la vida es tan bonita que parece de verdad”

Hey brother – Avicci

Esta canción es Austria y Suiza, el viaje de fin carrera que hice en 2014. Alquilamos un par de coches y recorrimos los dos países mientras observamos la naturaleza salvaje que llena estos dos países. Recuerdo ese viaje con muchísima nostalgia. Hubo risas, llantos e incluso rabietas, pero nos lo pasamos tan bien que volvería una y otra vez. Bueno, con ellos/as iría al fin del mundo.

“If the sky comes falling down, for you, there’s nothing in this world I wouldn’t do”

A la sombra de la sierra – La raíz

La Raíz es otro de esos grupos a los que he seguido en numerosos conciertos de verano a lo largo de estos años. Este grupo es buen rollo y reinvindicación, música y baile e incluso pogos. Jamás olvidaré la noche en que me metí en uno con chanclas, perdí una y en todo aquel barrullo me agaché tan tranquilo a buscarla.

“Si te encuentro gritaré a viva voz que prefiere verte que ganar la guerra”

Benijo – Andrés Suárez

Esta es sin duda una de mis canciones favoritas. Andrés Suárez es pura alma, magia, pone tanta fuerza en sus canciones que es imposible no quedarse embelesado escuchándolo. A lo largo de estos años me ha acompañado en tantos momentos que es imposible contarlos, y en todos ellos su música calmaba como un marea que te abraza.

“Hoy te he vuelto a recordar”

Lying to you – Keaton Henson

Esta canción me da tanta paz que solo me apetece cerrar los ojos y dejarme llevar. Keaton Henson es melancolía en estado puro, sumergirse en su voz es mirar un mar en calma que te ofrece todas las respuestas a preguntas que no han sido aún formuladas. Es sin duda uno de mis cantautores favoritos y sé que me acompañará toda la vida, sobretodo en esos momentos en que la vida te da hachazos y necesitas respirar.

“And why don’t I just keep on looking for her? Because I found her and now she is gone”

Rootless tree – Damien Rice

Damien Rice es mi cantautor favorito en lengua inglesa y esta canción es un grito en la garganta, calma y furia a la vez, sentir que todo lo que sientes va fluyendo por las venas como si fuese fuego. Ese “fuck you” que dice todas las cosas que no se pueden expresar de otra manera, ese “let me out” que quiere dejar ir todas las tempestades. Una genialidad del irlandés.

“Let me out, let me out, let me out, of this hell when you’re around”

Pa amb oli i sal – Blaumut

Blaumut es buenrollismo y magia, los descubrí con Bicicletes y poco a poco fueron conquistando un espacio fundamental en mis horas de esucha de música diaria. Sus canciones son distintas, tienen alma y en ellas se nota que hay detrás un grupo que entiende de música y que se preocupa por experimentar y hacer cosas nuevas, siempre impregnándolo todo de belleza.

“Esperarem que passi el fred i sota l’arbre parlarem de tot”

Qué casualidad – Shinova

Shinova es sin duda mi grupo favorito de estos últimos dos años. Sus canciones tienen una fuerza brutal y escuchándolas solo dan ganas de ponerse a cantar y bailar. Creo que es de los grupos con más proyección de la escena musical en castellano y tengo unas ganas tremendas de verlos en directo.

“Hay algo en el aire que conecta lo invisible, como cuerdas transparentes que enlazan lo imposible”

High hopes – Kodaline

Este grupo se hizo conocido porque su canción All I want salió en Bajo la misma estrella, pero yo los descubrí gracias a que una amiga me recomendó esta. Desde el primer instante me enamoré. De todo, de la voz del cantante, de la calma del inicio, de cómo va subiendo, de cómo va desgarrando poco a poco hasta dejarte sin entrañas y con el corazón roto. Es magia hecha canción.

“High hopes, when you let it go, go out and start again”

Perdiste – Vico & Monica Gae

Esta canción es poesía pura, desgarro y emociones con tan poco como una guitarra y dos voces. Vico y Monica Gae nos sumerjen por completo en un reguero de abismos, ascensos y caídas, de todas esas historias que todos hemos vivido alguna vez, las que nos han llenado y vaciado el corazón. Creo que, de todas los artistas que menciono, es el que más pena me da que no sea conocido.

“Enamórate de un carnaval, que ya no te esperaré, que no quiero ser capaz”

The funeral – Band of horses

Descubrí esta canción en la serie Cómo conocí a vuestra a madre y durante un tiempo me volví loco buscándola sin éxito. Y desde entonces forma parte de la banda sonora de mi vida. The funeral es melancolía y un tornado a la vez, ese tipo de canciones que te llenan el corazón de magia pero que a la vez te lo rebientan y te dejan agotado, seco, vacío de todo lo que tienes dentro.

“And to know you is hard and we wonder to know you all wrong, we were”

Estiu – Zoo

Zoo es el grupo que cierra el círculo de grupos cuyos conciertos construían mis veranos. Este grupo es buen rollo, baile constante y canciones que formarán parte de mí siempre, sobretodo de ese primer disco que es absolutamente perfecto y que tardé incluso demasiado en descubrir.

“Res del que el que passa es comparable a tu”

En el tren del olvido – Lorca

Allá por 2012 escuchaba tanto a Lorca que yo creo que me obsesioné. Canciones como la mencionada, Contigo al otro mundo, Se llamaba pena o Si vas a darme boleto llenaban mi lista de reproducción y las cantaba a todas horas. Lorca es pasión y romanticismo, verso hecho música que me da una lástima tremenda que no haya alcanzado nunca el éxito que merece.

“Por más que quiero no hay manera de borrarte y largarme con cualquiera”

Ya verás – Funambulista & Andrés Suárez

Esta canción es arte, dos de los mejores compositores de este país no podían hacer otra cosa. Ya verás es un desgarro del alma, es el ver marchar a esa persona, es darse cuenta de que no le importas y que te va olvidar, que ya solo sois nada. Da tantos pinchazos en el corazón que es imposible que no duela, pero al mismo tiempo es belleza, ambas cosas en la música siempre van unidas.

“Ya verás cómo me olvidas y te encuentro en cualquier bar pegando saltos de alegría”

Holland road – Mumford & Sons

Esta canción representa a todo el cupo de grupos que cantan en inglés y que he ido descubriendo a lo largo de estos diez años. Recuerdo que hace una década apenas escuchaba alguna canción de Bon Jovi, Queen y poco más, todo lo demás era música en castellano. Con el paso del tiempo he ido haciendo el oído y dejando ver que quién no escucha música de otras lenguas es porque no quiere. Me encanta el country rock de Mumford & Sons, la fuerza que desprenden sus canciones, el alma que tienen, uno de los grupos que estoy deseando que venga a España para verlos en directo.

“If you’ll believe in me I’ll still believe”

Esto es todo. Me dejo mucha música, muchísima, grupos como Viva Suecia, Nunatak, Benito Kamelas, Smoking Souls, Txarango, Manel, Morgan, Els amics de les arts, Els catarres, Belako, La M.O.D.A, Vance Joy u Obrint pas también merecerían estar en este post pero no cabían todos y creo que ha quedado un buen resumen. Os dejo, además la playlist de Spotify con todas las canciones para que las podáis escuchar tranquilamente: https://open.spotify.com/playlist/1mx0BlUoN8kzRUNbObaSKy?si=sxT4OihdRUWicSOUdwQDkw

Sin más os deseo un genial final de año y feliz 2020. Mientras llega, os animo a que me contéis cuáles son vuestras canciones de la década.

¡Saludos!

Rosa y Manuel – Andrés Suárez (Mi canción de la semana XXIII)

¡Hola a todos/as! ¿Qué tal septiembre? Me encanta este mes, creo que marca el cierre de una etapa y el inicio de otra. Siempre he considerado que año nuevo se enmarca mejor en esta época que en enero. En enero todo continúa, en septiembre todo cambia.

Este septiembre para mí está significando más un alargue del verano que el inicio de una nueva etapa, la cual vendrá en octubre. Durante ese mes volveré a Barcelona a trabajar como docente y, mientras tanto, sigo en el bar en el que llevo trabajando desde hace un par de años. Además, sigo con las presentaciones de mi novela, La chica de las mariposas. La de mi pueblo fue genial, nunca me he sentido más arropado por lo míos e incluso gente con la que no había hablado en la vida me felicitó. He tenido la inmensa suerte de presentar en Madrid, cosa que no hubiera imaginado nunca, este sábado toca en Alicante y pronto, tal vez, tocarán Barcelona y Valencia. No sé qué más puedo pedir.

Pero bueno, no he venido hoy a hablar de mi libro, eso lo hago aquí, hoy os traigo una nueva canción, un tema que llevo escuchando desde hace años, pero del cual me decido a hablar ahora. Hoy os traigo una canción que es melancolía y recuerdos, tristeza, de esas de cerrar los ojos y pensar en qué sucedería si algún día olvidaras la historia de tu vida. Hoy vengo con una inmensidad llamada Rosa y Manuel, de Andrés Suárez.

Descubrí a Andrés cuando en los relacionados de Youtube me salió una de las canciones andres_suarezde la serie “Canciones que no debí componer“, algunos temas que el artista dejó solamente en esta plataforma. Recuerdo que a mí no me gustaba especialmente la música de autor. Había intentado escuchar sin mucho éxito a otros cantautores como Ismael Serrano o Sabina y, realmente, no me decían nada. Pero noté en Andrés algo distinto, era dulce y tenía una enorme fuerza a la vez, parecía que me cantaba a mí, que directamente hablaba de mí, que sentía sus canciones de verdad.

Rosa y Manuel habla de una de las enfermedades más aterradoras que creo que existen: el alzhéimer. Y es que, ¿puede haber algo peor que olvidar todo aquello que has amado, ir a esos lugares que cuentan tu historia  y no reconocerlos, mirar los rostros de aquellas personas por las que diste la vida y no saber quién son, amar a alguien y no saber por qué? Me parece lo más horrible y triste que puede pasar en el mundo. Ya lo dice Andrés justo antes de arrancar a cantar: “va más allá de la propia muerte”. Ya lo creo. Cuando mueres se acaba todo, cuando olvidas, simplemente, no entiendes nada, mueres por dentro y solo quedan los restos de lo que un día fuiste.

El mismo Andrés cuenta la raíz de esta canción. Rosa y Manuel son, en realidad, Soledad y Mundo, los abuelos del propio artista. Cuenta Andrés que cuando Mundo murió, cuando se fue “a recordarlo todo”, Soledad se encontró un papel en su habitación con una sola línea escrita: “recuerda, tú que puedes”. Y joder, me parece que esa frase resume todo: la enfermedad, el amor, lo que debería ser. Recuerda, tú que puedes, recuerda nuestra historia para que no quede en el olvido, recuerda tan fuerte lo que fuimos para que, de alguna manera, los recuerdos sigan en mí, recuerda por mí todo cuanto yo no puedo recordar.

La canción no es solo bonita por la historia que cuenta. El tema comienza con un tarareo que parece, más bien, una canción de cuna que evoca nuestros propios recuerdos, todas aquellas historias que no querríamos olvidar, que nos hace cerrar los ojos y empezar a caminar de su mano. Luego canta a susurros, aún solo acompañado de su guitarra, con la que nos sitúa en el escenario de la historia, con la que ya sabemos que Manuel se ha hecho pequeño, que ya no recuerda, que ya no depende solo de él, que ya no es el rey de ese palacio. Y lo siente.

andres-suarez-bioEn ese cerrar de ojos vemos a Rosa recoger ese papel, leerlo y apretarlo contra el pecho, ese “recuerda, tú que puedes” que dice todo. Y joder, ¿qué haríamos nosotros?

Pues lo que hace Rosa cuando aparecen cuerdas y piano en escena y la canción empieza a hacerse enorme: enseñarle las fotos que cuentan su historia, hablarle de ellos dos, cuidarlo como le enseñó su corazón, a pesar de que él no responda, a pesar de que no sepa quién es, arreglarse como si tuviesen 15 años y fueran a tener su primera cita.

Recordarlo todo por los dos.

La canción sigue haciéndose grande gracias a la suavidad de Andrés al cantar, gracias a la fuerza que siguen dando cuerdas y piano. Seguimos con los ojos cerrados cuando habla Manuel y dice que el dolor desaparecerá cuando él se marche a recordarlo todo, que entonces será cuando, por fin, será él quien cuente su historia. Que le pedirá perdón por todo aquello que ha olvidado. ¿Os lo imagináis? Darse cuenta de que los recuerdos se desvanecen, que lo intentas con todas tus fuerzas y no eres capaz. Que tú mismo/a te vas desvaneciendo con ellos porque se llevan parte de ti.

No sé quién lo pasa peor: si la persona que olvida o la persona olvidada.

Y por último, el apoteósico final. Ese tarareo de cuna que vuelve para calmarnos y con el que parece que flotamos y esa subida al cielo con la que es imposible no estremecerse y temblar, ese adiós final que, más bien, es un hasta luego porque Rosa y Manuel algún día se reencontrarán y podrán recordarlo todo.

Andrés Suárez tiene canciones maravillosas, este Rosa y Manuel es solo una de ellas. Yo me quedaría con Benijo, de la cuál tenéis aquí el análisis y que, creo, es mi canción favorita de siempre. Pero también os recomendaría una y mil veces temas como Tengo 26, Más de un 36, Piedras y charcos o Hay algo más. Aunque debo decir que, últimamente, la música de Andrés me está decepcionando, suena a tópico pero creo que ha dado un giro mucho más pop y comercial y que sus canciones han perdido la fuerza y magia que tenían al intentar agradar a todo el mundo. Es una simple opinión, supongo que los artistas deben evolucionar y no quedarse anclados en lo de siempre, pero yo me quedo con el Andrés de Moraima y discos anteriores.

Tuve la suerte de que fue en esa época cuando vi a Andrés en concierto en Almería, fue una noche súper íntima y en la que el músico estuvo en permanente interacción con el público y cantó con todas sus ganas y fuerza, así que solo con eso ya me dejó eternamente feliz.

Y nada, aquí lo dejo, espero que terminéis este septiembre de manera genial, que los cambios que os haya traido estén siendo para bien y, si no, que poco a poco vayáis recuperando el rumbo perdido.

¡A seguir escuchando mucha y buena música!

Andrés Suarez (Ferrol, 16 de abril de 1983) es un cantautor español.


A los catorce años monta su primer grupo en su ciudad natal, Ferrol (Galicia, España). Desde entonces pasa por distintos grupos de pop y rock hasta viajar a Santiago de Compostela. Allí se hace cantautor, actúa por los locales de la zona vieja y graba su primer disco, De ida, con una distribución de casi tres mil copias y que le lleva de gira por todo el país.

Se marcha a vivir a la capital de España y de la Comunidad de Madrid, Madrid ese mismo año y, en el Café Libertad 8, conoce a Tontxu, famoso cantautor español. Éste decide estrenarse como productor musical con el nuevo disco de Andrés, Maneras de romper una ola, que le lleva un par de años. Finalmente sale en el año 2008. Con este trabajo consigue vender, sin apenas promoción, casi cinco mil copias, además de recorrer buena parte de las salas de conciertos de toda España dando conciertos y recitales.

El día 4 de octubre de 2011 comienza la promoción de su tercer disco, Cuando vuelva la marea, cuyo primer single se titula Lo malo está en el aire.

El 16 de Abril de 2013 se publicó el nuevo álbum, llamado Moraima el cual hace referencia a un nombre de mujer, el mismo Suárez afirma que “La música es mujer”

El 2 de junio de 2015 se puso a la venta su álbum Mi pequeña historia, alegando que se había “quedado vacío” en cuanto a sus sentimientos, ya que habían sido publicados en este disco.

El día 26 de mayo de 2017 publica su séptimo álbum llamado Desde una ventana.

El día 5 de octubre de 2017 publica su primer libro titulado Más allá de mis canciones.

El día 31 de agosto de 2018 publica mediante distribución digital una versión de su canción Tal vez te acuerdes de mí (incluída en Desde una ventana) junto con Nina, de Morgan.

Vía Wikipedia


 


Tu nombre es una planta que hay delante del portal aún lo recuerdo / El nombre de la calle se parece al del mantel pero al revés / La playa que hay a un lado debería contar algo / que hicimos de jóvenes / Te veo tan bien / Supongo me miras extraño por no hacer de rey de este palacio / no conocer el reino pues ayer tuvieron que irme a recoger / a una casa arruinada creo que vio nacer a alguien y hoy te juro no sé quien es / A veces alguien llora mientras duermo / y Rosa aprieta el pecho contra el tallo / y Rosa se marchita en un papel / que se encontró limpiando entre caricias y recuerdo que firma bajo Manuel:

“Recuerda tu que puedes” / “Recuerda tú que puedes”

Y ella le enseña las fotografías / y él le pregunta ¿este niño quién es? / Y si Manuel se nubla ella lo abriga y hasta olvida que ayer le enseño a comer / Y el niño de la foto ya ni asoma / cansado que vivir no es responder / Y rosa que aún se arregla cada tarde le asegura mañana sabrás volver / al hogar que hicimos juntos media vida y en el sueño habla Manuel:

Amor se te olvide la pena / cuando un día me duerma / y se acabe el dolor / y te hablaré de todo / No olvidare los pasos / bailando en el salón / te pediré perdón por olvidarme / de nuestra fecha amor / Y me vestiré solo / Y correré hasta el parque / donde un niño en la tarde conmigo se enfadó / por no devolver el beso, el abrazo / que llorando me dio

Amor / y cuidarás los rosales / que planté antes del viaje / les cantaras por mi cualquier canción / Amor / y volveré cualquier tarde / para conmigo llevarte / y no recordarte tanto
corazón / adiós

Volver – Morgan (Mi canción de la semana XXII)

¡Hola a todos/as! ¿Cómo os va el verano? Espero que bien. Esta época está llamada a ser la del descanso y disfrute pero muchas veces tenemos mil obligaciones que nos hacen ir de un lado para otro y darnos cuenta de que la vida de adulto no es tan fácil como la que imaginamos al firmar el contrato a los 18.

Yo, lo cierto, es que no paro quieto. A pesar de que ahora estoy en plenas vacaciones de mi trabajo como maestro, sigo ayudando en el bar en el que he trabajado estos últimos dos años; mi próxima novela va viento en popa, cada vez coge más forma y me entusiasma cómo está quedando, aunque lleve poco escrito; voy a empezar con las presentaciones de La chica de las mariposas, la novela que he conseguido publicar; y ahora, encima, he decidido empezar a hacer cursos que me formen más en relación al tema de la educación y la sexología porque nunca se debe dejar de aprender.

Y no, apenas tengo vida social. Maravilloso.

Hace semanas que quería pasarme por aquí para analizar alguna canción y, realmente, no me decidía por ninguna. Últimamente estoy descubriendo bastantes que sé que se convertirán en mi banda sonora durante mucho tiempo, pero no se me ocurría ninguna a la que, realmente, le pudiera hacer un análisis. Entonces se me encendió la bombilla y pensé en este grupo que me está dando tanto últimamente. Os hoy traigo magia y belleza, el nudo en el estómago. Hoy os traigo a Morgan con su temazo Volver.

Descubrí a Morgan hace un par de años. En aquella época buscaba canciones tranquilas1552558982_453038_1552561157_noticia_normal en Spotify relacionadas con el soul e incluso jazz. En una de tantas listas me encontré con el grupo y, lo cierto, es que apenas me quedé con un par de canciones para escuchar más de una vez: Home y Praying. Y sí, las tenía guardadas en mi móvil, las escuchaba cada dos por tres porque me llamaban la atención pero no pasaban de ahí. Al principio no fue un bombazo para mis oídos, e incluso, como os digo ni siquiera este Volver me había vuelto loco.

Pero siempre lo digo, la música son segundas oportunidades, masticar las canciones lentamente, no prejuzgar. Morgan empezó a formar parte realmente de mi vida el año pasado con su disco Air, con su temazo Sargento de hierro (canción con la que dudé si hacer una review y que tal vez haga en una próxima ocasión). A partir de ahí empecé a investigarlos de verdad y me enamoré irremediablemente.

Volver es una canción que te eriza la piel desde las primeras notas de piano, que te sumerge desde el principio y te lleva a un estado emocional sumergido en todos esos recuerdos que seguro guardas en tu interior, los que te hacen pensar en esa persona, en esa historia, en aquello que viviste y que se te quedó grabado.

Y es que esa primera estrofa ya es demoledora, esa que prácticamente define la canción y que concluye en el durísimo “si me ahogo sé que no me salvarás”. Pensar que esa persona ya no está, que pase lo que pase no volverá a tu lado, que todo lo que vivisteis ya no vale para nada porque acabó. Ya no hay nada, ya no sois nada, tal vez ya ni le importas.

fotonoticia_20190627112856_640Y te das cuenta de que se escapa, de que vuestra historia se escurre de entre los dedos, y te da rabia porque sabes que esa persona es especial, lo has visto brillar. ¿Cuántas veces hemos mirado a esa persona y la hemos desnudado por dentro? ¿Cuántas veces nos hemos dado cuenta que era lo que necesitábamos, lo que llevábamos tiempo esperando? Y joder, ¿qué ocurre si lo vemos correr, si sentimos que se aleja de nosotros, si todo desaparece y ya no queda nada?

Y llega el momento en que escuchas el silencio, en que no ves a nadie alrededor, en que la realidad te golpea y ya sabes que la soledad es tu única compañía, que esa persona, definitivamente no está, que se ha ido. Y lo único que quieres es gritar tan alto que te escuche el mundo entero, gritar los porqués y las dudas, de esas infinitas que te entran cuando todo acabe y no entiendes nada.

Pero entonces te das cuenta de todo, de que quién te debe echar de menos es esa persona, que quién debe estar esperando es ella o él, que es ella o él quien debe tener las dudas y tú tener las riendas entre tus manos, que tú mereces decidir si vale la pena, si vuestra historia debe terminar, que no todo vale, que es esa persona quién no te debe fallar.

Que si corre, esta vez no habrá otra oportunidad.

Todo esta historia acompañada con unas sencillas notas de piano que se te clavan en laP1010111-3-2-e1525460496829-710x442 piel como si fueran latidos de corazón, que golpean, que hacen sentir, que incluso duelen cuando la canción va adquiriendo más cuerpo y potencia. Y luego cabe destacar la voz de Nina, su cantante, que desgarra y endulza a la vez, que calma mareas y hace despertar gigantes, que te permite cerrar los ojos y dejarte llevar hacia lugares llenos de paz. Creo que es la voz más especial que tenemos ahora mismo en la música en castellano.

Realmente hace poco que llevo escuchando a Morgan en bucle pero ya los he hecho míos, ya forman parte de mí. Hoy os he traído una canción preciosa, llena de verdad, pero creo que su estilo no es el que más caracteriza al grupo, al que creo que marca mucho más el blues y el soul. Esto se refleja en otras canciones que os recomienda sin dudar como Another Road, Flying Peacefully, Work o Attemping, canciones con un rollazo increíble, totalmente distintas a cualquier cosa que se haga en España ahora mismo y que parecen más propias de un grupo totalmente considerado y con años de trayectoria detrás, no de uno que solo tenga dos discos en el mercado.

Morgan es un grupo al que estoy deseando ver en directo, uno de los pocos a los cuales no he visto y tengo realmente ganas por el rollo que desprenden, por ese buen hacer tanto a nivel instrumental como a nivel vocal, por ese aurea de verdadero rock and roll que poseen mezclado con los tintes antes mencionados, más propios de una banda tal vez estadounidense. Espero poder hacerlo pronto.

Y con esto me despido. Estoy contento porque, mientras escribía este artículo se me han ido ocurriendo varias canciones con las que poder hacer más. Así que no lo dudéis, tenéis “Mi canción de la semana de cuando tengo tiempo y fuerzas” para rato 🙂

¡A seguir escuchando mucha y buena música! 🙂


MORGAN es un proyecto nacido a mediados de 2012, momento en el que Nina de Juan (piano, voz) , muestra sus composiciones a Paco López (guitarra y voz) y a Ekain Elorza (batería), aunque no es hasta finales de 2015 cuando deciden entrar en el estudio a grabar su primer álbum. El estudio elegido es La Cabaña (Madrid) donde, con la ayuda del productor José Nortés (Ariel Rot, Quique González) registran su primer disco, North, que autoeditan y deciden distribuir ellos mismos.

El disco sale a la venta en febrero de 2016, coincidiendo con su vuelta a los directos, esta vez ya con formación eléctrica y la incorporación a la banda de Alejandro Ovejero al bajo y David Schulthess al teclado. Este primer concierto de presentación en la Sala Sol también es el primero en el que cuelgan el cartel de “no hay entradas”: unas semanas después, harían lo mismo en Berriz (Bizkaia) y en sus dos conciertos en el Teatro Lara de Madrid, en junio y setiembre de 2016.

A partir de ese momento, y hasta finales de 2017, Morgan no ha parado de tocar allí donde han podido. Durante 2016 presentan su disco en directo en 30 conciertos tanto en ciudades diferentes de la península -‐ festivales como Mad Cool, Sonorama, Gigante, Actual,… cruzando por primera vez el Atlántico para hacer dos fechas en Brasil, junto a la brasileña Tulipa Ruiz -‐ ganadora de un Grammy Latino ese mismo año – y cerrando el año acompañando a Leiva en su concierto del Palacio de los Deportes.

2017 fue el año de su consolidación como banda: arrancaron de la mejor forma posible reeditando su disco de manera autogestionada y entrando en listas de “más vendidos”: han seguido recorriendo de nuevo todo el país hasta llegar a los casi 100 conciertos en ciclos, salas y festivales, agotando las entradas en Madrid en salas como Ochoymedio o Joy Eslava y vendiendo centenares en otras como Barcelona, Bilbao o Coruña.

En marzo de 2018 y tras sólo dos meses parados, vuelven de nuevo con su segundo disco, AIR: el disco que sin duda va a marcar un antes y un después es su carrera como banda, grabado y producido entre finales de 2017 y principios de 2018 de nuevo por Jose Nortes, en Madrid.

Vía Morgan


 

LETRA

Sé que ya no importan las preguntas que fallé y cuando intente corregirme no estarás.

Sé que no te importa que no pueda respirar y si me ahogo sé que no me salvarás.

Tienes algo dentro yo lo he visto brillar pero corres.

Échame de menos, no me falles esta vez porque no sé si voy a volver.

Ya no dices nada y tengo ganas de gritar, sin querer estoy dejándote volar.

Es un poco tarde para remover la sangre, hace tiempo que olvidé cómo parar.

Tienes algo dentro yo lo he visto brillar pero corres y correr.

Échame de menos, no me falles esta vez porque no sé si voy a volver.

Tienes algo dentro y si no paras de correr voy a dejarte y no voy a volver.

 

Caure no feia mal – Joan Dausà y Santi Balmes (Mi canción de la semana XXI)

¡Hola a todos/as! Madre mía. Debo pedir disculpas porque esta sección se llama “Mi canción de la semana” y ya ni canción de la semana ni siquiera canción del mes, hacía mil que no hacía una entrada de estas que tanto me gustan, que no me paraba un momento a charlar con vosotros.

Ya os conté la última vez que mi vida había cambiado 180º porque me habían llamado de cataluña para ser profesor. Hoy os vengo con otra novedad a la que, proximamente, le dedicaré un post: en junio saldrá a la venta mi primera novela, se llama La chica de las mariposas y tenéis toda la información en la web de la editorial Roomie ediciones.

Pero bueno, al contrario de lo que decía Francisco Umbral, yo hoy no he venido aquí a hablar de mi libro. Hoy os traigo al que, probablemente, es mi descubrimiento del año, una canción que desgarra el alma y rompe el corazón, hoy os traigo a Joan Dausà y Santi Balmes con su Caure no feia mal.

Descubrí esta canción allá por marzo, cuando me salió en una lista de Spotify. Debo

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reconocer que no fue la típica canción que me entró de primeras, sino que no fue hasta pasados unos días cuando me di cuenta de cuál era su verdadera magnitud. Esto es algo que me pasa con más frecuencia de lo normal: escucho una canción, sé que me ha gustado pero no derriba la puerta de mi casa de una patada, y tiempo después, tan solo con un par de escuchas más, se convierte en una canción que sé que me acompañará toda la vida. Esta experiencia describe la importancia de masticar bien la música, de dar segundas oportunidades, de no juzgar una canción por lo que te dice de primeras sino analizarla en profundidad y sacarle todo el jugo, como si fuese una obra de arte. ¿No lo es acaso?

Caure no feia mal es una canción para cerrar los ojos al instante y sumergirte en ella, de dejarte llevar como si estuvieras en una nube flotando, volando, de sentir su leve traqueteo en el corazón, una canción para pensar en todas esas veces que has caído, de volver a la niñez.

Esta canción habla justo de eso, de esa época de vida en que tropezábamos y alguien nos ayudaba a levantarnos, en que caíamos una y mil veces y alguien nos alzaba al vuelo y nos curaba las heridas, de ese anhelo por ser otra vez niños y tener de nuevo a ese héroe o heroína en el que confiábamos, con el que sabíamos que nada malo nos podía pasar.

Porque sí, ser adulto tiene sus ventajas, pero su mundo se parece más bien a una jungla que a otra cosa. Constantemente tropezamos y caemos, constantemente nos empujan, más bien, y debemos tener la fuerza suficiente como para levantarnos nosotros solos, sin la ayuda de nadie. Ya nadie nos arropa por las noches, ya nadie nos da un beso en la herida, ya nadie nos limpia la sangre bajo el agua, ya nadie nos ayuda a respirar.

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Pero esta canción no es solo su letra, es su atmósfera. Desde el principio, desde ese leve rasgueo de guitarra que sonará toda la canción hasta el piano, pasando por las voces de dos monstruos como Joan y Santi. Todo nos lleva a un estado de nostalgia, melancolía y ensoñación increíble. Todo llega a lo más profundo de ti, todo da justo en la tecla necesaria. Primero caemos, nos hacemos daño, la vida nos da el golpe, y con la entrada del violonchelo vamos subiendo, nos curan, nos miman, nos reconfortan, nos cubren con una manta y nos dan un beso en la frente.

Y pensamos “ojalá ahora un simple beso lo curara todo”.

La canción avanza y alcanzamos un final que, más que envolverte en nostalgia, reconforta, te hace sacar media sonrisa y sentirte bien. Ese “y deixava caure el cos y volaba”, “dejaba caer el cuerpo y volaba”, te llena de vida y, tal vez, te hace relativizar las cosas y quitarle peso. Y es que, si de niño las heridas se curaban con un simple beso o la sangre se iba bajo el simple chorro de agua del grifo, ¿por qué no ahora? ¿Por qué hacer más grandes las cosas que, quizá, no tienen tanta importancia? ¿Por qué no centrarnos en lo que de verdad tiene relevancia en nuestra vida?

Ser niños, volver a jugar, olvidar las cosas malas al instante siguiente, caer y que no haga daño. Deberíamos aprender a ser lo que un día fuimos.

Hace tan poco que he descubierto a Joan que aún estoy masticando y descubriendo sus canciones. Me está gustando mucho porque la mayoría de sus canciones me inspiran calma y me llevan a muchos recuerdos y atacan recuerdos personales, como si cada canción contase algo de mí. De todas maneras, aún estoy en los inicios y no puedo situarlo al lado de otros cantautores favoritos como Andrés Suárez, Damien Rice, Zahara o Keaton Henson. De todas formas, ya os puedo recomendar otras canciones suyas como La teva veu, Diria que eres tu o Quan soni la tendresa.

Realmente espero aprovechar mi estancia en Cataluña y poder verlo en directo, pues creo que es un músico que debe ganar en el escenario, que sus canciones se harán más grandes y llegarán aún más si cabe al fondo del corazón, como demuestra este directo de la canción que os traigo hoy en el parque del Tibidabo, en Barcelona, y que os dejo abajo.

Y con esto me despido. Prometo volver en breves a hablaros de mi libro y a hacer más reseñas de canciones, me tengo que prohibir a mí mismo hacer tan pocas. Espero que me sigáis recomendando vuestras canciones favoritas y que todo os vaya genial.

¡A seguir escuchando mucha y buena música! 🙂


Joan Dausà y Riera (Sant Feliu de Llobregat, 1979) es músico, actor, presentador, licenciado en Administración y dirección de empresas por la UPF y licenciado en interpretación por el Instituto del Teatro. Es conocido principalmente por su banda de música pop Joan Dausà i els Tipus d’Interès.

Tiene 5 discos en el mercado: Jo mai mai (2012), Barcelona Nit d’estiu (2013), On seràs demà (2014), Barcelona Nit d’hivern (2015) y Ara som gegants (2018).

Vía Wikipedia


LETRA

No em deixis caure / si se m’emboira la mirada / Porta’m a casa / deixa que dormi sota l’arbre / Torna’m al lloc / on la vida bategava / i caure no feia mal.

I quan bufava vent de nord / m’enfilava entre les branques / de dalt de tot veia el llac que el fred glaçava / I em descordava els botons de l’abric en feia ales /
i omplia els pulmons d’aire.

I deixava caure el cos i volava / Almenys per uns segons volava / I deixava caure el cos
i volava / I si no ho feia tant se val / caure no feia mal.

Avisa l’àvia / m’he fet sang aquí a la cama / Entrem a casa / que t’ho netejo sota l’aigua / Ara un petó / d’aquells que tot ho curaven / quan caure no feia mal.

I quan bufava vent de nord / m’enfilava entre les branques / de dalt de tot veia el llac que el fred glaçava / I em descordava els botons de l’abric en feia ales /
i omplia els pulmons d’aire.

I deixava caure el cos i volava / Almenys per uns segons volava / I deixava caure el cos
i volava / I si no ho feia tant se val / caure no feia mal.

Qué casualidad – Shinova (Mi canción de la semana XX)

¡Hola a todos/as! Cómo cambian las cosas. A veces pasa que crees que tu vida se ha estabilizado, que has encontrado una cierta comodidad y que vas viento en popa con cierta tranquilidad. Y de pronto te cambian todos los esquemas. De pronto recibes una llamada y tienes que cambiar tu vida 180 grados, de pronto tienes que recorrer 400 kilómetros y empezar una nueva vida, y volver a comenzar, y volver a readaptarte, y se supone que te gusta o que te tiene que gustar porque es lo que has decidido ser, porque es para lo que llevas estudiando y preparándote tantos años.

Por fin puedo decir que soy profesor, por fin es oficial, doy clases en un colegio, y se supone que debería estar feliz, pero llega en el momento en el que más estabilidad había encontrado, en el momento en que más me había planteado mi futuro, el qué quiero ser. Espero que esta experiencia no sea más que el empujón que me ayude a encontrar todas las respuestas.

Bien, después de este repaso de mi vida que sé que a nadie le interesa, vamos a lo que de verdad importa. Hoy os traigo a un grupo al que hace tiempo que quiero traer aquí. Los descubrí en pleno cierre del blog y ahora que he vuelto no he podido resistirme más a hablar de ellos, lo hice de pasada en el Mis canciones de 2018 pero este grupo merece un Mi canción de la semana dedicado a él, un grupo que es fuerza, garra y calma a la vez. Hoy os traigo a Shinova y su Qué casualidad.

Descubrí a Shinova allá por 2016, cuando escuché el tema Volver (cantado a dúo con Rozalén) en una lista de Spotify. Durante un tiempo me limité a escuchar ese tema como algo aislado, sin prestar atención al grupo, pero un día me decidí a bucear y a investigarlo. Y descubrí a un grupazo. Descubrí que Volver, a pesar de que me encanta, no tiene mucho que ver con el resto de canciones del grupo sino que el resto tiene otro aire, mucho más bailable, mucho más cañero (aunque justo la canción que os traigo no es así).

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Qué casualidad es un tema mágico. Ya desde ese punteo inicial y ese traqueteo constante de batería te sumerge, te hace cerrar los ojos y al instante pensar en esa persona, esa persona con la que sientes una conexión increíble y con la que a veces no entiendes cómo demonios has tenido tanta suerte para coincidir con ella en tiempo y en espacio.

Esta canción habla de eso, de las casualidades, de cómo el universo gira de manera que no entiendes pero que parece darle sentido a todo, de ese “algo” en el aire que conecta lo invisible, de los hilos que hay entretejidos sin que podamos verlos, invisibles a los ojos, que parecen moverlo todo.

Y es que, con la cantidad de gente que somos en el mundo, con lo grande que es el pajar, ¿no os parece mágico ser capaces de encontrar la aguja que le da sentido a todo? ¿esa persona que nos remueve por dentro? Parece que, como dice la canción, hay algo en el aire formando puntos neutros para que vidas paralelas se encuentren en el centro, que hay algo asociando direcciones, fechas y nombres, orientando los trayectos hacia el momento perfecto. Y es que, ¿cómo concebirlo de otra manera? ¿De qué otra manera puede suceder, si no lo hace el mismísimo universo, el mismísimo aire que nos rodea, ese engranaje tan grande e invisible?

La canción avanza y llega ese épico final que da justo en el clavo, ese éxtasis que nosShinova-1 lleva en volandas y que nos hace dar mil cabezazos al ritmo de la batería, que nos hace cerrar los ojos, abrir los brazos y cantar a plena voz, porque a veces, solo a veces, esa persona parece llegar en el momento perfecto, cuando más la necesitamos, cuando estamos naufragando y necesitamos un salvavidas que nos saque del mar. Como dice la canción: “es la mano que me alcanza en el último segundo, la bengala que nos salva del silencio más oscuro”.

A veces necesitamos simplemente eso, una persona que, en el momento perfecto, nos dé un poco de luz en el camino de oscuridad por el que pasamos, que nos enseñe el camino adecuado. Repito, que en ese momento y en ese lugar aparezca ESA persona es una maravillosa casualidad, una jugada que solo ha podido ser ideada por el mismísimo universo.

En fin, llamadme incrédulo o mil adjetivos parecidos pero me encanta la idea que transmite la canción, el hecho de que exista algún plan elaborado de manera increíble por el cual todo está entretejido y por el que somos capaces de encontrar a ESA persona. El hecho de que, en general todos tengamos a ESA persona esperándonos en algún lugar del mundo y que aparecerá en el momento más insospechado, cuando más la necesitemos, cuando más nos estemos ahogando.

Lo cierto es que creo que, pensar de otra manera, es tener una visión muy pesimista de la vida.

Como he dicho, apenas llevo un par de años escuchando a Shinova, pero ya está ganando los puntos suficientes como para luchar y entrar en mi top 3 nacional. Quien me conozca bien sabe que hace tiempo que Love of Lesbian, Vetusta Morla y Supersubmarina copan ese podio, pero Shinova, al igual que Nunatak, de los que hablaré otro día, están metiendo cabeza a base de codazos y puede que no tarden mucho en conseguirlo.

Puedo decir que alcanzaron la perfección en su cuarto disco, “Volver”, un largo que es una delicia en su conjunto, un listado de canciones que no decae en ningún momento y que merece la pena comprarse, como hice yo, destacando temazos como el mismo Volver, Doce meses, Viajero o El combate del siglo, aunque, en general, todos los temas tienen una fuerza enorme y tienen las letras cuidadísimas.

Shinovacartas-de-navegacionSu último disco, Cartas de navegación, salió en 2018 y, aunque debo reconocer que al principio me costó digerirlo porque es bastante distinto a Volver, enseguida caí rendido a sus encantos y me enamoré de temazos como Guerra y paz, Expectativas y espejismos, Utopía, En el otro extremo o la canción que da nombre al disco. Considero que este disco no supera al anterior pero creo que, en realidad, no tiene nada que envidiarle.

De este grupo solo me queda verlos en directo, cosa que espero poder hacer este 2019 sin falta, ya que si sus canciones me transmiten esa fuerza en estudio, no quiero ni imaginar qué me transmitirán en un directo. Estoy convencido de que será brutal.

Y con esto me marcho. Espero que disfrutéis mucho con este grupo, si es que no lo conocíais y espero que me podáis seguir recomendando nuevos grupos a descubrir y comentando cuáles son vuestras canciones favoritas, ya sabéis que me encanta explorar nueva música.

¡A seguir escuchando mucha y buena música! 🙂


Shinova es una banda de rock alternativo española originaria de Berriz. Desde su fundación en el año 2008, han publicado cinco discos: “Latidos” (2009), “La Ceremonia de la Confusión”(2011), “Ana y el Artista Temerario” (2014) , “Volver” (2016) y “Cartas de navegación” (2018). El nombre del grupo nace de un juego de palabras entre el fonema “chi”-que deriva en shi- y la palabra“nova”, significando esto “nueva energía”.

En el verano de 2008, Ander Cabello y Gabriel de la Rosa se conocen en unos locales de ensayo de Abadiano y deciden comenzar a hacer canciones para colgarlas en internet, sin más pretensión que la de divertirse y dar rienda suelta a su creatividad. Al poco tiempo, viendo la repercusión de esas primeras composiciones, deciden formar una banda con la intención de llevar su sonido al directo, dando lugar a la primera formación de Shinova, compuesta ésta por Eneko Urcelay (batería), Ander Cabello (bajo), Iñaki Elorza (guitarra), Javier Martín (guitarra) y Gabriel de la Rosa (voz). Dicha formación ha sufrido distintas modificaciones hasta quedarse en la siguiente: Gabriel de la Rosa (voz), Daniel del Valle (guitarra), Erlantz Prieto (guitarra), Ander Cabello (bajo) y Joshua Froufe (batería)

Vía Wikipedia


Letra

Hay algo en el aire / que conecta lo invisible /  como cuerdas trasparentes /que enlazan lo imposible / Hay algo en el aire / que cambia las mareas / anula las distancias / y entrega las respuestas.

Qué casualidad / alguien ha encendido el faro / cuando iba a naufragar / es increíble qué casualidad / coincidir en estos tiempos, en el mismo lugar.

Ahora que por fin lo vemos claro / ahora que en el mapa hemos trazado una cruz / ahora que las puertas se han quebrado /  comprendemos que, si vimos sombra es que
siempre hubo luz.

Hay algo en el aire / formando puntos neutros / para que vidas paralelas se encuentren en el centro / hay algo en el aire / asociando direcciones fechas y nombres / orientando los trayectos hacía el momento perfecto.

Qué casualidad / coincidir en estos tiempos en el mismo lugar.

Ahora que por fin lo vemos claro / ahora que en el mapa hemos trazado una cruz / ahora que las puertas se han quebrado /  comprendemos que, si vimos sombra es que
siempre hubo luz.

Lo he notado entre la brisa de mi tierra natal / desde oriente hasta occidente / brillando entre la gente / que se pierde en esta gran ciudad.

Es la mano que me alcanza en el último segundo / la bengala que nos salva del silencio más oscuro / Qué casualidad / qué casualidad / coincidir en este lugar.

Vía Música.com

Mis canciones del año 2018

¡Hola a todos/as! Madre mía, vamos a entrar ya en 2019. Parece que fue hace nada cuando pisábamos 2018 con todas esas ilusiones y esperanzas a cuestas que se llevan cuando entramos en un año nuevo.

Lo cierto es que, si miro hacia atrás parece que no he andado mucho en mi particular camino, pero a veces hay que ponerse la gafas de ver de cerca para darse cuenta de que, no es necesario alcanzar grandes cosas para caminar, que se puede caminar lento pero, aun así, seguir caminando.

Empezaba el año con la vista puesta en las oposiciones a educación primaria que podían darme ese trabajo que tanto ansío desde hace años, prueba que no me dio una plaza pero de la que extraigo excelentes conclusiones y resultados personales.

También lo empezaba con la esperanza de conseguir publicar alguna de mis novelas y ahí siguen, en el cajón de las cosas para hacer. He conseguido el sí de dos editoriales pero sus propuestas no me llegan a convencer, así que he preferido no hacer las cosas a hacerlas de mala manera. Seguiremos luchando.

Tuve, junto a un amigo, mi propio programa de radio, un sueño que tenía desde pequeño, un bonito proyecto en el que aprendí mucho y en el que conocí a gente realmente fantástica. Un gusanillo que se ha quedado ahí y que espero poder volver a despertar algún día.

A pesar de las oposiciones, ha sido un muy buen año en cuanto a la escritura, sobre todo musical. He creado canciones que me encantan y que me animan a querer seguir aprendiendo guitarra, a seguir creando. Canciones que he empezado a subir a mi canal de Youtube y espero seguir subiendo.

Y por último, no me puedo olvidar mi viaje a Viena, porque sí, porque viajar es muy importante para mí, ya sea a 300 o a 3000km, porque me encanta descubrir mundos nuevos y otras culturas, descubrir esos lugares que han formado parte de la historia y otros tantos que para muchos son historia, porque me hace crecer y ser mejor persona, porque son experiencias que si, además, las recorres con grandes personas, se hacen inolvidables.

Bueno, y después de este rollazo con mis miserias y éxitos del año, doy paso, sin más dilación a mis canciones del año. Debo avisar que el orden de las mismas no tiene ningún por qué y que la mayoría de canciones no representan solo a la canción en sí, sino al grupo que la interpreta.

From now on – The Greatest Showman

A principios de año fui al cine a ver esta película de Hugh Jackman y, automáticamente, se convirtió en una de mis películas favoritas del año, más que por la película en si, por sus canciones. Salí del cine cantándolas y me pasé semanas con su banda sonora reproduciéndose en mi Spotify, consciente de que, con el paso de los años, iba a formar parte del imaginario colectivo musical de la historia del cine, tal y como han hecho otras bandas sonoras recientes como Moulin Rouge o Chicago. De todas las canciones me quedo con este From now on, un tema con una intensidad increible que habla de renacer, de darse cuenta de quién ha estado ahí en los momentos importantes, de quién nunca nos ha abandonado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La cerveza – Los flacos (Lena Carrilero y Fran Mariscal)

He de decir que no recuerdo ahora mismo cómo descubrí este temazo. Sé que lo hice en youtube, con el vídeo que tenéis más abajo, pero no sé cómo llegué a él. Sea como sea, este tema tiene un rollazo descomunal y, personalmente, viéndolos simplemente  guitarra y voz, me devuelve a mis años estudiando en Almería en los que me pasaba el día componiendo canciones y los jueves de concierto en salas. Escuchar a este dueto me ha llevado a lo largo del año a descubrir a otros pedazo de artistas que ahora escucho regularmente como El Kanka, El niño de la hipoteca o Muerdo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Solar

Como he dicho en la intro, este año tuve la oportunidad de presentar un programa de radio, por la cual cosa tuve la oportunidad de entrevistar a un montón de artistas y gente interesantísima. En uno de los programas entrevistamos al grupo Solar, banda con la que mi compi de programa y yo aprendimos muchísimo y a la que desconocía por completo y que, puedo decir, ha sido mi descubrimiento del año. Las canciones de Solar tienen mucha magia y te invitan a cerrar los ojos y llenarse de melancolía. Si queréis más sobre ellos, no puedo más que recomendaros la entrada sobre la canción que tenéis más abajo, ese Días de Gloria que nos lleva a la infancia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pren el moment – Els Catarres

Els Catarres siempre han sido uno de mis grupos en catalán predilectos. Los conocía cuando apenas llenaban recintos con 50 personas y ahora es uno de los grupos más escuchados en los países catalanes. He de reconocer que a su penúltimo disco, Big Bang, no le encontré el gancho más que a un par de canciones, pero este 2018 sacaron Tots els meus principis, su último disco, y me volvieron a encandilar con un ritmo más eléctrico y explosivo que al que nos tenían acostumbrados, así que ha vuelto a convertirse en uno de mis grupos que cantan en catalán favoritos junto a Blaumut, Manel, Txarango o Els amics de les arts. Os dejo un temazo llamado Pren el moment, una canción que nos lleva a vivir el momento, a bailar y cantar a pleno pulmón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Million Reasons – Lady Gaga

¿Qué decir de Lady Gaga que no se haya dicho nada? No lo sé, la verdad. Lo cierto es que no es una artista que yo escuche constantemente porque tiene canciones más “discotequeras” que otra cosa, pero no por ello tengo que dejar de reconocer que es una de las voces más espectaculares que existen en el panorama musical actual y que solo con su presencia es capaz de llenar un escenario. Existen ciertas canciones de ella que me encantan y esta es una de ellas, magia en estado puro, estremecimiento en la piel y lágrimas en las pupilas. Tengo la costumbre de escucharla a todo volumen y cada vez que lo hago me deja totalmente noqueado, y este año lo he hecho más que nunca. Os dejo una versión en directo para que aprecéis aún mejor si cabe lo fantástica que es.

 

 

 

 

 

 

 

 

Sargento de hierro – Morgan

Este 2018 ha sido el año en el que de verdad me he enganchado de verdad a Morgan. Los conozco desde hace un par de años, desde que sacaron su primer álbum, North, pero me había quedado solo con un par de canciones y no había indagado más en ellas. Pero este año, a raíz del lanzamiento de su segundo largo, Air, los he ido escuchando más y más. La voz de su cantante, Nina, te llega totalmente al alma y el grupo en si te envuelve en una aurea melancólica, además de, en muchos temas, llevarte a los inicios del rock más puro de los años 60. Una verdadera bocanada de aire fresco para el pop-rock de nuestro país, totalmente diferente a lo que se está  haciendo recientemente tanto en el mundo mainstream como en el alternativo.

 

 

 

 

 

 

Mess is mine – Vance Joy

Este año 2018 he escuchado bastante pop rock en inglés. He puesto en la lista a Vance Joy como representación pero podría haber puesto perfectamente a Bastille, Mumford & Sons, Kodaline, Band of Horses o The Lumminers, grupos que se pueden enmarcar dentro de un mismo estilo y que, a decir verdad, me transmiten grandes dosis de vitalidad, épica y energía. Canciones perfectas para transportarte con la música a otro ambiente, para llenar de color hasta los días más oscuros.

 

 

 

 

Cartas de navegación – Shinova

Shinova es uno de mis grupos del momento, y en 2018, con su último disco Cartas de navegación, lo he confirmado. Los descubrí allá por 2016, gracias a que Spotify incluyó su temazo Volver en una de sus listas. Estuve un tiempo escuchando solo esa canción y cuando me decidí a escuchar el resto de sus canciones ya no me pude desenganchar. Shinova son épica, vitalidad, energía, sonoridad en sus canciones. Su penúltimo disco, Volver, me gustó tanto que incluso me lo compré, así que cuando este año salió Cartas de navegación, su nuevo disco, me lancé rápidamente a escucharlo. He de confesar que tardé bastante en pillarle el punto, pero ya se sabe que la música son momentos y siempre hay que dar segundas oportunidades. Mereció la pena. Cartas de navegación es, actualmente, uno de mis discos favoritos y lo escucho día tras día. Lo único que me queda es verlos en directo, lo cual estoy deseando hacer este próximo 2019.

 

Aún respira – Nunatak

Con Nunatak me pasa algo parecido a Shinova. Según Spotify, es el grupo al que más he escuchado este año y, probablemente, sea verdad. Descubrí a este grupo hace un par de años, cuando un amigo me recomendó su temazo La primera luz, un temazo de su disco Nunatak y el pulso infinito lleno de intensidad y épica. De primeras no me impactó mucho ni la canción ni el grupo pero poco a poco le fui cogiendo el gusto. Ha sido este 2018, con el lanzamiento de su último disco, Nunatak y el tiempo de los valientes, cuando definitivamente se han hecho conmigo. Lo encuentro un disco casi redondo, con canciones repletas de fuerza, magia y energía que te dan un revés desde el primer momento en que las escuchas. Al igual que me pasa con Shinova, lo único que me queda con Nunatak es verlos en directo, cosa que estoy deseando hacer.

Consejo de sabios – Vetusta Morla

Bien. Hace casi diez años que conozco a Vetusta Morla y casi diez son los años que he tardado en verlos en directo, cosa que, al fin, ha sucedido este 2018, en el que puedo definir mi concierto del año. Llevaba tiempo buscando fecha y lugar para asistir a uno de sus conciertos pero por unas cosas o por otras, lo había ido postergando. Cuando una amiga y yo vimos que el grupo actuaba casi al lado de casa no lo dudamos, nos lanzamos a comprar las entradas y esperamos. Y mereció la pena. El concierto fue un continuo sinfin de emociones, intensidad, fuerza. Me pasé las dos horas con los vellos de punta y un nudo en la garganta, Pucho y los suyos hicieron magia y las lágrimas estuvieron al borde de salir en canciones como Los días raros, Copenhague o esta que os traigo. Fue un concierto más de piel que de oído, de esos que se recuerdan toda la vida. Respecto a esta canción, poco más os puedo decir que lo que ya dije en la Mi canción de hoy que le dedique, así que os invito a que la leáis aquí.

Bonus track

Tal y como hice en Mis canciones del año 2015 voy a sacar a la luz de forma totalmente aleatoria 10 canciones que tenga en el movil, de manera que no hay trampa ni cartón ni postureo a la hora de mostraros la música que escucho. Le doy al aleatorio y las diez primeras canciones que salen son…

Romper el cielo – Nunatak

Arte moderno – Izal

Correfoc – Zoo

Bella’s Lullaby – Twilight Soundtrack

Fuego cruzado – Solar

Maldita dulzura – Vetusta Morla

La vida sigue igual – Julio Iglesias

Agua – Jarabe de palo

Desastre – Full

Corazón de mimbre – Marea

Bien, la verdad es que no me puedo quejar de lo que ha salido, ni siquiera de ese La vida sigue igual, pues, al final, también hay que valorar la buena música que se ha hecho en este país los últimos 50 años.

Con esto me despido. Espero, con total sinceridad, que este próximo 2019 os traiga un montón de felicidad, que sigáis construyendo vuestro camino, que no paréis, que, aunque la piedra sea pequeña, todo cuenta y todo vale. Espero que leáis mucho, que escuchéis mucha y buena música y que me lo contéis, aquí espero estar yo leyendo lo que me contéis.

¡Feliz año nuevo!