Favoritos de mayo

¡Hola a todos/as! Empiezo hoy sección. Me apetecía compartir con vosotros/as todas aquellas cosas que me entusiasman cada mes y, sobretodo, que este tipo de entradas se convierta en un espacio para compartir gustos y recomendaciones, así que espero leer las vuestras también.

¡Vamos con ello!


Libro: Cosas que escribiste sobre el fuego – Clara Cortés

Una amiga me recomendó a Clara porque, en principio, se asemejaba mucho a mi estilo de escritura y al tipo de novelas que me suelen gustar en general.

Y no pudo acertar más. 51ar85XdQ0L

Me adentré enseguida en la novela y el estilo de la autora me enganchó. Clara Cortés cuenta las cosas de manera que atrapan, con una prosa preciosa que te anima a seguir leyendo incluso en los momentos en que no sucede nada.

Soy mucho de novelas de personajes. A pesar de que a muchas personas no les convencen, a mí me encanta ver lo que les sucede sin ser necesario que pasen cosas todo el tiempo. Me gusta ver su psicología y su forma de pensar, los sentimientos y todo lo que les envuelve, me parece que eso es incluso más difícil de narrar que una escena de acción, no es fácil meterse de lleno en la psiqué de un personaje, sentir empatía por él.

En Cosas que escribiste sobre el fuego, tenemos a María e Ignasi, dos muchachos que se van conociendo a lo largo de las páginas del libro. Así, poco a poco vamos observando su personalidad, todas sus profundidades, el por qué son así y el hacia dónde van.

Me encanta la tristeza y melancolía que envuelve a la novela, su dureza, su crudeza. Nos muestra que la vida, al fin y al cabo, no es una paseo de color rosa y que en ella encontramos muchísimos grises y matices. Si queréis una novela que te deje con las emociones a flor de piel, no podéis dejar de leerla.

Cómprala aquí


Película: El gigante de hierro

Cuando nos referimos a animación infantil, y más de los años 90, siempre nos referimos a las mismas: El rey León, La bella y la bestia, Aladdín… Pero existen por ahí ciertas películas que no tienen nada que envidiar a estas pero no suelen estar en el imaginario colectivo.

El gigante de hierro forma parte de ellas. Llevaba tiempo queriendo verla,  y no me ha20140980 defraudado. La historia habla de Hogarth,  un niño que se encuentra un gigante de hierro en el bosque y pronto descubre que es más amigable de lo que parece. A lo largo de la película se nos muestra la amistad y las aventuras que van viviendo y la historia no puede dejarte con el corazón más calentito.

La película es preciosa y hay momentos en que no puedes entender cómo un trozo de metal puede producirte tanta empatía y que desees que todo le vaya bien. Podría decir lo típico de que es una historia perfecta para que los niños valoren la amistad, pero creo que el mensaje debería ser válido también para los adultos. Y es que a veces, con el paso del tiempo, se nos olvidan ciertas cosas que harían de este mundo un pelín mejor.

Además de ser muy emotiva, la película está muy bien hecha en cuanto al dibujo se refiere. Con el paso del tiempo, las películas hechas a ordenador han mejorado muchísimo, pero siempre he pensado que no hay nada mejor que un dibujo hecho a lápiz y papel, creo que todo queda mucho más bonito y con muchos más matices. Lástima que ni siquiera se combine este tipo de cine con el hecho a ordenador.

Mírala aquí


Serie/Documental: The Last Dance

No soy mucho de Baloncesto, he de reconocerlo. Apenas veo algún partido al año y solo me emociona si juega la selección española en algún campeonato importante. Pero sí me interesan mucho los mitos de cualquier deporte, y no se puede negar que Michael Jordan es el mito del baloncesto por excelencia.

Este documental hace un recorrido por toda su carrera y todo aquello que la envolvió,the-last-dance-chicago-bulls-michael-jordan desde las circunstancias personales (por ejemplo es muy interesante ver el desgaste mental que supone ser Michael, en cuanto a que no tenía apenas privacidad y su juego y movimientos personales se analizaban al dedillo, como a cualquier famoso, en realidad) hasta todo lo que rodeó a los Chicago Bulls en general (compañeros, entrenadores, trabajadores…) los compañeros que formaron equipo con él.

Como a mí me ha pasado, creo que The Last Dance puede apasionar tanto a los amantes del baloncesto como a los que no. Al final, habla de muchísimos aspectos relacionados con la vida y, además, creo que no se puede desligar la cultura de los años 90 de Michael Jordan. Está bien para entender muchas cosas de nuestra sociedad en general.

Míralo aquí


Grupo de música: Smoking souls

Para este punto de la sección he decidido, simplemente, buscar cuál ha sido el artista más escuchado en mi Spotify durante el mes.

En esta ocasión ha salido la banda de rock valenciana. Algún día tengo que hacer un “Mi canción de la semana” de este grupo, pues es uno de mis favoritos. Smoking Souls tiene una fuerza tremenda y es imposible no ponerse a cantar y cabecear al son de sus ritmos. Me dan un montón de vitalidad y los escucho prácticamente todos los días.

Este grupo ha ido poco a poco conquistándome. Los descubrí hace cinco o seis añossmoking-600x350 porque siempre actuaban en conciertos en los que participan otros grupos que me gustaban más, pero ellos no me llamaban mucho la atención. Fue con su disco Cendra i or cuando me conquistaron. Dieron el salto de un rock más duro a uno algo más ligero, acorde con mis gustos y pronto se convirtió en uno de mis grupos favoritos. Con su último disco, Translúcid, ya me han llegado del todo y creo que es el mejor grupo de todo el panorama valenciano.

Además, con ellos fue el último concierto al que tuve oportunidad de asistir antes de que el coronavirus llegara a nuestras vidas, así que no podía haber mejor grupo musical para inaugurar esta sección. Tienen una fuerza brutal en el directo y es una oportunidad perfecta para llenarte de adrenalina y buen rollo, no dejéis de verlos.

Escúchalos aquí


Podcast: Todopoderosos

Todopoderosos es mi podcast favorito. Para quien no lo conozca, es como si tú y tus amigos os sentarais en el salón de vuestra casa y os pusiérais a divagar sobre un tema concreto, sobre todo relacionados con el cine y la cultura audiovisual en general.

A lo largo de sus emisiones han tocado a Disney, Harry Potter, Pixar, Martin Scorsese,1519637126_588528_1519638334_noticia_normal Chaplin o el Estudio Ghibli, y lo hacen de forma tan apasionada y entretenida que me pasaría horas escuchándolos.

Y es que el secreto de Todopoderos es la conjunción entre conocimiento y entretenimiento. Los locutores (Arturo González Campos, Juan Gómez-Jurado, Rodrigo Cortés y Javier Cansado) saben de lo que hablan y hacen un recorrido exhaustivo analizando el tema, pero también aportan toques de humor y hay tanta confianza y compadreo entre ellos que se llevan en volandas unos a otros.

Escúchalo aquí


Y con esto acabo. Debo decir que las secciones no serán fijas, supongo que no todos los meses habrá una peli o serie que me encante y tal vez os quiera contar mi receta favorita, por ejemplo.

Como digo, espero que este sitio se convierta en un espacio de intercambio de recomendaciones y me contéis también las cositas que os han gustado este mes, que siempre me gusta descubrir.

¡Nos leemos!

Vivir el presente

Llevo toda mi vida sin vivir el presente.

No quiero decir que no haya sido feliz, que no haya vivido buenos momentos o que no haya aprovechado la vida, pero pienso que me he perdido una buena cantidad de cosas por andar pensado en el futuro y que me ha preocupado de más por cosas que han sucedido en el pasado.

Esto no va a ser exactamente un canto al “Carpe diem”, pero se le parece.


El futuro

Me he pasado mucho tiempo pensando en los pasos que debía alcanzar para lograr lo que me proponía, para lograr beneficios en un futuro que parecía que nunca llegaba. De la escuela al instituto, de éste a la universidad, de allí a unas oposiciones que me permitieran ser profesor. Paso tras paso durante años para conseguir algo que supuestamente me iba a permitir ser feliz, como si alcanzar ese reto me fuera a suponer el séptimo cielo.

He conseguido ser profesor pero, siendo sinceros, esto no es el séptimo cielo. Soy feliz, pero la vida sigue.

Y es que, si este era mi propósito vital, aquello por lo que llevo luchando toda mi vida, ¿qué pasa ahora? ¿Qué hay después? ¿Qué sucede tras conseguir el reto de mi vida? Nada, no ha habido un cambio radical y me queda mucho tiempo por delante. Me he dado cuenta de que no puedo basar toda mi vida en alcanzar metas, pues nunca me sentiré satisfecho, siempre habrá una nueva que alcanzar.

Otro ejemplo. Mi sueño era el de conseguir publicar una novela. Los pasos podrían asemejarse: años y años de escritura, mejorando para llegar al nivel de poder sacar una historia que mereciera la pena. Escribía pensando en la recompensa, más que disfrutando del proceso. Ahora lo he conseguido, he conseguido publicar, ¿es esto el séptimo cielo? No, tampoco, no soy el culmen de la felicidad, pues después de publicar viene el vender mucho, conseguir gustar a tus lectores, más eventos, más, más, más.

Mi felicidad se ha basado en el “siempre más”.

Soy muy contrario a lo Mr. Wonderful y “happy flower”, pero en este caso creo que tienen razón: la felicidad se basa en el presente.

Sí, puedo alcanzar metas, puedo lograr los objetivos que me proponga, pero si no disfruto del presente, si me preocupo en exceso por lo que me sucederá en el futuro, al final acabaré la vida y me daré cuenta de que no he sido feliz.

Por supuesto que en el futuro hay incertidumbre y aspectos que nos pueden llevar a la precoupación en el presente, pero si te paras un momento a pensarlo, las cosas que te pueden preocupar no se acaban nunca.

Y es que, cuando solucionas un problema, siempre aparece otro en el horizonte.

En el horizonte, repito. ¿Por qué no disfrutar todo ese espacio de tiempo existente entre problema y problema? ¿Por qué no dejar que nuestro futuro “yo” se ocupe de él?

No quiero decir que carguemos a nuestro futuro “yo” de todos nuestros problemas, quizá hay cosas que se pueden solucionar o suavizar desde el presente. Pero la mayoría de veces nos cargamos de preocupaciones que de ninguna manera tienen solución ahora.

El pasado

¿Qué sucedio aquella noche de diciembre de 2013? ¿O aquella mañana de 2007? ¿O ese verano de 2011?

Vivimos en un constante volver a hechos en que creemos que actuamos mal o la cagamos. Cruzan nuestra cabeza mil veces al día, nos tiemblan las piernas de pensar por qué hicimos esto o lo otro y nos entran escalofríos al recordar lo imbéciles que somos.

Pero por mucho que lo pienses, nada va a cambiar.

Y, probablemente, solo tú te acuerdes de los hechos, seguramente al día siguiente todas las personas que estuvieron implicadas vivían felizmente sus vidas.

Joden, lo sé porque cada día pienso en momentos en que la cagué, vuelvo e intento entender por qué lo hice mal, intento cambiar mi comportamiento y hacerlo de otra manera y todo sale espectacularmente bien. Lo hago en sueños, claro, porque no puede ser de otra manera.

Supongo que el problema viene por esta maldita sociedad que condena constantemente los errores y no nos hace ver que éstos sirven para aprender, para mejorar, para sacar mejores versiones de nosotros mismos. Y vuelve, siempre vuelve, aparece en tu cabeza como si fuese un mal horrible que haya cambiado el transcurso de la historia.

Pero ya te digo, los errores solo son piedras en el camino, no males que cambien el mundo a peor.

Es una mierda porque al final también nos impiden disfrutar del presente. Yo ahora mismo, como profesor, por ejemplo, hago muchas cosas mejores que las que hacía hace diez años, pero me empeño en centrarme en las cosas en que fallé en lugar de darme a mí mismo dos palmadas en la espalda y decirme “oye, lo estás bien”.

Nos acompaña más tiempo un error que una buena actuación.

Pero la vida sigue y esos errores se esfuman rápidamente.


Llevo tiempo intentando cambiar esto, intentar vivir más el presente y entender que la felicidad, el sentirse a gusto en la vida, llega en él, en el ahora.

Podré haber sido feliz en el pasado y podré serlo en el futuro, pero el único momento en que puedo disfrutarlo es en el presente.

No es fácil. Tengo que tatuármelo en la piel y recordármelo cada día. Sí, aquello de que el pasado no se puede cambiar y el futuro aún no ha llegado, por lo que es bastante inútil preocuparme por él.

Debo entender cada día que lo importante es centrarme en mí y en nada más, en lo que logre en este momento, en lo que me haga feliz en este preciso instante.

No podemos basar toda nuestra vida en hechos que nos aporten un futuro feliz, el día a día está lleno de pequeños momentos que nos pueden hacer felices si nos centramos en ellos, si los disfrutamos como merecen y los vivimos por completo. No hace falta que sea algo grande, a veces en los detalles está la vida.

Debo darme cuenta de que así el futuro puede ser incluso más bonito.

Y que solo así podré decir que he vivido una buena vida cuando todo esto acabe.

Me resulta difícil.

Sí, ya sabes, eso de estar tirado en la cama en silencio con alguien a quien quieres, acariciarle el cabello y enrollarlo en tus dedos, mirar cómo duerme y sonreír.

La gente lo consigue todo el tiempo, pero a mí me parece orfebrería.

Tú y yo, por ejemplo, coincidimos en el tiempo y el espacio.

Ya ves, qué suerte, que entre todas las épocas y milenios existentes nos encontrásemos, nos mirásemos y decidiéramos probar suerte.

Llámale casualidad o que el universo se pusiera de nuestro lado para construir todos los pasos que nos llevaron allí, como el breve aleteo de una mariposa en Tokio que provoca un huracán devastador en Nueva York.

Una palabra acertada y una sonrisa después, pequeños instantes que conforman el camino a recorrer, la vida que se hace grande y piensas cómo demonios lo hace. Sí, eso de ir juntando personas que a veces ni siquiera tienen que ver.

Tiempo, espacio y el momento adecuado, las tres patas que conforman una historia.

A nosotros nos faltó esta última.

De entre todos los universos posibles tuvimos la suerte de coincidir en el mismo y joder, ni siquiera así. Podría haber sucedido en cualquier otro momento y lo hubiéramos hecho real, cogernos de la mano y mirarnos a los labios, vivir ese momento previo al beso que es aún más especial que el propio beso.

Pero caminamos en paralelo.

Somos esa eterna historia pendiente de la que hablamos, esa que jamás sucederá porque ni siquiera sabemos si nos volveremos a encontrar.

Somos esa historia imposible a pesar de que nos hacíamos felices, a pesar de que parecía que el universo había puesto todas las cartas encima de la mesa.

Normal que me resulte difícil.

¿Cuántas historias se quedarán en el “casi”?

¿Cuántas personas serán felices con la persona equivocada?

¿Cuantas caminarán en paralelo a pesar de que, en otro tiempo estuvieron a punto de chocar?

Muchas, demasiadas, a veces nos conformamos por desidia e intentamos desprendernos de viejas mochilas, esas historias que verdaderamente nos marcaron.

Sin darnos cuenta de que es casi imposible, que te acompañarán siempre, que el universo puso el tiempo y el espacio y aprovechará la mínima oportunidad para recordarte lo idiota que fuiste.

 

 

 

De las dudas infinitas – Supersubmarina (Mi canción de la semana XXVI)

¡Hola a todos/as!

¿Cómo lleváis la situación? Al menos ya tenemos algo más de libertad. Podemos tener esas cosas gratis que casi siempre valen más que todas esas otras por las que a veces pagamos un montón de dinero. Y es que, ¿qué precio tiene poder darle un abrazo a un familiar o a ese amigo al que hace tanto que no ves? ¿O compartir una comida con alguien a quien quieres? ¿O simplemente compartir un refresco o una cerveza con alguien mientras charláis de la vida? Creo que son cosas a las que nunca hemos dado el valor merecido y solo ahora nos hemos dado cuenta.

Aunque tampoco esta nueva situación es fácil. No sé si a vosotros os sucede, pero yo ahora tengo menos ganas de salir que nunca. Tampoco es que sea yo una persona de estar todo el día fuera de casa, pero siempre había disfrutado del aire libre. Ahora mismo se me hace muy cuesta arriba cosas tan básicas como ir al supermercado o tomar algo en el bar. Quizá es porque me he acostumbrado a la comodidad de estar en casa, donde no tengo que evitar a nadie, llevar mascarilla ni seguir ningún protocolo. Quizá. Pero no me gusta esta sensación. Quiero disfrutar de la calle, espero que la vieja normalidad no tarde en llegar.

Como pienso que la música es una de las cosas que más pueden hacer que todo vuelva a su estado natural, voy a intentar seguir recomendando canciones de manera más regular. Hoy os traigo a uno de mis grupos favoritos. Lleva acompañándome diez años y, desde el principio, supe que lo haría toda la vida. Sus canciones me emocionan y me elevan a partes iguales, me meten el ritmo en el cuerpo de una manera increíble. Hoy pasan por aquí Supersubmarina y su temazo De las dudas infinitas.

1576180410_897421_1576180718_miniatura_normal

Descubrí a Supersubmarina allá por 2011 gracias a la web Rockola fm. Por aquel entonces era de las primeras  (o al menos que yo conociera), que te recomendaba canciones según tu estado de ánimo o artistas que estuvieras escuchando. Recuerdo exactamente qué estaba haciendo y dónde cuando, de pronto, me saltó la canción Kevin McCallister y flipé. Me encantó el ritmazo que llevaba, esa fuerza, la potencia que desprendía la canción. Me puse a dar cabezazos dejándome llevar por la canción y luego a investigar como un loco todas las canciones del grupo. Se convirtió en poco en mi grupo preferido, el más escuchado.

Los llevaba puestos todo el día en los auriculares. Canciones como Supersubmarina, El encuentro, Puta vida o Ana tenían un ritmo brutal y me servían para desahogarme, para dejarme llevar y cantar a plena voz. Me encantaba ponerlos a todo volumen, cerrar los ojos y subirme con ellos, sentirme como en un concierto e impregnarme de su energía.

De las dudas infinitas vino tiempo después, con su segundo disco, que, a mi gusto, supera al primero y es el mejor de su discografía. Tiene letras más oscuras y canciones en general más elaboradas. Creo que dieron un salto de calidad importante, a pesar de que su primer disco ya me encantaba. Esta canción me impresionó creo desde la primera escucha y se convirtió en mi favorita.

Ya desde ese primer punteo inicial te sumerge en un estado onírico, como si estuvieras en un sueño o flotando en cualquier parte, en la más completa oscuridad, solo ante esa persona a la que le quieres decir tantas cosas. Cierras los ojos y relajas la respiración, pero el ritmo del corazón se acelera entonces parece como si le ofrecieras la mano a esa persona y empiezas a hablar, a cantarle todo.

La voz de Jose “el chino”, el cantante, aparece de manera suave, como si fuese un susurro. Lo hace para decirle a esa persona aquello que tantas veces ha dicho pero ella escucha: que siempre estará ahí, que la esperará. Y es que sucede muchas veces, decimos las cosas que sentimos y no nos escuchan o no nos quieren escuchar, el mensaje se pierde en el vacío y solo nos queda esperar a que esa persona abra los ojos y se de cuenta de quién está realmente a su lado.

La batería rompe y la canción sigue. La voz continúa acompañándonos como si fuese una nube a nuestro lado. Habla para recordar que a veces magnificamos el tiempo y lo vemos como algo irrecuperable, pero en realidad debemos ver más allá y darnos cuenta de que unos días, unos meses o incluso algunos años, no son nada en comparación con lo que nos queda por vivir.

Que queda más por vivir que el tiempo que se ha perdido.

foto-supersubmarinaLuego sube y recuerda algo clave que a veces no tenemos en cuenta: no sabemos en qué medida nos puede haber querido esa persona, no sabemos que quizá nunca recibiremos la misma cantidad de amor. Lo hace con esa frase que deja tan tocado qu eriza la piel: “que como yo a veces sueño nadie ha soñado contigo“.

Llega el estribillo y la canción rompe del todo, nos eleva a los cielos y nos hunde a los infiernos, todo al mismo tiempo. Destroza oír que seguirá esperando a esa persona y más destroza recordar que quizá esa historia se esté echando a perder por el miedo. Desgarra saber que quizá todo se está quedando en nada por estar asustada.

Y es que, ¿cuántas cosas nos habremos perdido por no ser capaces de lanzarnos al vacío?

El tema ofrece una pausa y luego sigue a ritmo suave, hablando de que seguirá al lado de esa persona pase lo que pase, cuando se sienta sola. No la quiere perder pero, sobre todo, no quiere sentirse perdido sin ella. A veces, ponemos tanto el rumbo junto a esa persona que, al final, la necesitamos como faro. Al final acaba siendo una isla y nosotros míseros náufragos que buscamos salvación.

Luego va subiendo para volver al puente y al estribillo y se convierte en infinita, en una canción que eriza la piel y te deja hundido y en volandas al mismo tiempo, que te hace pensar en esa historia que por circunstancias no ha sido y no sabes si será. El tema termina en un subidón final que destroza cual puñalada en el pecho pero que da un mensaje esperanzador, ese de que la luna no se apaga y su luz siempre nos guarda.

Tal vez haya que pensar en eso: a veces creemos que una historia tiene punto final pero solo es una pausa indefinida al acecho de que alguna de las dos partes se decida.

Me he desfogado a base de bien, pero pienso que esta canción tiene mucho jugo y lo merece. Adoro cómo provoca esa sensación de duelo pero esperanza a la vez, ese ascenso a los cielos y derrota en los infiernos. Me encantan ese tipo de temas.

De Supersubmarina os podría recomendar mil canciones, no en vano es uno de missupersubmarina-2016-04 grupos favoritos. Aparte de las que ya he mencionado más arriba, os divido las recomendaciones en dos grupos: por un lado, un tipo de canciones más enérgicas y bailables, de esas de cantar a plena voz como Cientocero, Canción de guerra, Santacruz, Hermética o Viento de cara; y por otro lado, canciones algo más tranquilas pero que tienen un aire soñador y de melancolía como esta, canciones como LN Granada o Para dormir cuando no estés.

Si os digo la verdad, el último disco me decepcionó un poco porque me faltaba algo de energía y garra, además de esa melancolía que les caracteriza, aunque me seguía gustando igual. Deseo y espero que se recuperen pronto del accidente que tuvieron hace unos años y puedan seguir con su carrera, ofreciéndonos canciones tan brutales como a las que nos tienen acostumbrados.

Además, tengo muchísimas ganas de verlos en directo de nuevo. Lo hice en 2012, con pase VIP para conocerles incluido, y me encantó. Me parecieron brutales y dejaron sobre el escenario una energía enorme. Fue sin duda uno de los mejores conciertos a los que he ido.

Y sin más os dejo. Espero que poco a poco estéis recuperando la normalidad, aunque no se le parezca a lo que teníamos antes. Pero bueno seguiremos escuchando y disfrutando de la música igualmente.

Ya sabéis que tenéis en Sotify una lista con todas estas canciones, aquí os la dejo. Además, os dejo también aquí un enlace a la lista Spotify que estoy haciendo con las canciones que voy recomendando en Twitter.

¡A seguir escuchando mucha y buena música!


Supersubmarina es una banda española de indie rock originaria de Baeza (Jaén). Está formada por José Chino (voz y guitarra), Jaime (guitarra solista), Pope (bajo) y Juanca (batería y percusión).

La idea de formar un grupo surgió en el 2005, cuando empezaron a tocar simplemente por diversión y en unas condiciones muy precarias. Uno de esos días que quedaron para tocar, introdujeron un arreglo a un tema que imitaba el sonido del mar, y de ahí salió el nombre original del conjunto.

No es hasta 2008 cuando empezaron a darle forma a “Cientocero“, su primer EP, que desde el 16 de diciembre se encontraba a la venta en formato digital. Está formado por cuatro canciones compuestas por ellos mismos. Cantan sobre los problemas cotidianos o las relaciones personales, pero lo hacen con un lenguaje propio y un estilo muy original. Tras este trabajo salió a la luz en 2009 un nuevo EP de título homónimo a ellos, “Supersubmarina“. En él publican otras cuatro canciones, algunas de las cuales aparecerán en su álbum debut.

A principios de 2010, Supersubmarina firmó por la compañía discográfica Sony Music para lanzar su primer disco. De título ‘Electroviral‘, recoge un compendio de 13 canciones, algunas de las cuales aparecieron en sus anteriores EP.

En mayo de 2011 se publica Realimentación, de nuevo bajo la firma Sony, lo que supone el tercer EP de la banda, conteniendo tan solo cuatro pistas a modo de extensión del LP Electroviral, ya que se mantiene el estilo enérgico de las canciones y constituye un paso más para que la banda se reafirme en el panorama musical español.

En las navidades de 2011 el grupo se dedica a maquetar los temas del que será su próximo disco “Santacruz”, que se publica el 22 de mayo de 2012, entrando al número 3 de ventas de los disco más vendidos en España. Se presentó en directo por todo el territorio español.

A principios de 2014, el grupo adelantó que se encontraba en el estudio grabando lo que sería su tercer LP. Ya el 23 de junio del mismo año, el grupo lanzó el primer sencillo del nuevo trabajo, Hasta que sangren. Además, revelaron que el título del nuevo trabajo sería Viento de cara.

Vía Wikipedia



LETRA

Vengo a decirte lo mismo / que tantas veces te he dicho / eso que poco me cuesta / y que tú nunca has oído / Pequeña de las dudas infinitas / aquí estaré esperando mientras viva.

Vengo a decirte que el tiempo / que ya llevamos perdido / es sólo un tiempo pequeño / en el cielo del olvido.

Que todo el daño que tengo / de lo que ya hemos sufrido / que no quise vivir de algo / para que hayas aprendido.

Porque como yo a veces sueño / nadie ha soñado contigo / que como te echo de menos / no hay en el mundo un castigo.

Pequeña de las dudas infinitas / aquí estaré esperando mientras viva / No dejes que todo esto quede en nada porque ahora estés asustada.

Vengo a decir que lo siento / aunque no tenga un motivo / para que cuando estés sola / sepas que a tu lado sigo.

Para que sientas que tienes / siempre a tu lado un amigo / Porque no quiero perderte / no quiero ser yo el perdido.

Porque como yo a veces sueño / nadie ha soñado contigo / que como te echo de menos / no hay en el mundo un castigo.

Pequeña de las dudas infinitas / aquí estaré esperando mientras viva / No dejes que todo esto quede en nada / porque ahora estés asustada.

Tranquila que la luna no se apaga / que su luz siempre nos guarda.

Vía musica.com

 

4 libros que me inspiran

Existe tal montaña de libros de ensayo en las librerías que nunca sabes muy bien cuál elegir. Los hay sobre infinidad de temas, de todos los tamaños y todos los colores. Habrá libros que te llamen por la portada u otros por lo que cuenten en su interior. Sea cual sea la razón por que escoges unos u otros, siempre es difícil acertar, como todo en la vida.

Siempre es difícil saber si ese libro pasará a tu lista de imprescindibles o a la de cosas que olvidar.

A mí, en cuanto a este tipo de libros, los de ensayo, siempre me han gustado aquellos que te aportan un valor, que te dejan enseñanzas a medida que vas leyendo y a los que puedes sacarle jugo aplicable a tu vida. Aquellos que te hacen abrir los ojos y preguntarte cómo es tu vida, que te motivan a realizar pequeños cambios que la puedan mejorar.

Este tipo de ensayos suelen estar en la seccion de autoayuda, pero me horripiliza ese término, porque no tienen nada que ver. Odio aquellos libros que intentan venderte una fórmula mágica de la felicidad, que te ofrecen los 7 pasos para ser más feliz o que te dicen que lo único que necesitas para que tu vida sea mejor es desearlo con mucha fuerza, quererlo, pues así el universo conspirará para que así sea.

No, no quiero fórmulas mágicas, sino libros que me acompañen en el camino, me ayuden a entender al ser humano, cómo es el mundo y todo lo que sucede a mi alrededor, que posibiliten que mejore mi vida por mí mismo, diseñando estrategias. Quiero libros que me abran la mente, que me den conocimientos, que satisfagan la curiosidad que tengo sobre la vida.


De pixar al cielo – Lawrence Levy

Me apasiona Pixar, me encantan sus películas, forman parte de mi vida y de cómo he idoportada_de-pixar-al-cielo_lawrence-levy_201802051636 creciendo. Adoro su forma de enseñarnos cómo somos, de analizar cómo es el ser humano y todas las emociones que nos recorren. Por eso me interesó tanto este ensayo, quería saber cómo se gestaba todo, cómo funcionaba por dentro.

El libro, escrito por Lawrence Levy, exdirector financiero de la casa de películas como Toy Story, Up o Inside Out, nos muestra las bambalinas de la empresa desde 1994, cuando aún no se había estrenado Toy Story y estaban prácticamente arruinados, hasta 2006 cuando la vendieron a Disney. Es un perfecto retrato de cómo apuestan por la creatividad, el esfuerzo humano y el riesgo de querer contar historias diferentes. Nos muestra que todo camino conlleva un reto, un esfuerzo y que habrán momentos de caída, tiempos difíciles, pero que con trabajo y buenas ideas se puede llegar a cualquier parte.

Cómpralo aquí

De qué hablo cuando hablo de correr – Haruki Murakami

Escribir no es fácil. Bueno, en realidad, pocas cosas lo son en esta vida. El deporte nos puede ayudar en los momentos más difíciles, en esos instantes en que necesitamos despejarnos y olvidarnos del mundo, en que necesitamos descansar de aquellas cosas que nos traen de cabeza.

En este libro, el conocido escritor japonés nos explica su experiencia corriendo, el cómo9788483832301 se mentaliza para hacerlo, cómo hacer este tipo de ejercicio sirve para ejercitar la mente, para hacerla más fuerte, más dura, cómo sirve para plantearte un objetivo y trabajar para lograrlo. Y también nos habla del placer del después, del descanso, de disfrutar de no hacer nada.

Yo empecé a correr de forma regular el año pasado y os puedo decir que sí, que es magnífico. Me encanta ir tranquilamente por ahí con un buen podcast o música en los oídos, ponerme metas y cumplirlas, vaciarme de lo malo que me haya sucedido ese día o cualquier cosa que me coma la cabeza, respirar naturaleza e incluso sentir el dolor en las piernas para luego aliviarme al parar.

Cómpralo aquí

Libera tu magia – Elizabeth Gilbert

Creo que todas las personas somos creativas, que hay algo en nuestro interior que nos invita a crear, pero no siempre sabemos o lo dejamos sacar a relucir.

Y es que no es fácil, hay mil cosas que nos frenan a la hora de producir. A veces nolibera-tu-magia tenemos tiempo, el trabajo nos lo impide, las ideas están flotando en el aire pero no sabemos exactamente cómo juntarlas y darles forma o, básicamente, no sabemos arrancar o nos da pereza.

Este libro habla de la constancia, de que es imposible dar rienda suelta a la creatividad sin un poco de humildad y trabajo, de que lo importante es disfrutar con lo que uno hace y que si queremos llegar a alguna parte es vital comprometernos con lo que hacemos. Y, sobretodo, saber que tenemos derecho a tropezar, a caernos, que lo importante es saber qué enseñanza extraemos de todo ello.

Yo como escritor lo vivo todos los días. Cada vez que me pongo frente a la página en blanco me doy cuenta de que estoy corriendo una maratón, que a veces el trabajo no da frutos inmediatos, pero sacando a la luz toda mi creatividad, que estoy dejando algo bonito para mí, para el mundo.

Cómpralo aquí

Mientras escribo – Stephen King

Adoro a Stephen King. A pesar de todo lo que vende, creo que es uno de los autores más infravalorados que existen, quizá por ello, por ser un bestseller. Creo que no se le valora como debería, pero pienso que es uno de los mejores creadores de personajes que existen. Tienen un transfondo emocional increíble y muchos matices, no hay buenos ni malor, sino que todos son grises, como siempre en la vida, al fin y al cabo.

9788497597326Como escritor, nunca está mal aprender de los maestros y conocerlo todo sobre ellos, así que este libro me resulta interesantísimo. En él, Stephen hace un recorrido por su historia escritoril, desde sus comienzos, siendo solo un niño, hasta que empezó a ser un superventas.

Es genial ver cómo fue trabajando poco a poco para ganarse estar en el lugar donde está, cómo hasta él, uno de los más grandes tropezó y se cayó un montón de veces antes de poder ganarse la vida en esto. Según cuenta, acumulaba todos los rechazos editoriales que le mandaban, los cuales le servían para motivarle y mejorar. Al final es lo que deberíamos hacer siempre: sacar lo bueno hasta de aquellas cosas que nos parecen más negativas.

Además, ofrece un montón de consejos útiles para toda aquella persona que le guste este mundillo y quiera mejorar en él. Creo que cada uno debe seguir sus propios consejos y qué cosas puede cambiar y mejorar, qué aspectos le vienen bien y cuáles no, pero nunca de más tener ciertas cosas en cuenta.

Cómpralo aquí


Bueno, espero que os animéis con este tipo de lectura y que no os eche para atrás el hecho de que muchas veces este tipo de libros sean considerados de autoayuda. Creo que son conceptos muy distintos, una cosa es ofrecer fórmulas mágicas y otra bien distinta es aportar valor. Pienso que esto último nos puede ser de muchísima utilidad para crecer como seres humanos.

¿Sueles lees este tipo de libros? ¿Cuáles son tus favoritos, aquellos que recomendarías? ¡Te leo!

Million Reasons – Lady Gaga (Mi canción de la semana XXV)

¡Hola a todos/as! ¿Cómo lleváis el encierro? Supongo que para muchos son días complicados, estamos acostumbrados a hacer determinadas cosas con total libertad y es duro que no las quiten. Al menos creo que esto servirá para valorar las pequeñas cosas: beberte ese refresco o cerveza con los amigos en la terraza de un bar, salir a pasear al monte o asistir al concierto de tu grupo favorito. Creo que cuando todo vuelva a la normalidad, porque yo espero que volvamos a lo de antes, valoraremos más esos pequeños aspectos de la vida.

Creo que la cultura, en estos tiempos, se ha convertido en algo más importante de lo que ya era. Ver una película, leer un buen libro o escuchar una canción hacen que huyamos de toda esta situación por unos instantes y que disfrutemos. Ya sabéis que yo siempre os animo a que escuchéis música y descubráis canciones y grupos nuevos, pero ahora lo quiero hacer más que nunca.

La canción que os traigo hoy probablemente ya la conozcais, esta artista es una de las más importantes del mundo y sus temas suenan en todas partes. Pero creo que esta es su mejor canción y una de las más bonitas que he escuchado nunca, y no por ser conocida debo dejar de analizarla. Hoy os traigo un temazo que te llega al corazón y te rompe el alma, hoy suenan en este blog Lady Gaga y su canción Million Reasons. lmmarco49027779-gente-lady-gaga-instagram200216133951-1581856936460

No suelo escuchar a Lady Gaga, los temas que suele cantar, más dance o electrónicos, no son de un estilo de música que a mí me guste o que escuche por gusto, sino que casi siempre me la he encontrado por la radio o incluso en las discotecas. Pero debo reconocer que es una artistaza como la copa de un pino y que su voz es de las más poderosas del mundo.

Creo que incluso se la infravalora, quizá por relacionarse con este tipo de música o por alguna de sus extravagancias (véase cuando llevó un vestido hecho de carne). Pienso que la gente la ha tachado como una de tantas artistas que solo busca llamar la atención y no se ha centrado en su voz, en algunas de sus creaciones que son realmente complejas.

Como digo, a mí no me gusta la música electrónica o dance, así que no fue hasta que escuché canciones como este Million Reasons o incluso vi su actuación en Ha nacido una estrella, cuando la valoré como es debido.

Esta canción pone los pelos de punta desde el primer instante, desde que esas primeras notas de piano y guitarra te introducen en ella. Ya veis qué poco hace falta para ambientarte y desear cerrar los ojos para dejarte llevarte llevar. Luego la voz de Gaga entra poderosa y ya te envuelve del todo, va creciendo junto a la música y sientes cómo se va haciendo grande hasta el estribillo.

De momento aún hay calma, aún la canción es tranquila y te acompaña como si estuvieras en una nube que te va meciendo a su compás. Te cuenta poco a poco que alguien le está dando un millón de razones para que lo abandone, para dejarlo. Pero ella intenta aferrarse a algo, solo necesita un pequeño respiro, un pequeño refugio al que agarrarse para continuar. Pero no hay nada, solo razones para dejarlladygaga-gettyimages-634608864-1586277253o.

¿No os ha pasado nunca? Que haya una balanza enorme en la que caben un millón de razones que te llevan a abandonarlo todo pero tu te quieres quedar, quizá pensando en todo lo que fuisteis o en todo lo que querríais ser. Tal vez incluso porque lo idealizaste todo demasiado y, a pesar de que sabes que duele, solo te quedas con ese ideal que te hiciste.

El tema se toma un pequeño respiro después del primer estribillo y luego sigue creciendo, haciéndose más grande. La cantante nos cuenta que no deja de pensar en ello, que se mantiene en vilo, atenta a todo lo que pasa, como si hubiera dejado de respirar por unos instantes y su cuerpo estuviese esperando la orden para volver a hacerlo. Lo hace porque le dan rabia ese millón de razón, ese aluvión de motivos que le piden abandonar, que le llevan a parar y bajarse del mundo, dejar a esa persona con la que ha compartido tanto. Lo hace porque ya ni siquiera cree lo que le dice, ya no sabe si hay verdad en sus palabras, solo ve ese millón de razones por las que parar.

Pero no es fácil, ¿verdad? Por muchos motivos que te dé, por muchas razones que haya, siempre es complicado dejar a alguien con quien has compartido vida y alientos, alguien que te ha dado momentos felices y recuerdos imborrables, alguien que ha formado parte de ti.

La canción llega de nuevo al estribillo y Gaga intenta ver algo bueno incluso en aquellas cosas malas, intenta ver más allá e incluso ruega que le dé algún motivo por el que quedarse, se pregunta incluso por qué demonios no puede hacerle, por qué no puede mostrarle algo bueno.

15314Entonces rompe ya del todo y la canción se hace enorme. Cierro los ojos mientras música y voz se unen y se hacen grandiosas. Canto con ella a plena voz y desgarro mi alma a su compás, dejando que cada una de las notas se meta en mi pecho y llegue a lo más hondo. Me imagino a Gaga en un abismo desde el que canta angustiada, en el que pide desesperada que le dé alguna puñetera razón para quedarse. Un abismo desde el que grita que tiene un millón de razones para marcharse, pero solo necesita algo de esperanza, algo a lo que agarrarse.

Y es que a veces solo necesitamos eso para ser felices: un poquito de esperanza, un poquito de fe en la persona a la que queremos, a pesar de que haya un millón de razones que nos hagan querer abandonar.

Voy a intentar recomendar aquellas canciones que se alejan un poco de las típicas por las que se conoce a esta maravillosa mujer, ya que, como digo, creo que la gente solo se ha quedado con una imagen de ella y, día a día, nos demuestra lo polifacética y gran artista que es en muchísimos otros aspectos.

Desde luego os voy a recomendar Shallow, la principal canción de la película Ha nacido una estrella, film que también os recomiendo. Además, también sería genial que le echarais un vistazo a temas como Always remember us this way, Diamond Heart o Joanne, canciones donde se refleja con más claridad la potencia vocal de esta cantante, lo artista que es.

Además, os recomiendo ver en Netflix  Gaga: five foot two, un documental interesantísimo sobre su trabajo y en el que que se puede ver a la perfección lo enorme y profesional que es.

Y nada más, con esto os dejo. Espero que paséis estos días de la mejor manera posible y que no os preocupéis por no ser todo el rato productivos o por sentiros mal en ciertos instantes. Son muchos días encerrados ya y no es fácil estar bien todo el tiempo. Esperemos que todo acabe cuanto antes y al menos nos pueda dar un poco el aire.

Yo, mientras tanto, por si os aburrís, os dejo por aquí el enlace para comprar mi novela, tanto en físico como en digital.

Además, os dejo también aquí un enlace a la lista Spotify que estoy haciendo con las canciones que voy recomendando en Twitter. Y es que, al final, pase lo que pase, una de las cosas más importantes, como he dicho antes, es seguir escuchando música, porque nos ayuda hasta en los momentos más difíciles.

¡A seguir escuchando mucha y buena música!


Stefani Joanne Angelina Germanotta (Nueva York, 28 de marzo de 1986), más conocida por su nombre artístico Lady Gaga, es una cantante, compositora, productora, bailarina, actriz, activista y diseñadora de moda estadounidense. Nacida y criada en la ciudad de Nueva York, estudió en la escuela Convent of the Sacred Heart y asistió por un tiempo breve a la Tisch School of the Arts, perteneciente a la Universidad de Nueva York, hasta que abandonó sus estudios para enfocarse en su carrera musical. Fue así como irrumpió en la escena del rock en el Lower East Side de Manhattan y firmó un contrato con Streamline Records hacia fines de 2007. En la época en que trabajaba como compositora para dicha discográfica, su voz llamó la atención del artista Akon, quien la hizo firmar un contrato con Kon Live Distribution.

Gaga adquirió fama como artista tras el lanzamiento de su álbum debut, The Fame (2008), que incluye los sencillos «Just Dance», «Poker Face», «LoveGame» y «Paparazzi». Tras comenzar su gira The Fame Ball Tour, lanzó el EP The Fame Monster (2009), que contiene las canciones «Bad Romance», «Telephone» y «Alejandro». Su siguiente álbum, Born This Way (2011), llegó al primer lugar de varias listas de ventas y contiene sencillos como «Born This Way», «Judas», «The Edge of Glory» y «Yoü and I».​ Tras una lesión en la cadera que la forzó a cancelar la gira, la artista se tomó un descanso y posteriormente lanzó su tercer álbum de estudio, Artpop (2013), que se convirtió en su segundo álbum número uno en Estados Unidos y contiene las canciones «Applause» y «Do What U Want». Su cuarto álbum de estudio fue Cheek to Cheek (2014), un álbum de jazz en colaboración con Tony Bennett que se convirtió en su tercer álbum número uno en Estados Unidos.

 Meses más tarde, publicó su quinto álbum de estudio, Joanne (2016), que incluye el tema «Million Reasons». En 2018, Gaga debutó en el cine en la película A Star Is Born, la cual fue un éxito en crítica y taquilla.

Vía Wikipedia



You’re giving me a million reasons to let you go / You’re giving me a million reasons to quit the show / You’re giving me a million reasons / Give me a million reasons / Giving me a million reasons / About a million reasons

If I had a highway, I would run for the hills / If you could find a driveway / I’d forever be still / But you’re giving me a million reasons / Give me a million reasons / Giving me a million reasons / About a million reasons

I bow down to pray / I try to make the worst seem better / Lord, show me the way / To cut through all his worn out leather / I’ve got a hundred million reasons to walk away / But baby, I just need one good one to stay

Head stuck in a cycle / I look off and I stare / It’s like that I’ve stopped breathing / But completely aware / Because you’re giving me a million reasons / Give me a million reasons / Giving me a million reasons / About a million reasons

And if you say something that you might even mean / It’s hard to even fathom which parts I should believe / Because you’re giving me a million reasons / Give me a million reasons / Giving me a million reasons / About a million reasons

I bow down to pray / I try to make the worst seem better / Lord, show me the way / To cut through all his worn out leather / I’ve got a hundred million reasons to walk away / But baby, I just need one good one to stay

Oh, baby I’m bleeding, bleeding / Stay, hey /Can’t you give me what I’m needing, needing? / Every heartbreak makes it hard to keep the faith / But baby, I just need one good one / Good one, good one, good one, good one, good one

When I bow down to pray / I try to make the worst seem better / Lord, show me the way / To cut through all his worn out leather / I’ve got a hundred million reasons to walk away / But baby, I just need one good one, good one / Tell me that you’ll be the good one, good one / Baby, I just need one good one to stay

TRADUCCIÓN

Me estás dando un millón de razones para dejarte ir / Me estás dando un millón de razones para abandonar el show / Me estás dando un millón de razones / Me das un millón de razones / Me estás dando un millón de razones / cerca de un millón de razones.

Si tuviera una autopista, correría a buscar refugio / Si pudieras encontrar un acceso / me quedaría parada para siempre / Pero me estás dando un millón de razones / Me das un millón de razones / Me estás dando un millón de razones / cerca de un millón de razones.

Yo me inclino para rezar / intento hacer que lo peor parezca mejor / Señor, muéstrame la manera / de rasgar y atravesar todo su desgastado cuero / Tengo un millón de razones para marcharme / pero cariño, solo necesito una buena (razón) para quedarme.

La cabeza atrapada en un bucle / miro a lo lejos y observo / es como si hubiera dejado de respirar / pero de forma totalmente consciente / Porque me estás dando un millón de razones / Me das un millón de razones / Me estás dando un millón de razones,
cerca de un millón de razones.

Y si dices algo que puede que incluso sientas de verdad / es difícil desentrañar qué partes debería creer / Porque me estás dando un millón de razones / Me das un millón de razones / Me estás dando un millón de razones / cerca de un millón de razones.

Yo me inclino para rezar / intento hacer que lo peor parezca mejor / Señor, muéstrame la manera / de rasgar y atravesar todo su desgastado cuero / Tengo un millón de razones para marcharme / pero cariño, solo necesito una buena para quedarme.

Oh, cariño, estoy sangrando, sangrando / Quédate, eh / ¿No puedes darme lo que necesito, necesito? / Cada desengaño hace que sea difícil mantener la fe / pero cielo, solo necesito una buena / una buena, una buena, una buena, una buena.

Cuando me inclino para rezar / intento hacer que lo peor parezca mejor / Señor, muéstrame la manera / de rasgar y atravesar todo su desgastado cuero / Tengo un millón de razones para marcharme / pero cariño, solo necesito una buena, una buena / Dime que tú serás el bueno, el bueno / Cariño, solo necesito una buena para quedarme.

Letras vía letraseningles.es

 

 

 

Productividad en tiempos de encierro

“¿Qué estás haciendo estos días?”

¿Cuántas veces os han hecho esta pregunta durante estas últimas semanas? Supongo que se hace sin ninguna mala intención, simplemente con el ánimo de interesarse por ti, saber que estás bien. Pero, creo que, intrínsecamente, siempre lleva consigo la connotación “¿Estás aprovechando estos días?”.

Nunca he sido una persona que me haya exigido mucho a mí mismo. Recuerdo pasar sin pena ni gloria por el instituto y lo único que me importaba era aprobar, daba igual con un diez que con un cinco. Luego llegué a la universidad y las notas mejoraron enormemente, pero más que por exigencia, porque me apasionaba lo que hacía y porque me picaba con mis compis. Siempre pique positivo.

Pero no sé que me pasa últimamente. Paso los días intentando hacer cosas que me aporten algo, que den valor a mi vida y sumen, me obligo a mí mismo a estar constantemente activo y me entra un sentimiento enorme de culpabilidad si no lo hago.

La palabra clave siempre es PRODUCTIVIDAD.

Tener que ser siempre productivo, estar creando de manera continua, que tu tiempo no se pierda en algo banal que no te dé una renta  en el futuro. ¿Qué haces viendo una serie? ¿Eso qué te va a aportar? ¿Por qué juegas a ese dichoso juego de ordenador cuando podrías estar escribiendo la gran novela europea del siglo XXI?

Sí, a mí lo que más me come la cabeza es el hecho de escribir.

Nunca creí que el hecho de publicar me iba a suponer tal aumento de presión. Autoimpuesta, por supuesto, nadie me obliga a estar escribiendo todo el tiempo, o a pensar en mi próxima novela, tampoco a publicar todos los años. Es algo que me digo a mí mismo todo el tiempo, pero no funciona. Tengo que escribir, tengo que conseguir acabar ese dichoso manuscrito antes de esa fecha, enviar ese relato a ese concurso y pensar nuevas ideas para no quedarme nunca vacío. Tengo que contentar a mis lectores porque es lo que se espera de mí, porque cuando estás presentando una novela ya te están preguntando que para cuándo lo siguiente, porque debes dejar un legado.

No, no, no. Nadie espera nada de ti, al menos no con el ansia con la que tú te crees. No es necesario escribir ni publicar siempre. Hay gente que no lo hará en su vida y tú pretendes hacerlo de manera constante. Te exiges tanto a ti mismo que incluso hay momentos en que odias esto. ¿Cómo puedes haber llegado al punto de odiar aquello que tanto te gusta?

Es una mierda, simple  y llanamente.

Lo peor de todo esto es que mucha de esta presión viene por querer compararme. Sí, con esa persona que con cinco años menos tú ya ha publicado quinientas veces, con esa otra que cada día se saca tres mil palabras de la chistera o con esa otra que aumenta sus seguidores en redes por cientos.

Lo que me tengo que repetir cada día es que cada persona tiene sus circunstancias, que cada uno hace lo que puede.

Este confinamiento ha acrecentado esa presion de hacer de todo todo el tiempo. Ya no es solo escribir, me sabe mal tumbarme un rato a ver una peli y no estar leyendo o coger la cámara y practicar echando fotos, o la guitarra para intentar tocar esa canción que lleva atascada desde hace tiempo, o aprender a dibujar, o hacer más ejercicio aún si cabe, estudiar algo.

Pero tengo que permitirme poder aburrirme. No solo se es productivo haciendo cosas, también es lo es descansar y aburrirse, porque también esto nos hace crecer y dar rienda suelta a la creatividad, nos prepara el cuerpo y la mente para cuando estemos más activos.

Aburrirse es la mejor manera de crear.

Me tengo que permitir incluso estar mal. Que haya días en que no tenga ganas de nada ni de nadie, que solo quiera encerrarme en mi mierda y que todo pase, que empiece el siguiente, que acabe. Me tengo que permitir estar triste porque es imposible sentirse bien u optimista todo el tiempo. Hay días que sí y hay días que no, como dice la canción. Lo importante es que miremos el conjunto y nos sintamos bien con la imagen que vemos de nosotros mismos.

Me lo tendré que grabar a fuego, hacer callar a esa vocecita que me dice todo el tiempo que levante el culo y me mueva, que estoy perdiendo el tiempo, que mientras yo descanso hay otro que lo está haciendo mejor que yo. Tendré que decirle que quiero no hacer nada, que quiero estar tirado mil horas en el sofá sin preocuparme, que también es sano.

Y es que no hacerlo, permitir que esa vocecita siga hablando, me llevaría a aborrecer aquello que siempre he amado.